Una semana después de la presentación de Joan Creus como secretario
técnico del Barça ya se empiezan a conocer las bajas para la próxima
temporada. Existe un tópico periodístico deportivo, futbolístico en
concreto, que reza con el "antes de entrar dejen salir".
Tan importante es fichar jugadores como definir quién no debe continuar
en el Barça. Marconato ha sido la primera baja confirmada, dando a
entender ante los ojos de la opinión pública como uno de los culpables
de este proyecto de tres temporadas. Injusto para el bueno de
Marconato, junto a Basile los dos fichajes más regulares desde el
comienzo de la singladura de Savic e Ivanovic en el banquillo. Se puede
prescindir de Marconato pero han faltado formas, no grandilocuentes,
pero sí un poco más de tacto. Marconato se irá a Treviso sin ningún
reproche, realizando una tarea de vestuario importantísima sólo por la
veteranía y ascendencia que sólo con los años en este oficio se puede
obtener. El Barça con la marcha de Marconato gana una plaza vacía a
ocupar en el vestuario del Blaugrana, pero pierde a un buen jugador
suplente.
El criterio del secretario técnico no sólo debe consistir en sacar la
escoba y barrer los establos eliminando a los peones sino también el de
atreverse con alguna que otra vaca sagrada. Marconato acababa contrato
pero indiscutiblemente ha cumplido para lo que se le fichó, mucho más
que jugadores como Kasun, Fran Vázquez. El siguiente en marchar será
Gianluca Basile, desde hace semanas cerrada su vuelta a Bolonia de la
mano de Zoran Savic, secretario técnico que ya ha comenzado sus deberes
en la Fortitudo teniendo también medio atado al alero checo Lubos
Barton. Con Gianluca Basile ocurre lo mismo; rendimiento irregular en
lo ofensivo, rendimiento extraordinario en lo defensivo. Basile será el
segundo en marchar ofreciendo mucho más que jugadores como Lakovic,
Acker, Grimau y por supuesto Gary Neal. Cierto es que Gianluca vino
como estrella italiana, también lo es que entre Navarro las dos
primeras temporadas y Lakovic en la última no ha podido ser un
referente claro en los esquemas azulgranas.
El tercero en marchar tiene toda la pinta que será Pepe Sánchez. Ya en
los medios ya se ha filtrado que no se le renovará el contrato. Error
descomunal, si se confirma; Creus va a tener que dar muchas
conferencias de prensa para explicar, razonar, justificar y convencer a
más de uno sobre esta decisión. Si el Barça ha llegado a la final de la
ACB ha sido en parte por el concurso del argentino a lo largo de toda
la temporada. En Pepe el equipo se ha sostenido ante la apatía y
dimisión de obligaciones y responsabilidades de Jaka Lakovic. La marcha
de Pepe no sólo sería mal entendida sino que sería la primera baja que
haría disminuir las posibilidades reales del equipo la próxima
temporada. No es por querer anticipar el apocalipsis sino que faltan
bases puros en el mercado y las soluciones que barajan los medios, Sada
y Marcelinho Huertas no se ajustan exactamente al perfil requerido
tanto para aspirar a la ACB como para competir en la Euroliga.
Tres bajas cantadas pero ninguna de ellas es responsable de lo ocurrido
esta temporada; responsables en la plantilla los hay, Lakovic debería
ser el primero en hacer un ejercicio de autocrítica este verano. Una
segunda vuelta lamentable tapada de de forma sibilina y cómplice por
sus amigos de los micrófonos inalámbricos o de los que van con
grabadora, libreta y bolígrafo en mano. Lakovic era el líder y como tal
la crítica debería ser la primera en cuestionarle a él. Injusto es que
a los decentes suplentes se les echen las culpas una vez recien
finalizada la temporada. Las buenas plantillas te hacen llegar a las
finales pero son las estrellas las que hacen ganar partidos, y Lakovic
y Acker han ganado pocos partidos por sí solos esta temporada. Y quedan
pendientes por resolver situaciones dramáticas como la continuidad de
Kasun y Fran Vázquez o la de un Jordi Trias que ha pasado de jugarlo
todo a agitar toallas y botellines al lado de Gary Neal.
La paz interior del aficionado se va alterando a pasos agigantados.
Pero podría acabar estallando si se confirma la cuarta: Ilyasova. Ahora
se conoce la cláusula de escape del jugador para volver a la NBA. Dicha
cláusula finaliza el día 15 de Junio. Da igual la forma pero si alguien
debe estar la próxima temporada es precisamente el turco ya que se debe
considerarse ya una de las piedras angulares en las que se debe
sostener el Barça de la próxima temporada. Que puedan marchar
Marconato, Basile y Sánchez por considerarse suplentes ya no aptos
para la evolución del equipo se puede discutir, e incluso discrepar con
ello; pero permitir la marcha de Ilyasova ahora que ya está consolidado
sería gravísimo y un ejemplo de cómo empezar mal una temporada todavía
no comenzada. Más cuando quedarían en plantilla los verdaderos
culpables de la crisis, aquellos que todos saben pero que la prensa
cómplice con ellos no se encargan de retratar ante la opinión pública.