ALTA GESTIÓN FUENLABRADA,
77
AXA FC BARCELONA,69
Alta Gestión Fuenlabrada (19+18+22+18):
Wideman (7), Ferrán López (7), Jorge
García (18), Saúl Blanco (15), Marko Tomas (19) -cinco inicial-, Salva
Guarda (2), Ivan Tomas (0), Radivojevic (0) y Paraíso (9).
Axa FC Barcelona (11+20+18+20):
Basile (0), Jordi Trías (2), Lakovic
(16), Acker (14), Kasun (4) -cinco inicial-, Pepe Sánchez (2),
Marconato (2), Gary Neal (0), Fran Vázquez (4), Ilyasova (15) y Grimau
(10).
Con la niñera no basta, aunque los
medios intenten quitarle hierro a la derrota producida en Fuenlabrada.
Son cuatro partidos consecutivos que el Barça no anota más de 70
puntos, pero lo peor no es la faceta ofensiva sino la escasa capacidad
defensiva del equipo azulgrana. Muchos señalaban que el Barça de antes
no defendía bien, y pueden estar en lo cierto, pero ahora mismo deberán
reconocer muchos, desde los aficionados más críticios hasta los medios
más crípticos y cínicos, que este Barça ha bajado de dos a tres pelaños
su nivel defensivo. Esta defensa no es de equipo profesional, encajando
lanzamientos exteriores por todos los lados. Muchos de ellos con
asombrosa facilidad. Dicho de otra manera, a cada jornada este equipo,
aunque siempre ofrece tres, cuatro y hasta cinco jugadas para adornar
los resúmenes televisivos, pierde a velocidad de la luz todo su sentido
competitivo. Si antes era escaso ahora es lo más mínimo.
No es culpa de Pascual que el Barça
defienda tan mal, sino de los jugadores. Pascual debe de sacar el
látigo y recuperar ese espíritu que amedrentaba los jugadores. Desde
Lakovic y Neal hasta Acker. El gurú de TV3, Jaume Rius, la voz que
susurra en la conciencia azulgrana, ha llegado a la conclusión que "cuando Ilyasova es el mejor del partido es sinónimo de derrota segura".
Cuánto cinismo, de verdad. Más cuando el turco es el que mejor defiende
y el que más regular se encuentra en estos momentos. Cuanto cinismo
después de meter cizaña durante tres años ahora la culpa será de
Ilyasova y no de Grimau o Trias que han estado bastante lamentables en
el partido de hoy.
La clave son los jugadores y el
compromiso defensivo, porque lo que antes era intensidad y jugar al
130% para arañar minutos en la confianza de Dusko se ha pasado al n'importe qui n'importe quoi que
es ahora el equipo de Pascual. Es cuestión de intensidad y agresividad,
porque talento hay como se han encargado los jugadores de demostrar en
varias facetas del partido. Con jugadas ofensivas desde la linea de
fondo que desnudaron en varias veces la telaraña fuenlabreña. No es
casualidad que con Dusko los rivales sólo pudiesen anotar como mucho 4
triples a lo largo del partido y con Pascual se encaje hasta un
sangrante para los ojos 11 triples de 25 intentos. No es casualidad
como tampoco es de recibo.
Por lo que toca ponerse las pilas,
desde un entrenador que tiene que demostrar que es conocedor y
dominador del abecé del baloncesto competitivo, no formativo, hasta
unos jugadores que acaban contrato la próxima temporada y aspirar a
continuar la próxima temporada. Hablo de Acker, de Neal, de Ilyasova,
de Pepe Sánchez, de Basile y de Marconato. Más que cariño y empatía lo
que necesitan es alguién que los espolee en los entrenamientos. Vuelvan
al método inicial, no hagan tabula rasa.
Recuperen los tics del pasado sean aprovechables o no. Ellos han tenido
su oportunidad y en cuatro partidos la han arrojado por la borda.
Vuelvan a las esencias porque si no se harán ceniza de ellas y de los
que quedan en el vestuario.