Instalados en la
primera polémica de la temporada el viernes pasado por la tarde 11
equipos de la ACB se reunieron en Barcelona para unificar posturas,
criterios y sobretodo discursos en torno al nuevo sistema de
competición que propone la Euroliga, bautizado desde estas líneas como
Euroliga 2.0. Una
reunión en la que se sentaron las bases para iniciar la revolución de
los modestos frente al desmarque de Real Madrid, TAU y Barça que unidos
están dispuestos a llegar hasta el final en este asunto ya que se
mantienen muy al margen de la perspectiva oficial. Un final que también
lo serían para el resto de componentes del baloncesto nacional. Ya se
barajan las opciones descritas en estas líneas: excisión de la liga
nacional y participación en una competición continental cerrada. El
proyecto estaba avanzado y sólo se debe esperar a una chispa que
encienda un nuevo conflicto.
Los clubes reunidos fueron a petición del Pamesa el mismo equipo
valenciano, CAI Zarazoga, Ricoh Manresa, DKV Joventut, Unicaja de
Málaga, Cajasol, Bruesa, Iurbentia Bilbao Basket y MMT Estudiantes. No
asistieron el CB Murcia, Kalise Gran Canaria y Vivemenorca, aunque
delegaron su voto en esta reunión de trabajo. Consideran todos ellos
que el nuevo sistema perjudica al baloncesto nacional, que también
empobrece al sistema y defienden que las participaciones sean bajo
méritos deportivos, no empresariales. La opinión al respecto es firme
bajo la amenaza adelantada por Marca de la marcha de los tres equipos
grandes,
"si quieren irse se irán de la ACB, pero las plazas de la Euroliga corresponden a la ACB". Esto habrá que verlo, pues en la misma conversación la misma fuente y un servidor estuvieron discutiendo al respecto.
Tarde o temprano llegará el momento en que los tres equipos más
importantes se posicionen, antes deberán plantearse si aceptan la
posición oficial. Ahora mismo las posturas se mantienen muy alejadas.
Muchos consideran que con la marcha de Real Madrid y Barça no
cambiarían las cosas en la ACB. Ni por vías de ingresos televisivos, ni
de sponsors. También se considera que TAU, Barça y Real Madrid tendrían
muchas pérdidas económicas ya que los tres clubes cuentan ahora mismo
con los ingresos de la ACB y de la Euroliga. El ingreso por participar
en las competiciones europeas es un ingreso añadido pero la mayor parte
de los ingresos vienen generados por el campeonato doméstico.
A eso añadir las presiones políticas. Consta ya que el Consejo Superior
de Deportes ha mantenido conversaciones iniciales para conocer el
posicionamiento de Real Madrid y Barça. También se debe tener en cuenta
el papel que juega Eduard Portela en este asunto. El más salpicado en todo este embrollo como presidente de la ULEB y de la ACB. Mientras el resto de
clubes aceptarían, de buen grado o no, la marcha de estos equipos,
Portela por contra busca la negociación y el pacto. Desde la ACB muchos
dirigentes han perdido la confianza en el dirigente de la liga, así
como consta que Senespleda no goza tampoco de suficientes simpatías
para la promoción interna. Mientras unos aceptan la marcha de los equipos, e incluso
se baraja la expulsión, Portela les ha rogado más tiempo para
solucionar el conflicto.
"La ACB tiene una forma de decidir y se tiene miedo a que se pierda".
Sabe Portela que sin Barça y Real Madrid los ingresos decrecerían aún más y que
las consecuenciencias serían dramaticamente históricas. En la ACB más
que reflexionar para mejorar el sistema de competición se están más
pendientes de conservar su
status. Un dirigente me explicó la posición
del presidente de la ACB de la siguiente forma
"el
baloncesto no goza de ingresos extraordinarios como tiene el fútbol con
las quinielas; de ser así su posición en el conflicto actual sería
distinta".
Nadie solicita por el momento la dimisión de Portela, pero más de uno
ya ha propuesto nuevas ideas de gobierno y sobretodo en la toma de
decisiones; luego se me ha confirmado la existencia de movimientos para
relevarlo. El relevo tiene nombres y apellidos, y para más pistas no
figuran los nombres ni de Senespleda, ni de Esther Queraltó. El resto de
clubes se sienten víctimas de una partida de ajedrez; pongamos unos
peones. Resulta curioso cuando en apenas tres temporadas fue nuevamente
elegido por amplia mayoría. La confianza en Portela se ha desgastado en
apenas doce meses y puede ser el dirigente que vio nacer a la ACB pero
también el que la vió morir. De ahí a la solicitud de más tiempo para
negociar con los grandes. Además existen varias problemáticas pendientes de
resolver: la pérdida de interés televisivo en la competición
doméstica -y también en la Euroliga-, la caída en picado de la marca
ACB, los problemas económicos de casi todos los clubes que comenzaron
con el CB Girona y podrían acabar con el CB Murcia y el Bàsquet
Manresa.
Por el momento ha comenzado una ACB en la que se desconoce
quién jugará competiciones europeas, qué tipo de competiciones, cuántos
equipos ascenderán y cuantos descenderán.
Obradoiro participará la
próxima temporada en la ACB y a finales de mes la propia Asamblea
debatirá sobre la reducción de la competición a 16 equipos para más
tarde aprobarla. Pero lo importante es el mantener el status y no
deberíamos descartar un acuerdo de mínimos entre Portela y Barça y Real
Madrid para luego seguir luchando. Y es que esto sólo es el principio
de una larga batalla; una lucha no por el baloncesto sino para tener el
poder; poder y status.