
Reconozco que el Granada es un equipo
del que siento algo especial. Admiración por su modestia y como el
acertar suele ser única supervivencia en la élite. Al CB Granada le
comencé a seguir su evolución a partir de la incorporación de Curtis
Borchart. Estaban casi bordeando el descenso, con él en la pista una
afición ambicionó a cotas más altas. Llegar a play offs o quizás una
Copa del Rey. El cebé con Curtis a la cabeza esperaba aspirar a ello y para ello le
construyó un equipo a la altura de su potencial para que éste pudiera
llegar a esas cotas que por potencial debería aspirar. Sus lesiones le
están impidiendo que tanto el jugador como el equipo den ese salto
cualitativo, hasta tal punto que el Granada ahora mismo tiene que
afrontar el presente sin la presencia de su jugador franquicia.
Y es en el afrontar la realidad que
la afición nezarie y del baloncesto en general han descubierto a otro
sensacional jugador. Dylan Page, jugador que fue fichado para hacer una
pareja de pivots altámente interesante en Granada. Si no fuera por las lesiones
de Bordchart ahora mismo el Granada estaría peleando dúramente
frente al Akasvayu para ser equipo de play offs. Hay que reconocer en
la secretaria técnica granadina su buen ojo no para los jugadores americanos sino
que además son pivots de raza blanca. Reboteadores y contribuyentes en
el funcionamiento del colectivo. Ese era Bordchart, también lo fue
Scott Padget y ahora lo es Dylan Page y quizás lo sea Michael Bradley.
Borchart dejó de jugar por las
lesiones en la jornada decimonovena, a partir de ahí el equipo encadenó
dos victorias y cinco derrotas consecutivas. La situación era alarmante
por el número de derrotas pero aún así tenía similares números que la
temporada pasada. 15 derrotas son muchas pero fueron tantas como la
temporada pasada en
las que el equipo ilusionaba por completo, aunque ahora el número de
victorias sabe a poco. Con esas urgencias instaladas y el pesimismo en
el ambiente recibieron al Pamesa. El equipo afianzó la victoria a
partir del jugador que no sólo está rindiendo al nivel esperado sino
que se está echando al equipo a sus espaldas sin importarle que es a
Bordchart a quién debe sustituir, Page promedia unos 15 puntos y 6
rebotes por partido, sin Bordchart sin él las cifras rozan los 18
puntos y es capaz de anotar tanto en la pintura como en el perímetro.
Page es la clave del Granada esta
noche, lo más parecido a Kakiouzis que se puede encontrar el Barça en
estos momentos. O a Salyers del Chorale Roanne. Un perfil de jugador
alto, físico, con movimientos y muy buen tiro que acostumbra a
atragantarse al Barça esta temporada. Todo dependerá de su pareja en la
pintura granadina. No descartaría a Juampi Gutierrez, comodín que le
sirvió a Valdeolmillos la temporada pasada. Junto con Bradley pueden
formar un tridente de pivots bajos pero con movimientos que puede
sorprender al poste bajo azulgrana. No estará Bordchart pero
Valdeolmillos tiene muchas soluciones, una de ellas Page, téngalo en
cuenta.