Regal Barcelona FC Barcelona (22+25+28+20): Lakovic (3), Sada (6), Barton
(5), Ilyasova (13), Andersen (9) -cinco inicial- Basile (9), Grimau
(15), Vázquez (11), Barret (8), Trias (5) y Santiago (11).
DKV Joventut (22+23+19+13): Mallet (9), Bogdanovic (4),
Wright (20), Mensah-Bonsu (16), Hernández-Sonseca (-) -cinco
inicial- Ribas (6), Jagla (8), Norel (4), Tomás (4) y Jasaitis (6).
Árbitros: Herrezuelo, Conde y Leal
Dos derrotas de
dos partidos oficiales, y una de ellas contra el mismo rival en el que
se enfrentarían ayer al mediodía. El Barça intenta buscarse y
encontrarse con siete altas nuevas y tardarán al menos unas semanas más
en rendir al cien por cien. Poco se le puede exigir al equipo y al
cuerpo técnico. Más que resultados lo importante es la consolidación de
un estilo de juego. Ayer se esbozaron unas líneas de lo que pretende
ser el Barça. Por el momento es un muy buen comienzo ya que para la
consolidación de un estilo lo importante, más allá de las palabras, son
el saber que quieren ser y como lo quieren conseguir. A parte están los
resultados . El Barça será un equipo muy similar al madridista de Joan
Plaza. Transiciones rápidas, presión a tres cuartos de cancha y un
baloncesto mucho más simple. Lo lógico es que además si se resuelven
los compromisos inicalescon victorias como las de ayer mucho mejor.
Ayer a falta de uno de los pilares cuya integración en el grupo
aclarará muchos interrogantes ,como es Juan Carlos Navarro, se pudo
visualizar como se enfocará la ofensiva azulgrana. Ayer se insitió más
en la conexión con los pivots que en toda la temporada pasada. De
ocurrir lo mismo la pasada temporada a lo mejor Kasun y sobretodo Fran
Vázquez habrían tenido un rendimiento mejor. Ayer se buscó
constantemente a David Andersen primero, a Daniel Santiago después y a
Fran Vázquez en el tramo final. Andersen tuvo un enfrentamiento cuerpo
a cuerpo con el pivot de la Penya Mensah Bonsu. Podría ser, y hablo de
memoria, uno de los enfrentamientos más complicados con los que se ha
encontrado el pivot danés. El enfrentamiento fue muy oscuro,
lanzamientos forzados después del revés del azulgrana, no mal
seleccionados pero si precipitados. Andersen acostumbra a anotar con
solvencia ante este tipo de situaciones, recibiendo de espaldas y
encarando al defensor. Mucha calidad pero mal definida. De no ser por
eso Andersen habría anotado una cifra de escándalo sólo en la primera
mitad. No tuvo fortuna y en la defensa se vió superado por Bonsú, del
escándalo a la discreción.
El inglés sin embargo presentó otros recursos. Más atléticos y
contundentes. La Penya se encuentra muy cómoda con él y el inglés
observa como todos lo utilizan como referente. Desde Mallet a Pau
Ribas. A la Penya le faltó consolidar a su acompañante. Hernández
Sonseca completó uno de los peores partidos con la camiseta verdinegra.
No por cuestión estadística sino por actitud. Descentrado y
acomplejado, cometiendo las faltas absurdas a las que nos acostumbraba
Mario Kasun en el Barça. Acomplejado por lidiar con Ersan Ilyasova, más
adelante con Trias -un breve momento- y luego más adelante con Fran
Vázquez. La Penya fue superada en el juego interior, y eso contando con
un pivot que ayer fue mucho más dominante: hasta que la energía de
Bonsu dijo basta. No olvidemos que estamos a principios de temporada.
El partido más que brillantez anotadora requería de esfuerzo y
sacrificio. No lo entendieron así los azulgranas en la primera mitad
del encuentro. Ya sabemos que una de las virtudes del Barça es que
atacan muy bien, pero les falta un mayor compromiso defensivo. Pascual
juntó en el tercer cuarto a tres hombres que cumplen este perfil:
Victor Sada, Lubos Barton y Ersan Ilyasova, que junto a Daniel Santiago
cambiaron el signo del partido. A partir de ahí el Barça creció en el
partido. Sada en la presión en las líneas de pase y ofreciendo su
atención tanto en lo defensivo como en lo ofensivo; Barton estuvo
presente para anular a uno de los jugadores clave de la Penya para esta
temporada, Simas Jasaitis; Ilyasova acomplejando el poste bajo de la
Penya, sumando en el rebote, en la intimidación y más tarde en las
ayudas defensivas al cinco titular para anular a Bonsú, ayudas tardías
pero decisivas para enviar agotado a Bonsú al banquillo.
Quedó Santiago que sí supo aprovechar el desgaste generado por Andersen
durante la mayor parte del partido. Fue letal y determinante. Su
entrada vino motivada por un desquiciamiento previo de Fran Vázquez en
cuanto a los criterios tácticos, finalizados con un lanzamiento de su
toalla con rabia una vez sustituido. No es la primera vez que reacciona
así ante un cambio justificado, conviene recordarlo. Vázquez partió
como suplente de Andersen de inicio, hasta que salió Santiago y le
marcó el camino. El gallego esta temporada tiene mucho que aprender de
sus dos compañeros, uno por su savoir faire
-Andersen-, otro por su inteligencia de movimientos -Santiago-. Sus
números estadísticos fueron engañosos, un simple maquillaje deprisa y
corriendo en lo que iba a ser una de las actuaciones mediocres a las
que nos acostumbraba en temporadas pasadas.
Se registraron muchas variantes. Nuevas jugadas, líneas de pase que
comienzan con el saque de fondo y buscando más adelante la penetración
en el lado inverso en el que se hace efectiva la primera recepción;
emparejamientos de dos cincos en el mismo quinteto, ayer con Vázquez y
Santiago, creo recordar.; también con Sada como base y Barrett como
escolta; Lakovic, ejerciendo de base-escolta en el cinco inicial,
sustituido a los nueve minutos; y coreado por el sector joven de la
grada culé. Existe en este Barça inicial la confirmación de que existen
cuatro hombres inamovibles en el equipo, Andersen, Ilyasova , Barton y
Juan Carlos Navarro. También existen tres hombres que entrarán en la
rotación pero de forma puntual, como Basile, Trias y Lakovic. Mientras
que el resto jugarán sus 10-15 minutos. Así se presenta la
administración de talento azulgrana, a pesar que lo más importante es
la consolidación del método, y esa es la mejor noticia del partido de
ayer, luego queda defender estas ideas tanto a domicilio como ante los
equipos más importantes. En eso radica la dificultad.
Más adelante la visión desde la tribuna de prensa