El domingo nos
acostamos con la desilusión de la derrota de la selección española
unida a la unanimidad por el caso de la famosa grada VIP. Se ha hablado
tanto o más que de la derrota. Nadie comprende, y muchos se sorprenden,
que después de que un presidente se apropie de la bandera de acercar el
baloncesto a las calles sea tan excluyente en la asignación de las
entradas. Quizás la televisión le ha hecho un flaco favor a la
Federación Española de Baloncesto, organizadora del Eurobasket, al
situar la u televisiva enfocando a la grada, sólo con cambiar la
orientación de las cámaras la grada VIP no hubiera generado tanta
controversia, o al menos su impacto negativo habría habría sido
minimizado.
El problema no es la grada VIP en sí sino la gran capacidad de ésta y
sobretodo la gente que ha acudido. Se puede entender que la Federación
tenga sus palcos de honor para sus patrocinadores, que como todos sabemos son La
Sexta, San Miguel, el Gobierno de la Comunitad Valenciana y Li-Ning, a
parte de los indirectos, como Mútua Madrileña o los del Eurobasket, que
eran Samsung, Adecco, Carrefour, Nissan, Central Lechera Asturiana e
incluso la Renfe. Dice Sáez que ha tenido que asumir muchos compromisos
para satisfacer la demanda para acudir al torneo. Y que haya demanda es
un éxito absoluto. Pero esos patrocinadores hacen uso de esos palcos
para llenarlos de personas anónimas, bien clientes, proveedores,
incentivos para trabajadores o bien para los directivos. Y habían
muchos anónimos en esa grada VIP, pero también habían muchas
personalidades.
Mucho famoso en las gradas VIP, y a mí me hace pensar que ha sido una
manera de extrapolar el universo NBA a las gradas españolas. Para
algunos ilusionante, para mí lo más hortera puesto que se aparenta algo
que realmente es. Los famosos nunca se han volcado en el baloncesto, y
si se vuelcan ahora es para aparecer en la fotografía. Lo que no ha
hecho ningún club ACB con los famosos lo ha hecho la Federación
Española con su Eurobasket. Desconozco si por compromisos o bien para
exigir nuevas prestaciones más adelante. Pero el gesto no es gratuito.
Hablamos de una grada con capacidad entre 500 y 1.000 personas, y sí
Sáez hubiese querido hacer una grada más visceral lo habría intentado,
de hecho
ya lo hizo en el Eurobasket Junior con su intifada contra Serbia.
El Eurobasket terminó con esta nota negativa a parte del descalabro que
supuso la derrota en la misma final. Y resulta sorprendente que ya no
se hable de la final en los medios y se haya desviado toda la
responsabilidad hacia el seleccionador, Pepu. Que los dos diarios
deportivos de tirada nacional y que no esconden su proximidad a Sáez
como son As y Marca, en el día después se hagan eco de las supuestas
malas relaciones entre presidente y seleccionador dice mucho del hecho.
Sáez ha utilizado a los medios. Los medios suelen de vez en cuando
generar noticias para incrementar el debate, sean ciertas o falsas,
pero algo se delata cuando los dos medios al día siguiente digan que
Sáez se quiere cargar a Pepu por ciertas diferencias , de ellas, los
excesos en cuanto a actos promocionales, una gira con objetivos más
recaudatorios que preparatorios y sucesos posteriores a la derrota
frente a Croacia. Pepu no se responsabiliza de los pecados capitales y
Sáez no quiere asumir una culpa autoimpuesta por no haber conseguido la
medalla de oro. Una lucha de culpas.
Con esto creo que Sáez filtró anteanoche el posible cese como cortina de humo, pero ayer
por la mañana en Telemadrid reconoció ciertas diferencias con el
seleccionador. De todos modos si alguien tiene el futuro por su mano ése es Pepu,
que puede irse por la puerta grande y con el apoyo de la afición como
el seleccionador con mejor bagaje en la selección española con una
medalla de oro y una de plata. Queda mucho tiempo y Pepu si no lo ve
claro tiene la opción de dimitir y quedar como ganador de una
hipotética lucha de poderes, ya que el aficionado está con Pepu al que
ha visto como un personaje próximo y
que lo ha elevado a la categoría de icono con su grito de guerra,
una proximidad que por ejemplo no cuenta la Federación Española de
Baloncesto. Por eso se ha resuelto inmediatamente la situación
ratificando a Pepu, pero el daño se ha producido, Sáez indirectamente y
ante la opinión pública lo ha señalado como culpable del descalabro, y
lo más triste de todo, lo ha utilizado como vertedero de frustraciones
por no conseguir ganar el campeonato.
Hace un mes la culpa la tenían otros por dejarse ganar y
ahora la tiene el seleccionador por no saber gobernar una plantilla,
pero Pepe nunca puede admitir errores propios, de vez en cuando se debe
aceptar que, en el baloncesto, uno no es dueño de su destino ya que
como deporte no resulta una ciencia exacta.
El divorcio según As
Pepu desconoce si tiene contrato para los Juegos Olímpicos, en la entrevista que le formulan en Marca.