En medio de una
discusión entre coroneles, generales, soldados rasos o de intendencia
Ivanovic nos ha demostrado que es un buen entrenador pero un mal
jugador de ajedrez. Se puede perder de la misma manera que ayer ganó el
Real Madrid al Polaris, poco después de un partido de altísima
intensidad como el del jueves ha pasado factura tanto a azulgranas como
a madridistas. Lo que no se puede aceptar es que el entrenador,
brillante en otros planteamientos como ante Fuenlabrada, Chorale Roanne
o ante los mismos blancos haya sido tan precario en la lectura táctica
del encuentro de hoy. Soverano repaso táctico que le han dado a
Ivanovic este mediodía el equipo de Ruben Magnano. Un equipo que le ha
costado encontrarse con los planteamientos de su técnico pero que van
hacia arriba. Ha sido tal el repaso que Ivanovic no ha sabido que
hacer, hasta tal punto que los últimos de la fila hasta ahora, Acker,
Fran Vázquez y Moncasi han tenido sus minutos para resolver el
desaguisado. Hasta Fran Vázquez junto con Lakovic ha sido de lo poco
que se podía destacar.
Esta derrota sí que es culpa de Ivanovic y no de los jugadores. Hoy más
que nunca piezas de tablero más que jugadores de la élite del
baloncesto. Ivanovic no sabía si tenía torres, caballos, alfiles o
peones, ni siquera sabía si el caballo se movía en diagonal, o si el
peon avanzaba en línea recta, o hasta cuantas casillas podían avanzar y
retroceder. Lo confundía todo. Los azulgrana subían el balón a partir
de los hombres altos, hasta cuatro o cinco veces he visto en un primer
cuarto subir el balón de manera con toda la ortodoxia posible a Trias,
Fran Vázquez o a Ilyasova. El Barça quería correr pero se mostraba
impreciso en las anotaciones. Malos lanzamientos que facilitaban la
transición del equipo sevillano convirtiendo el partido en un costa a
costa sin sentido. Marconato en el cinco inicial en lugar de un Kasun
que necesita comenzar de inicio para completar buenos partidos. Kasun
ha salido fuera de ritmo en el segundo cuarto y en apenas un minuto a
cometido tres faltas personales, una de ellas en ataque, otra por estar
vendido en defensa y otra innecesaria pero provocada por el ímpetu
defensivo.
No era el único fuera de lugar ya que Ivanovic no ha parado de hacer
cambios, en la primera mitad del encuentro hasta 15 cambios, lo ha
probado todo, Lakovic con Pepe, Lakovic con Acker y Morandais, luego
Pepe, más adelante Trias con Kasun, Ilyasova, Fran Vázquez y Marconato.
Kasun con Ilyasova, con Fran Vazquez. Luego Morandais con Basile,
Basile con Lakovic y Pepe Sánchez. Moncasí de ala pivot, de alero y de
no se sabe qué. Un despelote táctico como hacía tiempo que no veía
hacer a Dusko. Magnano sólo había aprovechado a Kakiouzis como agitador
en el partido más el acierto de Ignersky y Carrol que han hecho el
partido de su vida ante los de Ivanovic. De hecho Cajasol no ha tirado
ni de Betts, ni de Miles ni siquiera de Ellis. Le ha bastado con los
hombres de relleno para hacer saltar por las casillas la libreta de
Dusko.
Un accidente que más vale hacer borrón y cuenta nueva, porque es sólo
eso una derrota justa y un rival que ha sido en todo momento superior a
los azulgrana. De vez en cuando el Barça nos obsequia con un partido
corrosivo para la vista como el de hoy. Posesiones largas, elecciones
cada vez más complejas, Lakovic lanzándoselo todo. Un 2 de 16 en
triples del total azulgrana, pocas canastas y eso contando con mejores
efectivos que un Cajasol que crece a marchas agigantadas pero que ni de
lejos estará entre los cinco mejores de la clase. Un partido para
olvidar, o mejor dicho partida, ya que Ivanovic ha querido jugar al
ajedrez y Magnano en pocas jugadas le ha hecho el jaque mate.