Pau Gasol nos dejó sorprendidos a todos, acérrimos y detractores, dando
el segundo gran salto de su vida, tras el primero que le catapultó
desde Barcelona a Memphis, la ciudad que vio nacer al
rock and roll
y morir a Martin Luther King y a Elvis, aterriza ahora en Los Ángeles,
y en los Lakers. Por fin. Gasol, a sus 27 años de edad, une a su
carrera una vez más el titulo de
"primer jugador español que...",
para ser en este caso el primer jugador español que ficha por una
grande de verdad de la NBA, los Lakers, y por tanto el primero con
opciones a colocarse un anillo de campeón en sus dedos.
Decir Lakers en la NBA es como decir Yankees en baseball, los Lakers son el equipo del
show-time,
de la magia y de la victoria, en la tierra donde siempre brilla el sol.
El impacto de la llegada de Pau a los Lakers ha sido inmenso y lo ha
convertido en una estrella de manera instantánea, cuando antes era sólo
un jugador conocido por los seguidores regulares de la NBA. Esta es la
diferencia que hay entre jugar en un equipo perdedor, Grizzlies, en una
ciudad pequeña, Memphis, de un estado sureño, Tenesse, y jugar el mejor
equipo de la historia reciente, los Lakers, el segundo por títulos, y
el emblema deportivo por excelencia de California.
Aqui en Estados Unidos tiene el mismo impacto al que estamos
acostumbrados en España cuando un jugador de baloncesto o fútbol ficha
por el Madrid o el Barcelona. Inmediatamente pasa de ser conocido por
algunos aficionados a ser un personaje público, cuyo nombre va en boca
de unos y otros, o cuyas opciones de ir a la selección se multiplican.
La marcha de Gasol producida en los últimos días ha tenido impacto en
su nuevo hogar, pero también en su vieja casa, donde ha vivido las
ultimas siete temporadas, los últimos meses en una situación bastante
adversa. Memphis no es una ciudad de baloncesto, y los pocos seguidores
de los Grizzlies, ya cansados, sólo pueden admirar a un equipo que les
de victorias. En esta clave, Gasol en Memphis no es visto, ni tratado,
como uno de los artífices de los éxitos de los Grizzlies, sino como el
culpable de sus fracasos. Su foto se ha visto en demasiados titulares
de derrota. Injustamente, Gasol ha encontrado un amplio sector de
seguidores de Memphis dispuesto a criticarle por cualquier defecto o
incluso virtud, y a la vez dispuesto entregarse a cualquier nuevo
fichaje, promesa o expectativa.
En una dinámica de derrotas, y con el equipo en reconstrucción en pleno
mes de Enero, los días de Gasol en Memphis estaban contados. Sin
embargo solo se valoran las cosas cuando se pierden. Los mismo foros de
opinión en los que se vertían feroces criticas contra Gasol, algunas de
ellas utilizando a Navarro antes de que éste explotase, los mismos
foros en los que se proponían intercambios a cual mas irreal, para
forzar la marcha de Gasol. Precísamente esos mismos foros ahora
lamentan su perdida, algunos de ellos escudándose en la baja calidad de
los jugadores recibidos en el trato, otros lamentando mejores
oportunidades dejadas escapar el año pasado.
Se dan cuenta de que Gasol aportaba unos números y un papel en el campo
que Rudy Gay, la nueva estrella de franquicia, no va a cubrir.
Por supuesto, los puntos de Gasol los va a tener que encestar otro
jugador, pero ese jugador, en esa posición, en Memphis, no existe.
Memphis se queda sin referencia, convertido en un equipo de jugadores
exteriores que defienden muy mal, y atacan a lo loco. Pero eso era el
pasado. Si Navarro no estuviese todavía allí, solo hablaríamos de
Memphis en el aniversario de la transfiguración de Elvis. Gasol ha
llegado a California, a Los Ángeles, a la ciudad del lujo y del
espectáculo, al paraíso culinario, donde hace el mejor tiempo y viven
las mujeres más hermosas, tal como nos enseñaron los Beach Boys.
Gasol ha sido recibido como una estrella, y es una estrella, basta
visitar las diferentes paginas web o ver las noticias para comprobar
que el semi-anónimo jugador franquicia de Memphis que fue, ya es la
nueva esperanza, la buena noticia que Phil Jackson ha conseguido,
ayudado por los manejos insondables de Jerry West, en su intento de
hacer lo más difícil todavía: colocarse el décimo anillo como
entrenador, en una temporada en la que nadie contaba con ello. Pero más
allá de los comentarios, todos favorables y positivos, tal vez
demasiado optimistas, es muy importante el papel que esta jugando Kobe
Bryant.
Desde el primer momento se ha dejado claro que Kobe esta contento con
el fichaje, que han hablado por teléfono y ya son amigos, que, en fin,
el sheriff del vestuario le va a dejar sentarse en su mesa de poker. En
sus declaraciones en Toronto, donde jugaban los Lakers, Kobe Bryant ha
tenido que reconocer que la llegada de Gasol supone un gran paso, y que
demuestra el compromiso de los Lakers. Otros articulistas, recordando
quien es la estrella numero uno, no han dudado en meterle el dedo en el
ojo a Kobe, con comentarios del estilo:
"Bien, Kobe, ¿te gustan los Lakers ahora?”
Porque, dicen los medios, Gasol convierte a los Lakers en legítimos
candidatos en el Oeste, y aumenta un poco más las dificultades para
Mavs, Suns y Spurs. Este fichaje debería poner fin a cualquier
conversación sobre el traspaso de Kobe Bryant.
No todo sin embargo ha de ser parabienes, aquí, en América, se premia
el éxito y se castiga el fallo con el mismo rasero. Gasol llega a los
Lakers con dos etiquetas de las que se deberá desprender durante la
temporada: la supuesta falta de fortaleza mental y de capacidad de
liderazgo, y el parcial de 0-12 que acumuló en los play-offs con los
Grizzlies. Si este segundo detalle no debería de ser difícil de superar
alcanzando los play offs con los Lakers, para convertirse en una
anécdota estadística del pasado, la mención a su espíritu ganador y su
actitud, o falta de estos en ocasiones, está abriendo en Estados Unidos
un debate mas que interesante, y aparentemente de manera mas objetiva
que cuando se trataba el tema en la ciudad donde jugaba hasta ahora.
Los comentaristas mencionan dos hechos fundamentales; en los Lakers
Gasol
no será el jugador franquicia, papel que desarrolla Kobe Bryant y que de Gasol se espera que juegue para el equipo
y para Kobe, y sea un componente más que los lleve al anillo.
En segundo lugar, esta el oro conseguido con España, lo que le concede
una garantía adicional, en materia de liderazgo y fortaleza mental.
En un claro ejemplo de mentalidad “yankee” puesta en funcionamiento por la mercadotecnia,
si España gano el oro en el Mundial, y Gasol jugaba en ese equipo, y
Gasol ha venido a los Lakers ¿Quién podrá dudar de que Gasol fuera el
artífice de que España fuese Campeona del Mundo? Y es que el
“american-way-of-thinking” a veces también tiene cosas positivas.