Me está sorprendiendo que el periodismo deportivo en general no esté
invirtiendo horas extras en intentar comprender el sentido del nuevo
formato de la nueva Euroliga. Becarios veraniegos a la obra, por favor.
Clubes en guerra, división entre unos y otros, una persona que vota una
cosa como presidente de la ACB pero que vota otra en calidad de
presidente de la ULEB. Falta de unidad en el voto de los equipos
españoles. Falta de diálogo en cambios que se han comunicado deprisa y
corriendo a muchos de los equipos implicados. Sin comunicación y con
total ambigüedad, esta es la nueva Euroliga que se comunica en periodo
estival cuando las personas realmente influyentes se encuentran de
vacaciones. Sin debate previo y sin sondear al entorno. Y atentos que
esto es solo el principio porque el nuevo formato ya está aprobado,
diga lo que diga Portela.
Es el principio porque se avecina un cambio de consecuencias
considerables. Una nueva dimensión. El baloncesto europeo se ha
construido a partir de las revoluciones: el tema de los cupos, el
decreto 1006 o la escisión de la ACB de la Federación Española de
Baloncesto son ejemplos en nuestra realidad nacional; en la escala
europea también los ha habido como por ejemplo la formación de la ULEB,
la escisión con la FIBA, los conflictos televisivos o por ejemplo la
instalación de un contexto en el que se organizaron dos competiciones
internacionales, la Euroliga y la Suproliga. Ahora estallará un nuevo
conflicto, el de la aristocracia europea con el de las comparsas. Como
si fuese una guerra de clases sociales, y es que lo importante no es lo
deportivo sino lo económico y lo que más pueda reunir al interés
general, llamémosle audiencia.
Las palabras que más han sonado estos días de la boca de Jordi Bertomeu
son la de la rentabilidad como la de reunir un mayor interés hacia la
competición. En ambas la competición en según que aspectos sigue siendo
deficitaria. Sobretodo en el plano televisivo, donde la Euroliga no
tiene un espacio en el mercado audiovisual los días entre semana.
Obviamente nadie está reconociendo nada por mucho que se les cuestione
sobre el tema, se remiten a las rumorologías de los vestíbulos
asamblearios, pero el horizonte es claro, si se busca una rentabilidad
televisiva la Euroliga 2.0 necesita de jugar los partidos los fines de
semana. Dicho de otro modo: las ligas domésticas molestan, de ahí que
todos los equipos de la ACB por ejemplo no se les haya informado de
nada de forma oficial. Cosa que sí sabían Portela, Antonio Martín, Josean Querejeta, Josep Cubells y Berdi Pérez. Tocará redefinir el baloncesto doméstico, falta saber es cómo lo harán.
Pero no sólo los equipos ACB carecían de la información sino también
del resto de equipos de la Euroliga que no formen parte del coto
privado formado por los 16 equipos más importantes. Ninguno de ellos ha
recibido la información del "business plan" del nuevo formato. Tampoco
recibieron notificación de que se tenían que aprobar las reformas el miércoles. Se me ha facilitado la orden del día de la Asamblea de
Berlín y se habla de la exposición de las nuevas introducciones en el
sistema, tanto en lo técnico, como en la formación de un grupo estable,
así como de lo económico. No hubo reflexión en la asamblea y se instó a
los representantes a votar directamente sin apenas debate.
Muchas prisas y muchos silencios sobre el futuro del baloncesto
europeo. Sibilino además el anunciarlo a bombo y platillo en épocas
veraniegas, de poco espíritu democrático el quererlo aprobar
presionando a los dirigentes y anular la importancia de los votos en
blanco. Opacidad ante cambios que son trascendentales, para la economía
baloncestística y para la higiene del deporte en general. Poca
información, escaso debate y pocas respuestas a las preguntas
planteadas. No se sabe ni quién entra, ni quién sale, ni qué criterios
se van a usar para afrontar las decisiones. Todo es ambiguo, difuso y
pantanoso. Lo que sí hay son secretos mudos guardados en lápices
electrónicos con números, estudios y planes de viabilidad que sólo unos
pocos han podido conocer. ¿Qué se esconderá en ellos?
Para el martes en El Contraataque la respuesta de los clubes....