
Cuatro
equipos de jugaban en la última jornada el descenso fijando la
salvanción esta temporada en doce victorias. La jornada empezó con un
CB Granada pagando en exceso la lesión de Curtis Bordchart y con
Estudiantes, Grupo Capitol y Vive Menorca en la pomada del descenso. La
derrota en Murcia condenó al Grupo Capitol a descender después de una
lamentable segunda vuelta. En la ACB no importa como se empieza sino
como se acaba y los números cantan, el Estudiantes en esta segunda
vuelta ha ganado siete partidos, el Vive Menorca ha ganado seis, el
Granada cuatro y el Grupo Capitol tres. Curiósamente estos dos últimos
equipos, el Granada y el Valladolid aspiraban, junto al Polaris a la
Copa del Rey a principio de temporada. Pero no todo es como se empieza
sino como se acaba.
El
caso del Estudiantes ha sido encomiable, virtuálmente descendido hace
cuatro jornadas en casa ante el Fuenlabrada ha sabido conseguir tres
victorias consecutivas, dos de ellas a domicilio, ante rivales directos
o indirectos. Ganar en León, a pesar de su descenso ya producido
jornadas atrás, y en Granada, muestra que a veces el peso de la
historia, transmitido de padres a hijos en este equipo de mentalidad
escolar, sirve de algo. Sobretodo por la forma, todo un ejemplo de cómo
afrontar este tipo de situaciones para el resto de equipos. Una
historia que no se ha producido en Valladolid cayendo categóricamente
con cinco derrotas consecutivas. Un equipo que a priori tenía su lugar
en la zona media de la tabla por no saber confirmar su permanencia se
ha visto abocado para el descenso. Crudo final para los de Imbroda.
Epica
también en Granada, donde los locales lucharon ante un gigante que ha
acusado su participación en la Final Four y con otro colosal fichaje
relámpago para los nazaríes. Hace dos temporadas fue Bordchart el que
los salvó de la quema del descenso; en esta última jornada ha sido un
fichaje secreto, Mensah-Bonsu, que con 22 puntos y 9 rebotes ha
sorprendido al Baskonia. Un fichaje bajo llave trabajando en silencio
todos los movimientos hacia él. La apuesta les ha servido para
confirmar de nuevo una temporada más en la ACB e invitarles a mejorar
su proyecto de cara la próxima temporada. Un equipo que apuntaba con
Bordchart a Copa y a play offs y que sin él casi estuvieron a punto de
firmar el descenso más sonado de la categoria.
A nadie le importa que baje el Fórum, por Javier Ares
Un Iurbentia revolucionado vuelve a resignar al Barça
Iurbentia Bilbao, 90
AXA FC Barcelona, 84
Iurbentia Bilbao Basket
(21+24+23+22): Marcelinho Huertas (26), Recker (3), Quincy Lewis (12),
Banic (15) y Weis (-) -cinco inicial-; Salgado (15), Paco Vázquez (8),
Savovic (7) e Ilic (4). Entrenador: Txus Vidorreta.
AXA FC Barcelona (24+19+59+25): Pepe Sánchez (2), Acker (2),
Basile (16), Ilyasova (16) y Marconato (2) -cinco inicial-; Lakovic
(6), Grimau (2), Neal (15), Trías (-), Fran Vázquez (8) y Kasun (15).
Entrenador: Xavi Pascual.
Árbitros: José Ramón García Ortiz, Lluis Guirao y Benjamín Jiménez. Eliminados por faltas personales Ilyasova (min.36).
Décima derrota para el Barça, cuarta desde que Xavi Pascual cogió al
equipo. En el cómputo global una derrota menos que la temporada pasada;
en el cómputo local con Pascual se han cometido menos derrotas que con
Dusko, cuatro a seis respectívamente. Podrían ser datos a tener en
cuenta para valorar la situación de este Barça contemporáneo, pero como
muchas veces se ha repetido, en el baloncesto más que los resultados
son las sensaciones los que se muestran. Grandezas y miseras; desde
aquí siempre hemos insistido en ello. Este Barça no es miserable,
cierto, pero no es del todo deseable, y partidos como el de ayer vienen
a confirmar esta sensación no rechazable pero si para lamentarse.
Ganar o perder ayer no era importante ya que la victoria no significaba
nada, sin embargo se perdió una oportunidad por quedar delante de una
Penya que ha perdido también dos partidos a domicilio de forma
consecutiva. La mejor Penya estuvo a una sóla victoria de este
deplorable Barça, por lo que ni los badaloneses pueden presumir de
estar tan bien ni los azulgrana deben fustigarse por su situación. El
equipo necesita mejoras urgentes para competir y sobretodo que
aparezcan los jugadores importantes y aunque presenta muchas dudas,
principalmente a domicilio, no lo tiene todo perdido, al menos de
momento. Este Barça se abona, una temporada más, a jugarse la ruleta a
todo o nada.
Del partido de ayer el Barça volvió a presentar dos caras. La del
baloncesto básico y efectivo, surtiendo de balones a los interiores y
aprovechando las salidas del alapivot para abrir la defensa zonal.
Ilyasova es básico en estos momentos, Vázquez debería serlo pero nunca
de 4 abierto, Marconato cumple con su papel y Kasun en teoría puede y
debe sumar más en los partidos. Los cuatro cumplieron perféctamente,
completaron un partido más que interesante aunque no se mantuvieron con
un rendimiento regular a lo largo del encuentro. El Barça aprovechó
ayer su enorme diversidad de perfiles en cuanto a hombres altos pero
una vez más la defensa exterior se mostró vulnerable.
Lakovic totalmente desaparecido y lejos del jugador que representa. No
vale excusarse en su lesión ya que ha completado una segunda fase
lamentable, indigna del jugador que es o se supone que es. Al Barça le
faltó al líder que sí tiene por ejemplo el Bilbao Basket con Marcelinho
Huertas, un jugador del que por no ser español a lo mejor no se habla
tanto de lo que se debería dar, que ha multiplicado su rendimiento y
que de nuevo ayer se hechó a su equipo sobre sus espaldas. Huertas ayer
hizo de todo, con canastas un tanto espectaculares. Resultó imparable y
en parte fue por la pasividad defensiva, cayendo en la trampa del
bloqueo generado por Fred Weis constantemente. Weis bloqueaba,
Marcelinho pasaba, y con mucha facilidad accedía a canasta. Una acción
que se repetía una y otra vez.
El Barça como de costumbre suele levantarse a menudo de sus tropiezos y
ayer lo volvío a demostrar, en el último cuarto tenía una renta de 12
puntos a superar que poco a poco se fue reduciendo, estuvo en dos
ocasiones a menos de tres puntos de distancia pero faltó la mentalidad
suficiente para dar el golpe definitivo. Falto de liderazgo. El
Iurbentia se mantenía con los triples de Paco Vázquez y Luke Recker,
con la genialidad más que aparente de Marcelinho Huertas y el buen
hacer de Javi Salgado, otro jugador que no viste la camiseta de Raúl
López ni la de Ricky Rubio pero que lleva una evolución temporada tras
temporada más que dignísima. No se alcanzó al Iurbentia, una lástima ya
que ganar en Bilbao habría sido un revulsivo en un equipo falto de
moral, y créanme la necesitan porque ahora mismo empieza el fin de la
temporada, y quién sabe si el fin de una etapa.