Los grandes equipos no sólo lo son en su pista sino también fuera de
ella. Y desde hacía dos meses el Barça no conseguía ninguna victoria a
domicilio. Fue contra el Ricoh Manresa, una victoria en la que el
equipo ofrecía sensaciones que no se repitieron.
Cumplir, gobernar y convencer.
El baloncesto no sólo es el resultado o el ganar con suficiencia, sino
también recuperar el gobierno de los encuentros, someter a los rivales
y ante todo ganar. Esa fue la imagen extraída en Manresa y que ni se
repitió en Málaga, en Múrcia, en Canarias o en Menorca. Allí lejos de
competir el Barça naufragaba, se enredaba en batallas inútiles y
sucumbía de manera contundente. Salvo hoy, en Madrid, frente al
Estudiantes. El rival más factible para cambiar esta dinámica tan
negativa fuera del Palau.
El Estudiantes poco a poco va mejorando aunque se salvará por la
campana a última hora. A su favor que paulatínamente recupera el
protagonismo de lo que en teoría son sus mejores hombres, hoy
espléndidos han estado Sergio Sánchez, Súarez y Jasen, y bien
secundados por un Morandais que vuelve a tener ese instinto que le
caracterizaba en el Eldo Napoli. Si pierden es porque le falta resolver
la ecuación poderío-sacríficio interior, y que tanto Lewis, Pietrus
como Young deben aportar más para aumentar el rendimiento colectivo. Si
ahora mismo comenzara la temporada Estudiantes tendría todos los
números para pelear por los puestos de play offs, sin embargo si algo
no disponen los de Perasovic es tiempo precísamente, al menos lo
necesario para lograr equilibrar a esta plantilla descompensada, con el
margen escaso para lograr la permanencia.
El Barça volvió a mostrarse como el equipo eficiente de principio de
temporada. Poco margen para la provisionalidad. Con un Pepe Sánchez al
que poco poco se le está amoldando, y a veces quedando corto, el papel
de sexto hombre. Anotando cuando tenía la total seguridad y repartiendo
11 asistencias, que podían haber sido 20 si alguno de sus compañeros
fuera más contundente bajo los aros, léase Marconato y Trias. Pepe
necesita de un jugador de contundencia para optimizar sus asistencias,
de momento sólo Ilyasova y Fran Vázquez lo saben interpretar a la
perfección, ésto se puede encontrar en los entrenos o se puede buscar
fuera pero el futuro del Barça va ligado más al base argentino que a
las genialidades de los atacantes exteriores. Así de rotundo.
También el partido de hoy podría considerarse como el ensayo general
previo a la cita copera. Atentos a la pareja Trias e Ilyasova más Fran
Vázquez. El turco está preparado para ello, mantiene el carácter
competitivo pero es que además ha recuperado la confianza y la
autoestima. Así se pudo comprobar en un lanzamiento exterior desde la
esquina que rebotó en el mismo marco del tablero, el turco lejos de
lamentarse esprintó hacia su canasta taponando a Pancho Jasen cuando
todo parecía indicar que la canasta estudiantil era decisiva y se hizo
con el rebote. De un lanzamiento errado a dos acciones de mérito. El
equipo en su presencia gana mucha más solidez, bien sea por una lectura
partidista o no, sin él, el Barça, se ha mostrado excesívamente frágil
en la defensa, capaz de anotar 33 puntos en un cuarto sin la presencia
del turco y sólo 6 cuando éste salió en el segundo periodo. De no
conseguir el distanciarse en el marcador sin el otomano a respirar
tranquilos al finalizar el partido con su presencia en pista.
Dicho de otra manera, el aficionado del Barça tiene ahora mismo dos
opciones, darle méritos y medallas a Lakovic y Acker con sus triples o
bien de reconocer a Ilyasova como un jugador más que válido y un
necesario protagonismo para el equilibrio azulgrana. Existe otra
tercera opción, la de reconocer a Dusko optimizar y extraer el máximo
de sus piezas disponibles y sobretodo el cómo está haciendo progresar a
jugadores que hasta ahora despertaban dudas. Todo comenzó sacando lo
máximo de Marconato, luego con Trias, más adelante con Grimau y ahora
mismo con Ilyasova. El siguiente de la lista todo indica que puede ser
Acker, hoy complétamente acertado, sólo que a diferencia del turco aún
no ha completado tres partidos seguidos, y si ahora mismo los
completara, más la teórica aportación de el resto de jugadores
emergentes esta temporada, multiplicaría las opciones azulgranas para
conseguir el segundo título de la temporada.