AXA FC Barcelona (8+21+21+18): Lakovic (3), Basile (9), Acker
(2), Yliasova (16), Vázquez (2) -equipo inicial-, Sánchez (11),
Trias (2), Marconato (9), Grimau (9) y Neal (5).
Unicaja (17+20+13+17): Cabezas (6), Welsch (6), Jiménez (2),
Haislip (15), Ndong (15) -equipo inicial-, Popovic (3), Rodríguez
(8), Kus (-), Santiago (10) y Gabriel (2).
Se va a sufrir
mucho hasta final de temporada y no se sabe si la historia acabará
bien. El Barça lenta y agónicamente va progresando en la liga ACB, ya
van cinco victorias consecutivas después de la debacle en casa frente
al Cajasol sevillano. El equipo va progresando en esta cuesta arriba
final de la liga regular con la ilusión, o más bien obligación, de
acabar por encima de la Penya. De este equipo ya no se debería ni
esperar a que aparezcan los ramalazos de genialidad, ni siquiera que
conquiste al aficionado, ni que jueguen bien, ni tampoco que diviertan.
Al Barça de Pascual se le espera para que gane y acabe de manera
decente la temporada. Aunque sea con el juego primitivista de escuela
italiana al que se viene aferrando como clavo ardiendo el equipo.
Ayer el Barça tenía un equipo complicado, principalmente por la
jerarquía que aún reúne el Unicaja de Sergio Scariolo, ya que pese a
estar en las catacumbas de puestos de playoffs aún se le respeta. Más
complicado era porque ese equipo estaba, está y si nadie lo remedia
estará en una situación crítica, al borde de quedar fuera de la disputa
del título. Y aún más cuando desde la banda se podían percibir a un
iniciado en el baloncesto primitivista, Pascual, con un entrenador no
abanderado pero que es conocedor de todo registro de baloncesto,
Scariolo. El partido de ayer no lo ganaron ni lo perdieron los
entrenadores sino los jugadores en la pista. En concreto los que tenían
más carácter.
No se las prometía felices el Barça cuando en 8 minutos de juego sólo
habían anotado 4 puntos. El Barça andaba cojo, con la lesión de Kasun
el Barça estaba falto de un jugador rocoso bajo los aros. El Unicaja
campaba a sus anchas con la pareja Ndong y Haislip. Arrolladores desde
cualquier parte de la pista, en la transición ofensiva, saliendo fuera
para anotar, dentro para dominar, cargando de faltas a un Fran Vázquez
que en ese periodo ya llevaba 3 faltas personales. Pascual estaba
desconcertado y no sabía que hacer, ya a los 30 segundos de partido
sacó a Marconato situar al gallego viendo el arsenal cualitativo de los
pivots malacitanos. No en vano entre Santiago, Haislip y Ndong se
anotaron 35 puntos de los 67 de Unicaja.
Por parte azulgrana mucho desconcierto, Lakovic de capa caída, en su
momento más gris, no sólo de esta temporada, sino de su carrera
azulgrana y quién sabe si de su carrera extradeportiva. Se habló mucho
de él en la tribuna de prensa, aunque no se apunta a una baja anímica
sino a que los equipos rivales se han aprendido de memoria sus recursos
ofensivos. Pascual debe reciclar a Lakovic para que vuelva a despuntar
como jugador; se necesita al esloveno como agua para los playoffs de
mayo. El entrenador azulgrana no dudó en reservar en el banquillo al
jugador esloveno durante casi todo el segundo cuarto. Así como a todo
jugador que no aportara carácter al equipo. Para acercarse y dominar el
partido el Barça tuvo que tirar de Ilyasova, Basile, Marconato, Grimau
y Pepe Sánchez.
Fue el base argentino el que puso la serenidad, de nuevo, y el que
generó el desconcierto en el Unicaja. Sánchez estaba motivadísimo,
concentrado en el lanzamiento exterior y decidido en sentar cátedra
para lucirse contra su exequipo. Scariolo y Pascual no tuvieron más
remedio que destacarlo en la rueda de prensa. La transición ofensiva
era perfecta, de no ser por la insistencia en las penetraciones
arriesgadas y precipitadas de Grimau cuando la defensa del Unicaja se
había vacunado contra ese recurso. Grimau quiso resolver por su cuenta
cuatro acciones a canasta que no pudo materializar. No obstante el
Barça encontró a Ilyasova su comodín para acercarse, el turco ponía
carácter, no se dejaba intimidar por el poderío de Ndong. Arriesgando
al límite del reglamento para o bien taponar o dificultar el
lanzamiento del senegalés. Fue uno de los debates más interesantes,
junto con el morbo de medir a Cabezas con Sánchez. Fueron estos duelos
los que marcaron el partido.
El Barça poco a poco iba avanzando y asentado su idea inicial de juego.
A base de carácter y testiculina. Defender con intensidad, correr y
buscar los lanzamientos abiertos. Ayer el Barça, pese a lo discreto del
marcador y lo sui generis del juego, circuló el balón con inteligencia.
El partido de ayer no fue para catalogarlo dentro de la estética sino
de la eficiencia. Unicaja con encontraba soluciones tampoco a las
alternativas defensas azulgranas, entre la zona 2-3, la 1-2-1-1 y la
defensa individual. Pascual se permitió el lujo de situar como pivots a
Trias y a Ilyasova aunque el experimento resultó tan fallido como la
gestión de los últimos instantes en los cuartos; desconozco si es por
los jugadores o por el entrenador pero no deberían permitir que Cabezas
resolviera por cuarta vez consecutiva los últimos ataques a canasta al
finalizar los periodos. Menos aún la gestión del último minuto de
partido, donde en la tribuna de prensa ironizábamos con el "cuidado con la libreta de Pascual", a la que remarqué, "la última vez lo mejor que se consiguió fue un lanzamiento de mediocampo de Grimau para remontar un partido".
Ayer volvió a ser Grimau, pero esta vez se tropezó y cometió pasos a
casi dos segundos del final. Suerte que no lo lamentamos, pero el
sufrimiento hasta final de temporada está garantizado.
Desde la tribuna de prensa
Lo peor de acudir al Palau justo después de acabar un partido de
baloncesto reside en la dificultad de accesos al recinto. Hasta media
hora para encontrar un lugar de aparcamiento decente y dentro de los
límites legales. Una vez llegado al Palau se encontraban voluntariosos
aficionados buscando acomodo en el vetusto santuario azulgrana, como si
tuviesen que demostrar ser los feligreses más fieles. En la tribuna de
prensa sólo los acreditados radiofónicos encontraban acomodo. Muchos
con su ordenador portátil conectaban con el partido de fútbol vía
página web. Podían haber bajado al vestíbulo puesto que el Barça había
comprado el partido para que el resto lo pudiesemos disfrutar, muchos,
desde los utilleros y masajistas azulgranas hasta el mismo Zoran Savic
al que tuve viendo el partido justo a mi lado. Ya se sabe quién es
quien da de comer a todos en el Barça.
Al acabar la media parte me pude cruzar con el DT azulgrana analizando
el partido con Xavi Pascual. Es habitual ver a Pascual entablando
conversación con su asistente para buscar soluciones, lo anecdótico es
que ayer Savic formaba parte de la conversación. Ya durante la primera
parte pudimos ver, con panorámica y vista alejada como el directivo
renegaba del partido; al cruzarnos con él mientras miraba su hoja
estadística remarcaba a Pascual, "hay que correr más". Savic calló
cuando nos cruzamos y al alejarnos continuaría la conversación. La
sensación es que el Barça había completado la peor primera mitad de la
temporada en el Palau.
Finalizado el partido los acreditados comentábamos el partido. La
tertulia post-partido enfocándola en la dificultad para encontrar
centros para cenar de medianoche en Barcelona. Un quebradero de cabeza,
os lo puedo asegurar, por lo que se admiten propuestas para la próxima
ocasión. También se habló de Jaka Lakovic, de quién muchos achacan a
que desde que comenzó a salir con una chica, no da una a derechas en el
Palau. Hasta aquí puedo escribir.
Crónica en rosa al margen, ayer era un día para sondear a Sergio
Scariolo como futurible azulgrana. No dudé en consultarle al respecto
pese a la poca idoniedad de la consulta. "Sergio, "en Barcelona se está
especulando sobre el futuro de muchos técnicos, ¿puede ser este de tus últimos partidos como visitante en el Palau?, Scariolo, hay que reconocerlo, estuvo muy educado y respondío la pregunta,
"no es un discurso que en estos momentos venga mucho a cuento, voy a
hacer lo posible para cumplir el papel que tenemos y luego siempre he
dicho que en cuanto reciba el proyecto deportivo de futuro del Unicaja,
serán los primeros que estudiaré, a partir todo está abierto pero
siempre pensando en el presente del equipo." Quise cerrar la cuestión con un "sí
había escuchado rumores procedentes de Barcelona al respecto a lo que
me contestó de forma más ambigua, "creo que es un tema del que mejor no
hablar". Del partido en sí reconoció que "habíamos
salido con las ideas muy claras, demostrando que lo teníamos claro,
hemos cometido errores defensivos y ahí se ha notado cuál es el nivel
de confianza del equipo en los momentos complicados." Destacó a
Pepe Sánchez como el jugador que marcó la diferencia en el choque y
sobre esta cuestión le pregunté si echaba de menos a un jugador como
Pepe o más bien una mayor veteranía de sus hombres, "mira, eso es un
discurso que no es constructivo en estos momentos, por la confianza de
los jugadores que tenemos, lo que tenemos que hacer es trabajar y
recuperar la condición física y anímica de nuestros jugadores."
Pascual estuvo muy crítico con el primer cuarto al que achacó "la
dificultad de habituarnos a sólo jugar un partido cuando estábamos
acostumbrados a jugar dos partidos por semana, esto provocó que no
entrárarmos del todo concentrados, fríos y sin ritmo, aunque luego en
los tres cuartos siguientes les superámos." Mundet le consultó
sobre el juego interior "sí, es cierto, sabíamos que podía ocurrir,
ellos han estado superiores pero nosotros mentálmente lo hemos
superado. A Pascual le reconocí el mérito de la victora, y más aún
cuestionando de pleno el rendimiento de Lakovic, del que todavía no se
piden explicaciones "es importante ganar a un equipo como Unicaja,y más
si no se juega bien como tu has indicado, pero aún lo es cuando Lakovic
está en su momento más gris de la temporada". A lo que me respondió, "en el primer tramo de la
pregunta, sí es muy importante, ganar en momentos así, en cuanto a la
segunda parte de la pregunta, bien hay jugadores que están en mejor y
peor momento, por eso es importante que el equipo esté por encima de
las individuales, hoy por ejemplo Fran Vázquez no ha podido entrar en
el partido por las faltas pero el equipo ha sabido jugar sin él; el
equipo tiene el potencial para suplir a jugadores que no están del todo
bien". Diplomático y sin hacer sangre. Saisó le preguntó por Kasun, al que Pascual reconoció darle
descanso pese a que el jugador quería jugar. "Lo importante es
recuperar a la persona y después al deportista, esperemos una semana
más para valorar su situación."Lo malo es que de aquí una semana toca
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