Cuartos de final:
A: DKV Joventut - Pamesa Valencia
B: iurbentia Bilbao Basket - AXA FC Barcelona
C: TAU Cerámica - Unicaja
D: Real Madrid - Akasvayu Girona
El azar como si fuera un accidente. El sorteo de la Copa no deja
indiferente a nadie. Los hay más satisfechos, los hay más temblorosos.
Un sorteo sin sorpresas, al menos para mí. De nuevo en el horizonte se
pueden percibir la repetición de las semifinales de la ACB de antaño.
Baskonia frente al Barça y Real Madrid frente a la Penya. Aunque si
algo caracteriza a esta competición y por eso se la valora tanto, en
España y en el extranjero, es por la sorpresa y la emoción asegurada.
Sorpresas porque no existe nada establecido, salvo las condicionantes
televisivas para garantizar unos réditos televisivos. Con ese
condicionante se ha elaborado un explosivo cóctel que o bien nos
presenta la final deseada por todos o bien hace explotar por los aires
al establisment baloncestístico.
La flor copera de Dusko le regala al rival más inexperto.
Si hay alguien que debe estar satisfecho es ni más ni menos que Dusko
Ivanovic. Obviamente su destino copero es mucho más esperanzador que el
de ayer con la derrota frente al Polaris. Ivanovic en la Copa tiene un
jardín de flores y él agradecido lo cuida con mimos siendo un
especialista en este tipo de torneos, tres campeonatos, dos con el Baskonia y el último con el Barça. No vale menospreciar a uno de los
co-anfitriones, el Iurbentia, que como de la campanada a las primeras
de cambio puede suponer una sentencia casi segura para el inquilino del
banquillo azulgrana.
Ivanovic sonríe porque le ha tocado un equipo inexperto en esta
competición y porque sabe que puede tener medio pabellón a favor. Dusko
juega en casa y el Iurbentia a pesar de las cercanías muestra recelo en
Vitoria. A favor de los bilbaínos la frescura que caracteriza a los
neonatos. Su imprevisibilidad y su voluntad por hacer las cosas bien en
su primera aparición copera. Ahora bien, quien sonríe es Dusko...
Los últimos en la Copa acostumbran a ser los primeros
No hay duda que esta es una gran oportunidad de reinvindicarse para
Marc Gasol. El dominador de la estadística tiene una difícil pero
interesante papeleta para llegar a las semifinales por primera vez en
la historia gironina. Han sido los últimos en llegar y la tradición
copera es generosa con el equipo que se clasifica sobre la bocina. El
año pasado en Málaga fue el Barça, campeón, el anterior en Madrid fue
el Pamesa, el subcampeón, hace tres años en Zaragoza fue el Unicaja y
quedó campeón, hace cuatro la Penya en el bombo de los no cabezas de
serie llegó a la final en Sevilla en lo que fue la presentación en
sociedad de Rudy Fernández.
No lo van a tener fácil ya que le espera ni más ni menos que el vigente
finalista y actual líder de la liga regular. El Real Madrid de Joan
Plaza. Con lesionados, como Hamilton, con jugadores que se deben
encontrar todavía, Papadopoulos y Felipe Reyes, cono jugadores en un
mal estado deportivo, como Bullock, pero resisten frente a las
adversidades que se les presentan. Pero Akasvayu no está mucho mejor,
agarrado al clavo ardiente del dominador estadístico, la única
esperanza que les queda, pero no los descarten que el último casi
siempre tiene el premio grande.
El equipo de moda frente al último equipo que les venció.
Eliminatoria especial. El rodillo de Aíto frente a la disciplina
espartana de Katsikaris. El técnico griego es un novel en este torneo
frente a un entrenador que aglutina ni más ni menos que 4 entorchados
coperos. Eliminatoria especial y también muy igualada. Ambos equipos
juntan un potencial de similares características y de tamañas
envergaduras. Juegos interiores descompensados, ataques exteriores
mortíferos, jugadores españoles jóvenes que atraen la mirada de la
grada, tanto femenina como masculina, y jugadores simplemente
diferenciales. Los que deciden el partido.
La Copa brindará una nueva oportunidad al más díscolos de todos,
Shammond Williams, alma mater de los valencianos. Cuando el coje el
mando el Pamesa difícilmente cede en los partidos. Pocas veces ha
ocurrido, quizás con equipos con más rotación de banquillos como el
Barça pero ante una Penya con mucha calidad individual pero con acuse
en partidos de largo recorrido pueden obtener el billete para las
semifinales. Para la Penya equilibrio, sin él lo tendrán crudo, la liga
es una cosa y la Copa es otra, por eso habrá que ver como rinde el
conjunto de Aíto en partidos a muerte súbita.
Una final anticipada como bombazo copero
El sorteo ha castigado relatívamente al Baskonia y al Unicaja. Un nuevo
clásico entre los dos equipos emergentes del panorama nacional.
Equilibrado pese a la desigualdad en la tabla clasificatoria. Siempre
hay que tener en cuenta al anfitrión, y el Baskonia aprovechará ese
papel para ser superior a su rival. No en vano el TAU por historia
reciente es uno de los dominadores del torneo. Ganó hace dos temporadas
en Madrid frente a un Unicaja que le precedió en la victoria en lo que
supuso el primer título para Sergio Scariolo en Málaga.
Son dos equipos sin embargo, que deben afianzarse en la pista. El
Baskonia, lo hemos dicho muchas veces, está en el tránsito hacia una
nueva percepción cultural. Ha pasado del carácter Baskonia a la raza
baskonista. Dependerá del estado en el que se encuentren sus
lesionados, como Pete Mickeal, y también el más perdido en esta
temporada, Prigioni, se vuelve a encontrar en la competición en la que
casi siempre suele aparecer.