AXA FC BARCELONA,64
CSKA MOSCÚ,62
Axa Barcelona (15+17+18+14):
Basile (8), Acker (7), Lakovic
(14), Marconato (7), Vázquez (8) -cinco inicial-, Kasun (1), Pepe
Sánchez (2), Ilyasova (8) Grimau (6) y Trias (3)
CSKA Moscú (16+17+15+14):
Holden (-), Langdon (12), Goree
(2), Siskauskas (13), Andersen (6) -cinco inicial-, Papaloukas (2),
Smodis (7), Van den Spiegel (6), Khryapa (13) y Zisis (1).
El CSKA perdió de nuevo a contrapronóstico esta vez en el Palau
Blaugrana. Los moscovitas no han hecho, ni de lejos, un partido del
todo aceptable, sino más bien se han mostrado incómodos en la pista.
Varios de sus jugadores principales han pasado desapercibidos en un
partido más propio de trincheras que de lo méramente baloncestístico.
El CSKA ha perdido a contrapronóstico, cierto, pero ha sabido dar la cara justo
como a un campeón europeo se le exige. Con honestidad y más allá de la
profesionalidad. Que Ettore Messina pidiera un tiempo muerto a los 90
segundos del inicio del partido indicaba su deseo de llevarse la
victoria. Han perdido, sí, pero lo han hecho mostrando sus
virtudes, perdiendo por escasos detalles y segúramente por relajación.
En el baloncesto ya saben que no todo es el resultado, ni siquiera la
anotación. Por fortuna, o por desgracia para algunos, existen las
sensaciones, y hoy el CSKA pese a caer derrotado no ha visto alterada
su condición de máximo favorito. Quizás porque ha sabido asumir la
derrota, tanto deportíva como culturalmente. Y eso en el
baloncesto es digno de reconocer.
Tanto como reconocer que el
Barça ha vuelto a completar un partido miserable. Enfrentarte contra un
equipo campeón te obliga a exponer tus debibilidades. Comparando a un
equipo con otro era una osadía. Quién opine que el Barça ha jugado
mejor se equivoca, ni mucho menos. Ha ganado porque el CSKA se ha
sentido incómodo pero aún así los moscovitas han impuesto el gobierno
del partido, con transiciones impolutas, con un orden estricto
establecido. El CSKA aún perdiendo ha impuesto su método en la pista.
Todo lo contrario que el Barça que ha hecho de la anarquía y de la
autogestión populista su principal ideología. Hoy en el Barça hemos
visto a un Pepe lanzando de manera incómoda 5 triples, como si de Neal
se tratara. También hemos visto a Marconato y Fran Vázquez lanzando
desde el perímetro. A Lakovic estrellándose, a Kasun sin lugar en el
partido. Hoy el Barça ha estado bastante mal. Y no por mantener una
línea editorial contra viento y marea sino porque reálmente lo hemos
visto así todos. ¿Opinaríamos lo mismo si Holden hubiese anotado el
triple final?
Pascual y muchos se congratulan por la defensa. Y
hoy la defensa del Barça ha vuelto a rozar lo miserable, hasta tal
punto que se ha visto sorprendida por los lanzamientos exteriores de
Langdon y de Siskaukas. Langdon por ejemplo ha anotado dos
providenciales, uno a 4 segundos del fin del segundo cuarto, después de
tiempo muerto de Messina y en el que Pascual no ha sabido recordar a
sus jugadores que se podían permitir al menos dos faltas personales
para evitar un lanzamiento de este tipo. No saber que Langdon es el
encargado de definir los lanzamientos sobre la bocina del CSKA es
reconocer que no se ha hecho un scouting, o no se ha querido recordar
el scouting del equipo moscovita. Pero lo peor no es conceder uno, sino
que Langdon avisara en el último minuto del partido con un triple
esquinado haciendo de los cinco puntos de renta y del minuto restante
una larga travesía en el desierto para los intereses azulgranas.
La
defensa del Barça no ha estado bien, porque ha permitido al CSKA atacar
cómo, cuando y dónde querían los moscovitas, nunca bajo los intereses
azulgranas. El CSKA ha sabido finalizar todas sus jugadas, mientras que
en el Barça no se ha visto en todo el partido ninguna jugada colectiva,
salvo los bloqueos para los lanzamientos de Lakovic. Asfixados por la
defensa individual de los pupilos de Messina. En el Barça ha habido
precipitación, mientras que en el CSKA ha habido orden, control y
paciencia. Quizás demasiada paciencia, pero se sabía a lo que jugaban,
mientras que en el Barça todo han sido dudas.
Pero si por algo
el partido ha sido incómodo para los moscovitas ha sido precísamente
por un arbitraje caserísimo del griego Pitsilkas. El colegiado heleno
ha vuelto a mostrar su caserismo arbitral, como aquella vez que
permitió la emboscada azulgrana en el Martín Carpena. Hoy Pitsilkas ha
participado en la emboscada azulgrana con un arbitraje lamentable.
Haciendo la vista gorda a codazos de Fran Vázquez a Papaloukas por
ejemplo, permitiendo que el Barça rozara la agresividad defensiva, como
nunca nadie había hecho. Como siempre he indicado los árbitros no son
los responsables ni de las victorias ni de las derrotas, pero de vez en
cuando, siempre que se actúa de manera frívola y sibilina, condicionan
no sólo el resultado sino el espíritu deportivo de los encuentros. Como
una doble falta personal con balón para los rusos cuando Holden había
anotado una canasta que igualaba el partido. Los árbitros no han sido
decisivos pero sí responsables en su actitud de pervertir el choque,
pero que cómo ha señalado Messina, no pasará a mayores porque el CSKA
ya era primero de grupo, si no otro gallo hubiese cantado.
Desde la tribuna de prensaHoy
se ha visto el Palau de las grandes ocasiones. El horario ha facilitado
la presencia de público, pues un Jueves Santo por la tarde ya es
festivo en la Ciudad Condal. En la tribuna de prensa no faltaba nadie,
hasta tal punto que uno de los poco asíduos como Jordi Román estaba
presente para seguir las evoluciones del partido. Hoy no ha faltado
nadie, ni siquiera acreditados moscovitas siguiendo las evoluciones del
CSKA. También estaban todos en el palco de honor, desde Josep Cubells
hasta Anna Pruna, secretaria d'Esport de la Generalitat. También estaba
presenten Roger Esteller acompañado de su esposa y los jugadores de la
sección de balonmano Iker Romero y Lazslo Nagy.
En cuanto a la
sala de prensa he tenido el gusto de conocer a Ettore Messina.
Expresándose con un más que correcto castellano ha atendido a todos los
medios presentes, incluído Pere Farreres de TVE que le ha querido
sonsacar con eufemismos un hipotético titular sobre si estaría presente
la próxima temporada en el Barça. Messina ha señalado que su equipo
"hizo
todo lo posible para que la competición fuese regular, jugando con
actitud, corazón, con errores pero jugando contra un gran rival." Le cuestioné sobre si con otro arbitraje el resultado hubiese sido distinto a lo que él me respondió con
"si
usted me pregunta sobre ello es porque usted opina que sí, pero yo soy
un caballero y mejor hablemos de otra cosa, pero esto es importante
porque usted entiende de baloncesto y quiero felicitarle, por eso no he
dicho nada, en la vida a veces hay sentido del límite y cualquiera
tiene el suyo, pero no pasa nada porque tenemos la primera plaza." Más adelante incidió en que
"físicamente no hemos sabido buscar la superioridad bajo la canasta, esto ha sido un problema" a la que ha achacado también
"errores infantiles como alguna pérdida de balón". Seisó le cuestionó sí después de la eliminación de Real Madrid y Panathinaikos le otorgaba un mayor favoritismo
"lo
tenemos siempre, no es una novedad, si jugamos en un equipo como éste,
o como el Barça o Panathinaikos siempre lo tenemos por tener un gran
equipo, pero sincéramente en el vestuarioy en los despachos sabemos que
nuestra vida acaba y empieza con el Olympiakos, y luego podemos empezar
a hablar."Pascual hoy estaba eufórico, consciente que como mínimo ha igualado lo mínimo que se le exigiría a Dusko en la Euroliga.
"hoy tocaba un día que saliera todo cara, por cuestiones anímicas para eliminar la ansiedad generada por otras derrotas".Sobre el partido ha explicado que
"hemos
entrado en una fase que todo ha sido corazón y poca cabeza, no hemos
hecho circular con fluidez el balón, el ataque se ha resentido pero el
equipo ha sabido defender, poner agresividad e intensidad". Ha destacado a Fran Vázquez
"su tapón ha supuesto un antes y un después en el partido." Aunque Pascual ha sido crítico con su equipo en el juego exterior,
"tenemos el peor juego exterior de los ocho equipos restantes en la Euroliga".
Pascual estaba tan contento que se ha permitido el privilegio de
aportar su titular a la victoria emulando a Robert Duvall en Apocalypse
Now oliendo a napalm por la mañana,
"les he dicho a mis jugadores que el vestuario olía...a victoría".
Fuera de la sala de prensa se organizó un quinto periodo en el que
todos se reunieron para ver al Barça en la televisión del hall del
Palau. Kasun hablando amigáblemente con Lakovic, Papaloukas y Smodis,
haciéndose fotografías entre unos y otros. Messina ya sin el traje y de
estilo casual aparecía saludando efusívamente a Jordi Román a la vez
que se desean suerte mútuamente. Y es que un abrazo puede valer más que
mil palabras y cientos de exclusivas. Tarde o temprano lo sabremos.