Regal FC Barcelona 89
CAI Zaragoza 73
Regal FC Barcelona (23+20+17+29): Lakovic (5), Basile (11),
Navarro (13), Ilyasova (18), Santiago (7) -equipo inicial-, Barrett
(-), Trías (-), Barton (2), Andersen (20), Vázquez (6), Sada (2) y
Grimau (5).
CAI Zaragoza (16+22+20+15): Green (6),
Lescano (8), Garcés (8), Lewis (16), Guerra (4) -equipo inicial-,
Phillip (4), Victoriano (5), Quinteros (18), Sergio Pérez (2) y
Starosta (2).
La perfección no
existe; menos cuando se llevan apenas cinco semanas de competición. En
eso podríamos estar de acuerdo. Más cuando se llevan viajes
transoceánicos, de Barcelona a Canarias, de Canarias a Los Angeles, de
los Angeles a Nancy y de Nancy a Barcelona. Todo esto en menos de dos
semanas. Cansancio físico y mental. Por ese argumento el Barça podría
ofrecer una imagen no triste pero sí poco brillante. El contexto así
nos invitaba a ser comprensivos con el equipo. Así se presentaba los
pupilos de Xavi Pascual en la pista del Palau Blaugrana, con un rival
correoso, complicado y con las fuerzas físicas reguladas al no disponer
de tantos partidos tanto en las piernas como en la mente. Era un
partido complicado; luego la victoria sería bien recibida.
Existen debilidades en el juego azulgrana. No se juega bien; es más, se
juega de la misma forma que la temporada pasada. La diferencia se
encuentra en el talento individual y la amplitud de banquillo que ahora
tiene el Barça. Un bendito problema pero a la vez una gran exigencia
para el técnico. Pascual lo sabe, o al menos quiero intuirlo. Este
Barça no se le puede exigir ganar los partidos con una diferencia
abrumadora, de la misma manera que no se merece que sus partidos sean
analizados por la hoja estadística. La estadística en el baloncesto,
como en todos los sectores profesionales debe tenerse en cuenta, pero
en sí también refleja mentiras a la vez que oculta ciertas verdades.
Una de las mentiras es que el Barça arrasa en todos los partidos, una
de las verdades es que al Barça le falta mucha constancia en los
partidos.
Es tanta la calidad de esta plantilla que con solo un acelerón en diez
minutos es suficiente para ganar con mucha solvencia. El rival es
cierto que juega, que puede ser talentoso, y el equipo a menudo tiene
que desarrollar mucho oficio para ganar los duelos. Pero a la vez que
ocurre esto, y se permite, se debe cuestionar el rendimiento colectivo,
si el metodo que se aplica no es válido sólo en los últimos partidos,
sino a la vez sirve para toda la temporada. Cuando eso ocurre el método
deja de definirse como tal y pasa a calificarse como estilo. Aquí ya
comienzan las exigencias, complicadas de materializar, pero sí
exigibles cuando se dispone de una plantilla como la que dispone el
Barça, no perfecta pero sí de las mejores que se han podido reunir.
Se cuenta de la plantilla del Barça que puede considerarse sobre el
papel como una de las tres mejores de toda la historia de la sección.
Este reconocimiento no es de recibo que sea considerado a estas alturas
sino que será el tiempo, y la historia después los encargados de
hacerlo. La realidad es que el Barça rinde con lo mínimo. Con el
talento individual. Primero Navarro, después Santiago, luego Andersen,
y más tarde Ilyasova. Facilidad anotadora y esfuerzo reboteador. Faltó
más presencia de Barton, uno de los encargados de mantener el
equilibrio en el Barça. Sobró la insistencia en jugar con tres
jugadores pequeños, con Sada, Grimau y Navarro. Se echó de menos
mejores soluciones para controlar el acierto efectivo de un Paolo
Quinteros que sólo con recibir el balón ya tiene puesta la mirada en el
aro para anotar a la canasta. Se debe tener en cuenta el enorme
potencial interior que ofrece muchas posibilidades tácticas
interesantes.
Falta constancia, no confundir con arrasar durante todo el partido sino
saber aplicar el método de juego. Saberse imponer sin sentirse
sorprendidos. Más dominadores en los partidos de casa, mayor oficio en
los partidos a domicilio. La diferencia en el marcador no debe ser la
que regule las opiniones sobre el juego azulgrana, sino en el juego
directamente. Y el juego de este Barça, a pesar de todo resulta pobre,
o lo mínimo exigible.
Desde la tribuna de prensa
Breves pero intensas fueron las conferencias de prensa a posteriori del
partido. La sensación que pude extraer tanto en un entrenador, Curro
Segura, como del otro, Xavi Pascual, es que el partido no refleja la
enorme diferencia en el marcador. "Quisimos
sorprender con alternancias defensivas, pero finalmente el plantillón
que tiene el Barça marcó la diferencia en el marcador", se
lamentaba Segura después de la derrota. El técnico del equipo maño
quiso destacar la profundidad de banquillo y enormes variedades del
equipo azulgrana, de Ilyasova, de Andersen y de Navarro. Da la
sensación que muchos rivales, sobretodo los de menor entidad salen a la
pista sintiéndose derrotados.
Pascual no estuvo del todo conforme con el partido visto. Para él la preparación del partido fue "complicada a nivel físico". Reconoció que debido a los intensos viajes "se
ha tenido poco tiempo en preparar los partidos. No hemos tenido tiempo
para descansar apenas. Para el partido de hoy íbamos con las fuerzas
muy justas". Del partido en sí destacó que "las tomas de
decisiones con el balón no fueron del todo buenas, muchos balones en el
suelo". Reconoció el trabajo del rival "hay
que reconocer el buen partido del CAI, nos ha faltado reacción y la
verdad los errores después de la elección de los lanzamientos abiertos
nos ha ido minando".
A Pascual le reconocí "la dificultad de practicar la perfección a estas alturas de la temporada",
pero también que al equipo le falta mucha constancia de juego en todos
los partidos, sean de local o de visitante; le pregunté a qué era
debida la falta de constancia. Pascual mantuvo su silencio durante diez
segundos para luego arremeter muy enfadado contra la pregunta formulada
"puedes obviar tus primeras partes de
las preguntas que siempre me haces, es algo a lo que ya estoy
acostumbrado ya desde la temporada pasada. A partir de ahora me
preguntas y yo te responderé." Para luego responderme brevemente: "la respuesta a tu pregunta es tiempo".
Algunos acreditados con sonrisas y otros con leves reproches me comentaron lo sucedido con Pascual. "No se puede meter tanta caña después de una victoria, y más si ha sido plácida", me comentó un compañero, a lo que yo respondí "hay
plantilla para mucho más que para jugar bien a ratos, si solo fuera hoy
se podría justificar pero ocurrió lo mismo contra la Penya, contra el
Polaris, contra el Kalise Gran Canaria y contra el Nancy" A la vez que señalé " y del partido contra el Pamesa no puedo opinar porque no asistí al Palau". Otro me reconoció que "yo acostumbro a preguntar cuando el equipo pierde", mientras otro me cuestionó cuál sería mi discurso cuando llegaran las derrotas, "el mismo le respondí".