Los corrillos del baloncesto no paran de hablar de
ellos. Candidatos a ser las decepciones de la temporada, Ilyasova y
Jasaitis no están rindiendo a la altura de las espectativas generadas.
Candidatos a ser los jugadores en el que volcar frustraciones, y
seguramente serían utilizados como armas arrojadizas si fuese preciso
para crear campañas en contra del entrenador de turno. Dos jugadores
jóvenes que llegaron con la vitola de estrellas y que según los
aficionados, cada vez están más cerca de convertirse en estrellados en
la liga ACB. No sólo eso sino que ya hay quien osa de convertir a
alguno de ellos en carne de traspaso. Cuanta locura.
A Simas Jasaitis no le ayuda el fichar por el
Maccabi. Un jugoso contrato y un miedo a los entrenamientos de Ivanovic
le alejaron del club azulgrana. Iba a ser el primer fichaje de la
temporada pasada, cerrado en el mes de marzo pero que Savic no acabó de
concretar. De hecho todavía no se ha cubierto su plaza. Las referencias
eran buenas, buenísimas, saliéndose en el Palau con una defensa
aguerrida al otrora referente azulgrana, Juan Carlos Navarro. Jasaitis
atesoraba tanto talento que me es imposible creer que lo haya perdido.
No puede ser. Jasaitis ha pasado de ser uno de los referentes del
Lietuvos a ser la octava pieza del puzzle baskonista. Por detrás de
Pete Mickeal y de Rakocevic. Y eso que se encuentra a las órdenes del
entrenador que tanto le mimó, protegió y potenció en Vilnius. Un
entrenador que parece ahora haberse hartado de paciencia y que según la
cadena Ser en Vitoria lo quiere cambiar por Marko Popovic del Zalgiris
Kaunas.
A Ilyasova le van mejor las cosas, aunque no mucho más.
Ilyasova sufre de la adaptación al baloncesto
europeo. El turco es un jugador diferente, de técnica individual muy
depurada pero que le falta adquirir las nociones del juego colectivo.
El baloncesto es un juego de equipo e Ilyasova todavía tiene que
aprender los secretos del mapa táctico y buscarse su espacio en el
corsé de Ivanovic. A diferencia de Jasaitis, Ilyasova es tan bueno que
todo lo que hace suma. Mientras unos se fijan en una pérdida de balón
esteril él contribuye en la defensa al jugador más desequilibrante del
equipo contrario, se convierte en el máximo reboteador del equipo y no
duda en cometer la falta personal en beneficio del equipo. Ilyasova en
la nada sabe extraer petroleo de cada jugada. Suma, pero también resta,
y el balance resultante es todavía escaso para que tenga más incidencia
en el juego colectivo. Ilyasova sabe forzar la pérdida contraria,
defender, hacer la transición ofensiva, marcar jugada e incluso
finalizarla. Es un jugador muy completo.
Tanto Jasaitis como Ilyasova deben comprenderse como
los presuntos artífices de los supuestos éxitos en esta temporada tanto
por parte baskonista como barcelonista. No sería la primera vez en la
que jugadores que invierten el primer tramo de la temporada acaben
explosionando una vez llegados los títulos. En Barcelona sabemos de dos
jugadores que hicieron lo mismo durante media temporada. Uno era
Patrick Femerling y el otro era Gregor Fucka. Con el primero se cimentó
la Copa del Rey, con el otro se veía cada vez más cerca la Euroliga en
la Final Four del Sant Jordi. De Femerling incluso hubo campaña en pro
de Roberto Dueñas. De Fucka mejor no recordarlo.Ambos sestearon pero luego contribuyeron a que su equipo se llevara las finales cuando tocaban. Cuando los jugadores dejan de sestear y aparecen para convertirse en importantes. Tengamos paciencia con ellos y pongamos la Copa del Rey como horizonte de los jugadores.