AXA Barcelona (14+19+19+17): Lakovic (-), Basile (5), Moncasi
(-), Vázquez (4), Marconato (-) -cinco inicial- Acker (24), Neal (2),
Trías (4), Kasun (17), Sánchez (9), Grimau (4) e Ilyasova (-).
Grupo Capitol Valladolid (17+16+18+11):
San Miguel (), Gomis (15), Santos (9), Yebra (3), Eley (7) -cinco
inicial- De la Fuente (-), Pavlidis (-), Boddicker (9), Pakamanis (5) y
Rodríguez (5)
Decapitado Dusko parece ser que se acabó la rabia. Y es que ha vuelto
la tranquilidad tanto en el público como en la prensa. De no ser por la
tranquilidad no se entendería la paciencia hacia los jugadores del
Barça. Ni tampoco el conformismo. El aficionado con la inocencia del
ignorante es sensible e influenciable a través de las directrices
mediáticas. También lo es hacia la herramienta propagandística del
club, centrada en reafirmar los valores del club en este periodo de
vaciado cultural después del proyecto de Ivanovic. Pero la victoria del
Barça sobre el Grupo Capitol Valladolid no debería engañar a nadie. El
Barça antes no convencía ni en el juego ni en el estilo. Es más se
criticaba y cuestionaba la forma antes que el fondo en las victorias.
¿Y ahora?
El panorama ahora mismo es desalentador porque no existen ni formas ni
fondo. Sin estilo y sin ideas. Sólo un libertinaje peregrino que asusta
en sólo vislumbrarlo. Este Barça sí que no juega a nada, sólo existen
detalles puntuales, cargados de belleza y explosividad, pero
puntualidad al fin y al cabo. Detalles que hacen ilusionar al
aficionado pero que deberían preocupar hacia los rectores de la
parroquia. Y es que aunque la ignorancia sea a veces un aliado
utilizado por los poderosos no convendría que se confiaran ya que al
aficionado azulgrana lo que más detesta es que abusen de su inocencia.
La utilización interesada de la inocencia e ignorancia del aficionado
no debería figurar en ningún libro de estilo.
Que un servidor lanzara su propuesta de contratar a Djordjevic en mitad
de una rueda de prensa y que los medios sigan el señuelo dada la poca
imaginación de los mismos no implica que tenga un interés particular en
cambiar de entrenador. Ni lo tengo ni me interesa, no como otros que
celebraban el ascenso de Pascual y la decapitación de Dusko con
reiterativos bostezos a lo largo del encuentro del día de hoy. De todas
formas si me dan a escoger en estos momentos entre lo malo ya conocido
y lo bueno por conocer me quedaría con los segundo. Sin dudarlo. A
pesar que se tengan que derribar el tabú de la contratación del único
entrenador de relativas garantías disponible. Pero no desesperen,
Djordjevic probáblemente no vendrá, porque Savic ahora mismo parece ser
que ya no manda en el club. Y créanme aunque ahora mismo sea peor la
enfermedad que el remedio, Xavier Pascual lo único que ofrece es una
auto(indi)gestión absoluta. Una alineación cargada de guiños hacia la
grada, Moncasi, y al palco, Gary Neal. Unos planteamientos totalmente
populistas. Unas ideas irresponsables que han servido en forma de
bombona de oxígeno a un Imbroda que atónito no se podía creer el
planteamiento inicial azulgrana.
Planteamientos que han convertido el primer cuarto en el Palau un duelo
entre un equipo profesional, el Grupo Capitol de Imbroda, frente a un
equipo profesional reducido al baloncesto callejero. Desorden,
anarquía, movimientos extraños, rotaciones que no eran ni sinceras ni
auténticas ya que no respondían a las necesidades del equipo sino al
interés del entrenador en demostrar que él también sabe de táctica.
Planteamiento snob, elitista y estridente. Pretensiones de
grandilocuencia que más que pretender evidenciaban cierta locura. El
vício del nuevo rico, la penitencia del lujo pobre. Eso ha sido el
primer cuarto, lo peor visto en un entrenador azulgrana desde períodos
oscuros con Manel Comas.
Todo eso sepultado finálmente por el único jugador en el Barça con
ideas propias en el baloncesto. Pepe Sánchez. Del argentino hoy Imbroda
ha sacado una perfecta definición, "Pepe juega leyendo" .
Y ha sido con la lectura del argentino que el Barça ha ido arrinconando
los arrebatos por un estilo definido de juego. Recuperando los tics del
pasado aprovechables que señalaba Pascual en la rueda de prensa
posterior al partido del Unicaja. Pascual ha querido hacer tábula rasa
arrojando la herencia duskista mientras que Pepe Sánchez se ha dedicado
a recoger los trozos vertidos y recomponer lo poco aprovechable del
pasado. Pepe ahora mismo se siente más libre y más seguro que hace una
semana. Ahora mismo Pepe es el alma mater
del Barça post-duskista, quién impone rigor, marca jugada y decide
hacia donde,con quién y para qué se juega. Si es con Kasun, con Acker o
con Fran Vázquez. Dicho de otro modo, si Pascual aspira a mantenerse o
aferrarse en el cargo debería dar, si no lo ha hecho ya, galones al
argentino. Hoy por hoy el insustituible en el Barça.
Insustituible porque no tiene relevo posible ahora mismo. Dice Pascual
que el Barça cuenta con dos bases distintos, y no. El Barça tiene sólo
un base ya que Lakovic ahora mismo es más dependiente del argentino que
independiente como líder que debería ser. Que sea anotador no significa
que Lakovic sea un base anotador sino simplemente un tirador. Errático
en el lanzamiento y confundido en las decisiones tomadas ya que a
diferencia de su compañero en la dirección no goza de la paciente
lectura sino que, si metafóricamente se me permite, necesita de la
escritura para sentirse importante. Los dos ejercen actividades de
letras, pero ambas son totalmente distintas, utilizables pero
distintas, y una es más necesaria que la otra ahora mismo en pleno
vaciado táctico azulgrana.
El Valladolid de Imbroda no ha sabido aprovechar los momentos en los
que Pepe descansaba en el banquillo. Se dedicaba a hacer la goma pero
no ha sabido dar ese estocazo que hubiera hecho temblar los cimientos
del Palau. Ha faltado valentía en los de Imbroda hasta tal punto que el
entrenador ha reconocido que han dejado escapar una oportunidad para
aspirar a cotas más altas que la de mantenerse alejados del descenso.
Bien es cierto que el Grupo Capitol se ha mantenido con sólo un pivot
nato, Eley, y con cuatro jugadores abiertos descosiendo a base de
triples y de lanzamientos sin marcaje la frágil e inoperante defensa
azulgrana. Una defensa que no tiene justificación alguna, y menos
cuando después de tres años se intenta recuperar el abecé de la defensa
baloncestística.
Y sí, podríamos autoflagelarnos con los 24 puntos de Acker y los 17 de
Kasun. E incluso obrar como Pascual y anunciar que tenemos el mejor
equipo de Europa. Aún ignorando, o pretender mostrarse ignorante ante
el poderío, rigor y buen nombre de otros como el Panathinaikos y el
CSKA colectivos que disponen de entrenadores que se han coronado en
Europa más veces el Barça en toda su historia. De vez en cuando la
ignorancia desprecia a los que verdadéramente se debería saber, conocer
y aprender, aunque la ignorancia es atrevida en las altas esferas y
peligrosa cuando se aspira a hacer algo importante, porque gracias a
ella se puede dormir tranquilo pero es insuficiente para vivir mejor,
aunque lo peor de todo no es que el ignorante sufra su condición sino
que reúna más confianza. Y sólo pensarlo no es que asuste sino que
invita a buscar un entrenador
Desde la tribuna de prensa
Después de la tormenta el club impone la calma, con una puesta en
escena de reinvindicación y reafirmación de unos valores que
supuéstamente se habían perdido con Dusko. Desde las coreografías de
las bailarinas hasta al grupo musical de rock catalán invitado.
Bufandas e himno del club oficializado en todas las versiones posibles.
El club intenta mirar hacia adelante sin pensar en lo que ha dejado
atrás. Y realmente hace bien porque así muestra que la institución esta
viva y no depende de la marcha de las personas que nunca permanecen
sino que están de paso. Cuestión de gestos, suficiente para animar,
alterar y provocar al aficionado para que se vuelque en el equipo, que
no desespere hacia los errores y que se ilusionen con esos detalles que
ocasionálmente brindan los jugadores a la grada. Como los mates de Fran
Vázquez. Aunque me gustaría saber qué hubiesen interpretado estos
mismos aficionados si se hubiese materializado la misma victoria con
las mismas formas con Dusko Ivanovic en el banquillo.¿Se hubiese
quemado el Palau?
Imbroda en la sala de prensa no ha ofrecido ningún discurso inicial
para valorar en el encuentro sino que ha estimado más oportuno que
fuesen los acreditados los que le consultaran sus dudas. Muy didáctico
ha atendido a los informantes y disipado todas las dudas planteadas.
Como si de un profesor se tratara. "el
partido estaba siendo muy justo e igualado, hemos venido a jugar para
ganar el partido pero creo que los detalles han marcado la diferencia". Le cuestión sobre si se refería a detalles defensivos propios de sus jugadores. "sí,
han habido detalles, como que Pepe Sánchez juega leyendo, le
obligábamos a jugar para adentro para que nuestros hombres grandes le
esperaran para que fintara y pasara ya que no acostumbra a anotar" a la vez que me añadió que habían dejado escapar una oportunidad "nuestro equipo necesitaba crecer y más ante un Barça que no está bien". Ahí Imbroda lo dice todo
Pascual piensa que han jugado bien, mejor que en el partido del jueves. "Un
partido trabado por nuestro porcentaje de tiro de tres puntos que ha
condicionado el desarrollo del ecuentro, hemos estado sólidos en el uno
contra uno." Le consultaron sobre laposible ansiedad de sus
jugadores, "no han asimilado todavía lo que ha ocurrido, en la pista
estamos más ansiosos que se demuestra en los lanzamientos y en las
pérdidas". A Pascual le recriminé sobre la libertad que obsequiaba a
sus jugadores. "En
el último partido hablaste de superar tics del pasado y de libertad,
¿crees que la libertad es la mejor forma de superar esos tics del
pasado?" Pascual me corrigió "me
parece que me expresé mal, me refería a tics que son aprovechables no
cambiables, y sobre la libertad tienen la que deben tener aunque es
cierto que tienen más margen para la creación pero siempre desde un
orden". No estuve conforme y le recordé "antes daba la sensación de mucha rigidez táctica ahora parece ser que hay demasiada flexibilidad " Pascual no perdió la compostura y atendió muy educádamente, cosa que con Dusko es cierto que no ocurriría, "siempre
da la sensación que cuando se corre hay más desorden pero estamos
trabajando para mejorarlo aunque esto exige un proceso." Para
terminar habló de los bases, quizás añadiéndose al debate que se puede
plantear los próximos días alrededor de Lakovic y Sánchez "tenemos que saber entender que nuestro juego puede ser diferente cuando juega uno y otro".