
No
se ha hecho oficial pero en estos momentos podemos afirmar que la ACB
renovará su contrato con Televisión Española para las próximas tres
temporadas. Las negociaciones todavía siguen abiertas, pero no
estancadas, y existen dos grupos de comunicación a la espera de que se
resuelva por fín el asunto televisivo. Uno de ellos podría ser
Mediapro, rumor que desde la productora catalana no dudaron en
desmentirme tal posibilidad; el otro agente televisivo se desconoce.
Para la ACB continuar en TVE es su primera opción, muy por delante de
las otras ofertas recibidas. No por la cuestión económica, que será
ligeramente superior al contrato de las ultimas tres temporadas, unas
cifras que superarán el total de los 12 millones de euros garantizados
en el periodo 2005-06 hasta 2007-08, "se intentarán incrementar las cantidades, aunque insistimos, la renovación no se trata de una cuestión económica" me vuelven a asegurar.
La ACB está muy satisfecha con su relación con el Ente Público, "son unos socios muy activos, además la relación que tenemos con la nueva estructura es excelente".
Para ellos algo ha cambiado desde la llegada de Javier Tola en la
dirección de Deportes de TVE. En la ACB se han valorado los esfuerzos
en la producción, la narración y sobretodo en la promoción de los
partidos. No es del todo deseable pero sí es cierto que ha existido una
leve mejoría respecto a otras etapas pasadas. Queda pendiente una
mejoría en las retransmisiones de los encuentros, la retina del
aficionado recuerda esos partidos ofrecidos por Canal +. "Aquella época fue excelente, desde la ACB se intentará colaborar para mejorar la calidad de las retransmisiones".
Para el crecimiento audiovisual a las
fuentes cercanas a la ACB se les consultó sobre la posibilidad de
trabajar con alguna plataforma de pago. "No
es descartable pero no lo contemplamos, de hecho ya tuvimos alguna
experiencia anterior con Canal +. Se debe tener en cuenta que
actualmente la ACB trabaja con tres tipos de operadores, TVE, las
televisiones autonómicas e incluso una televisión local -Del Grupo
Correo-. Se pueden disfrutar de 5 partidos de baloncesto en directo". A
parte, en el horizonte está el proyecto con Orange, de dos temporadas
de duración siendo la próxima cuando finalice este primer compromiso,
se podrían ofrecer partidos por esta plataforma unidos al proyecto de
ACB Live, del cuál me definieron que "ha sido un rotundo éxito".
Muchos ponen en el Mundial de Japón
como el punto de inflexión en el cambio de TVE. Observaron los cambios
introducidos en la Sexta, como por ejemplo la incorporación de un
narrador y dos comentaristas que iban acompañados de acreditados a pie
de pista con micrófono inalámbrico en mano. Desde la Sexta dan la
sensación de tirar la toalla. "La
renovación con TVE se puede dar por segura al 99%, tanto para la ACB
como para la Euroliga; es más, están buscando comentaristas para la
próxima temporada". Me
comentaron desde la cadena privada. Insisteron también en que la oferta
deportiva para la próxima temporada consistente en fútbol y Fórmula 1
ocupará de lleno los fines de semana. De la NBA se mantienen
escépticos, "los
derechos televisivos de la NBA en España están asignados hasta la
próxima temporada, hablar de ello ahora no serviría de nada puesto que
en la televisión ya hablar de lo que sucederá en quince días ya es
exagerado; más lo sería hablar de una temporada de diferencia, los
hábitos de consumo televisivo pueden cambiar".
La ACB con esta postura creo que
pierde una oportunidad aunque valora la potenciabilidad de RTVE si el
producto ACB mejora la próxima temporada. Pueden estar Navarro, Marc
Gasol, Jorge Garbajosa, y el resto de jugadores como Ricky Rubio, Alex
Mumbrú, Felipe Reyes o Raúl López, más el resto de los mejores
jugadores del baloncesto europeo. La ACB de cara al próximo ejercicio
puede disponer de un producto cuyo valor mediático se incrementará a
pesar de la marcha de Rudy Fernández. Sin embargo se ofrecen síntomas
de falta de interés en garantizarse un buen soporte televisivo al
continuar con una cadena que sí, es cierto, que pueden haber mejorado
ciertos aspectos para la difusión de la ACB, pero lejos de lo deseable
y de lo mínimamente imprescindible. Tan importante puede ser la
narración, como la realización, como la promoción, pero TVE ha pasado
por alto lo más importante: la información. Conscientemente o no, eso
no es lo importante, sino que hay que valorar en su justa medida los
avances logrados por el ente público en este periodo de tiempo.
La ACB ha valorado dicho esfuerzo
pero esa falta de interés en buscar nuevos horizontes va unida a la
inercia de trabajar con un ente televisivo que pueda dar cabida a una
competición como la ACB. Profesionales del sector ven complicado que
una competición de baloncesto tuviese cabida en otra de las majors
televisivas españolas. La Euroliga, también renovada por RTVE, no se
trata tampoco de una excepción, cuyo valor televisivo al jugarse entre
semana resulta casi nulo. "Sólo
la Champions League futbolística es capaz de superar a la competencia
televisiva de los días entre semana, el público está acostumbrado a
consumir eventos deportivos durante el fin de semana." Tampoco es un problema del baloncesto en España ni en Europa, sino algo más global que por ejemplo afecta a la NBA. Solo
en la competición americana el interés por ejemplo en España, aún con
la presencia de los jugadores españoles no se consigue que el producto
sea rentable para la empresa que tiene los derechos, Sogecable. Sólo
una minoria consume en directo estos partidos, principalmente por la
problemática horaria. Otra cuestión es que a Sogecable le interese
ofrecer la competición por interés de marca, como de aquel que utiliza
un producto para hacer más atractiva la oferta en su televisión de
pago. Si sólo se valorara por lo meramente económico la NBA tampoco
tendría cabida en España.
El baloncesto es un producto de
minorías, orientado hacia las clases sociales medias y altas. La ACB
trabaja con TVE por ser una cadena de magnitud pero volcada por y para
el servicio público. La patronal tenía dos horizontes, mantenerse con
el servicio público o bien apostar por la solución italiana, televisar
todos los partidos por una plataforma digital de pago. Es cuestión de
analizar que tipo de difusión garantiza más beneficios, si la difusión
en abierto o la que está cerrada para los abonados. Se desconoce si
Sogecable, después de su experiencia con la ACB volvería a apostar por
el baloncesto español dentro de su cartera de productos. Lo que si
sabemos es que la ACB no lo contempla en el medio plazo. "No es una cuestión económica",
de acuerdo, puesto que al final es el mercado el que valora
económicamente el producto, pero habrá que preguntarse si los equipos
opinan lo mismo, si preferirían ganar más dinero a costa del capricho
de disfrutar de cinco partidos de baloncesto en abierto. De momento la
elección de los entrenadores de la casa en los equipos ACB no debe
considerarse como una casualidad, pero a lo mejor tampoco resulta una
casualidad que se deje de apostar por los mejores jugadores de Europa
para dar cabida a los jugadores de la cantera. Una idea absolutamente
romántica, pero muy perversa y alejada de la realidad. Una consecuencia
económica, como la de tropezar varias veces con la misma piedra.