Ganó España a
Grecia, y lo hizo en uno de esos partidos sólo apto para personas
adultas. Como siempre que te enfrentes a Grecia. Hubo de todo, desde
recitales ofensivos, destellos individuales, influencia de los
intangibles como también de errores colectivos de bulto. En la previa
marcamos que Grecia tenía que construir un partido con marcador alto. A
pocos puntos, la selección española tenía no sólo sabida sino recitada
la hoja de ruta para ganar a los helenos. Ayer sin embargo los de
Giannakis nos enseñaron a todos que cuando quieren saben apretar el
acelerador hasta llegar a altas revoluciones. Ganó el que mejor
velocidad punta suele tener, España, a base, una vez más de talento. No
fue un partido perfecto, ni tan siquiera aceptable para intereses
españoles, pero cómo reza el tópico, esta semifinal será recordada por
la intensidad y la emoción. Argumentarán que el baloncesto perfecto no
existe, y viendo lo de ayer tienen un motivo más para creerlo.
Me gusta nada a contracorriente, y pese a estar de acuerdo en que fue
un partido cargado de misterio, intriga y capaz de acabar en drama o
comedia, fue un partido mal planteado. La peor defensa española en los
últimos dos años. Por fin encontramos un rival que supo domar a España
a lo largo del partido. Grecia era dueña y señora en todo momento,
sabía como anotar y en quién confiar. Dueños eran Diamantidis y
Spanoulis, uno pensaba y otro disparaba. Desde cualquier posición.
Contó para ello con la complicidad, o nulo sentido colectivo del
sacrificio, con la teórica estrella del partido Navarro. Pasivo, muy
pasivo. Un genio en muchas cosas, un negligente en la más importante de
una semifinal. Defender.
Cuando van mal dadas ya es clásico el balones a Pau, pero ayer
asistimos a una decisión muy controvertida de Pepu Hernández en el
partido. No aprovechar la profundidad de banquillo dejando en pista al
quinteto ideal. Como si el partido fuera una prueba de desgaste y
resistencia. Más de 30 minutos para Gasol, Jiménez, Calderón y
Garbajosa. Cercano a ello estuvo Navarro con 28 minutos en pista, le
sustituyó Rudy, el que más jugó desde el banquillo. No jugó Berni
Rodríguez, el mejor defensívamente hablando, y del resto, Felipe Reyes
sólo 9 minutos, Cabezas 6, Mumbrú 4 y Marc Gasol apenas 3 minutos. Y no
es que hiciesen el partido perfecto precísamente para mantenerlos en
pista.
Navarro fue lo mejor y lo peor del partido. Con él, Pau Gasol y
Calderón quedó encarrilada la victoria. Lo que más me gustó de la
selección fue el saber ir a contrarremolque. Grecia se sentía cómoda
asumiendo el control del partido pero a la selección española no le
asustaba el reto heleno. Es una buena noticia porque en otros años el
partido de ayer se hubiera perdido y hablaríamos de tragedias, tópicos
deportivos insalvables y quizás destapando algún complot arbitral. La
selección sacó lo mejor de sí, con sus triples in extremis o algún que
otro latigazo de Gasol a Papadopoulos, pero también lo peor, la
sobreactuación de Navarro para desactivar la fuerza de los intangibles
arbitrales, ergo, la bronca. Hubo agarrones y codazos, pero también
hubo insinuación de faltas, exceso de protestas y mucha sobreactuación
sobre la pista. Quizás lo peor de la selección española en el torneo.
Ganó España al enfocar el partido como una carrera de fondo, con sus
piezas inamovibles y con un escaso sentido colectivo. Así es como ganó,
aunque ahora se hable de gesta, de azañas deportivas históricas, del
partido del año entre otras nimiedades. Pero lo mejor del todo es que
la victoria se hizo en un contexto que no dominaba España, la igualdad
hasta el último momento y dependiente de las últimas decisiones del
rival. En eso, quizás, emula este torneo con el del Mundial de Japón, y
como aquella vez, el triple errado de Nocioni convirtió virtualmente en
ganadora del torneo a España. Quién sabe si los dos últimos minutos
helenos hayan designado espiritualmente al nuevo campeón de Europa. Al
menos entregaron la corona, hoy se sabrá quien es el nuevo Rey.
La libreta del Eurobasket:
La falta antideportiva: Rudy
fue víctima de una falta antideportiva por simulación. Un ejemplo que
debería cundir. No se suelen pitar este tipo de faltas pero sólo fue un
aviso arbitral a la sobreactuación española para agitar a las gradas.
El marcaje defensivo: escaso de Navarro a Spanoulis como si de un pacto mútuo para ambos brillar en el encuentro de ayer.
0 minutos: de Berni y Sergio Rodríguez. Respetable pero no menos chocante.
Abucheo: A la realización de la
Sexta con constantes planos hacia la grada, personalizando en Rafa
Nadal. Rayando entre la información y la usurpación de la vida privada
de una persona, caracter público eso sí, pero muy ajena al entorno de
baloncesto.
Grada VIP: Alguien debería
explicar sobre como funcionan las gradas VIPS en este Eurobasket, que
se ha pagado y quién ha pagado. Parece una falta de respeto que muchos
se hayan quedado sin entrada y una cuarta parte del Palacio de los
Deportes esté repleta de gente invitada. El mencionado Rafa Nadal,
Sandro Rosell, Santi Nolla de El Mundo Deportivo, Rafa Jofresa y Julio
Llorente los sindicalistas...
Exclusión: Espectacular tangana
en el final del tercer cuarto provocada por Navarro a Diamantidis. A
esto añadir la simulación de Rudy y el piscinazo intolerable de
Garbajosa más la exageración de Calderón ante el codazo de Tsartsaris.