Regal FC Barcelona 71
MMT Estudiantes 72
Regal Barcelona (9+21+22+19): Lakovic (5), Navarro (22),
Barton (-), Ilyasova (12), Santiago (6) -cinco inicial-, Andersen
(5), Vázquez (10), Grimau (2), Basile (3) y Barrett (6).
MMT Estudiantes (17+17+12+26): Cummings (5), Suárez (6),
Jasen (19), Wideman (6), Popovic (14) -cinco inicial-, Junyent (5),
Granger (2), Udrih (12), Iturbe (3) y Beirán (-).
Árbitros: García Ortiz, Perea y Zafra. Eliminaron por faltas a
Fran Vázquez.
Primera derrota del Barça en el Palau. Estudiantes fue su verdugo
en el día de ayer. Nada sorprende en un Barça que ha dado la impresión
que no asimiló la victoria contra el Panathinaikos. Después del partido
de Siena los de Xavi Pascual tenían la obligación de continuar con su
buena andadura en la liga ACB. No solo eso sino que el equipo ofreció
una de las imágenes más tristes de la temporada y lo peor de todo,
ya hay quién opina que este Barça ofrece los mismos síntomas que el año pasado. La
misma anarquía, el mismo laissez faire, la misma impotencia y las
mismas derrotas injustificables. El Estudiantes de ayer me recordó al
Cajasol de la temporada pasada que asaltó el fortín azulgrana ante la
incredulidad del público y la crítica.
No dudo de la capacidad
de trabajo azulgrana pero el Barça si no ganó ayer fue por el mismo
motivo que se le reprochaban otras veces. Todo aquel equipo trabajado
puede poner en dificultades al Barça. Muchos aprovechan la situación de
jugar solo un partido a la semana. El Barça por contra tiene cada
semana dos compromisos, el de Euroliga y el de la liga regular. Ayer el
Barça actuó sin ideas, a menudo con total desconocimiento de como
atacar la defensa rival. Luis Casimiro, entrenador del Estudiantes,
planificó un primer tramo del partido con dos pivots, Wideman y
Popovic, más dos aleros fuertes, Jasen y Suárez, más un base alto,
Voteego Cummings. Navarro de nuevo verlas venir, anotó un triple,
asistió a Santiago recibiendo una falta personal, falló otro
lanzamiento y recibió un tapón, aunque el jugador de Sant Feliu se
sintió más libre cuando Casimiro cambió a Suárez por Udrih lo que
permitió que el jugador que estaba en su marca, Jasen se desplazara al
puesto de 3; todo esto ya en el segundo cuarto.
El Estudiantes
plantó una defensa bastante cerrada en estático pero muy bien
coordinada en las ayudas. Cerraban el paso interior pero también
defendieron con 2 contra 1 a los exteriores azulgranas. El Barça quiso
dar balones interiores a Santiago pero Pascual al ver la defensa
cerrada optó por un jugador que pudiera abrir el ataque azulgrana. De
ahí a la entrada de Andersen que combinaba mejor con un Ilyasova que
debía aprovechar los rechaces. El turco se vió enjaulado por Popovic y
Wideman.
Ya con Andersen en la pista hubo una falta de
entendimiento en el bloqueo y continuación azulgrana. Daba igual
Lakovic que Barrett, los dos estuvieron bastante mal en el partido de
ayer. A falta de Sada parece ser que quién mejor subía el balón en la
transición ofensiva por parte azulgrana era ni más ni menos que
Navarro. En cuanto a Lakovic y Barrett, en ningún momento se
entendieron con Andersen en los bloqueos. Muchas veces en la
continuación el pivot australiano recibía balones en malas condiciones
lo que facilitaba el contraataque estudiantil. El Barça perdió balones
injustificables. Muchos ya no eran por malas ejecuciones, algunos eran
por falta de concentración. Dos pérdidas en el saque de fondo después
de recibir canasta. Son detalles que evidenciaban la poca preparación
mental del partido de ayer.
El Estudiantes mandaba en el
marcador, y también en el juego. No fue todo el partido así ya que en
el tercer cuarto no supieron matar el partido cuando debían. Se
empecinaron en lanzar triples en lugar de buscar la canasta fácil.
Ilyasova y Fran Vázquez juntaron líneas, Basile se encargó de Jasen y
los estudiantiles comenzaron a perder balones. No hubo una gran mejoría
por parte azulgrana. Barrett tenía que sustituir a Lakovic porque el esloveno estaba
lesionado. De ahí que el norteamericano jugara 16 minutos. El partido avanzaba hacia una victoria del que
menos errores hiciera, o bien lo más justo: ganaría el menos malo. Se
remontó en el tercer cuarto la renta en contra de 4 puntos y se ganaba
de diez. El Barça a tres minutos del final ganaba de siete puntos. Los azulgrana desde entonces se olvidaron de la receta para
ganar, el Estudiantes no sabía como acercarse. Tampoco se supo
interpretar la defensa en zona del Estudiantes. Ambos equipos
especularon en el tramo final. Pascual el primero de ellos haciendo
cambios en Navarro defensa-ataque lo que duraba la transición ofensiva
estudiantil. Eran contínuos los cambios Basile-Navarro en los últimos
tres minutos del choque. La especulación fue lo que castigó al Barça
que perdía después de reducir toda su capacidad ofensiva en la
inspiración de Navarro. Y el Estudiantes no se lo creía. Habían ganado
en un partido que finalmente ganó el menos malo.
Desde la tribuna de prensa
Derrota durísima después del correctivo de Siena. Si de algo me dí
cuenta es de las broncas que puede dar Pascual si se pierde un partido.
Me situaba en el vestíbulo de la sala de prensa, a la izquierda se
encuentran los vestuarios locales. Puerta cerrada y un periodista de
Com Ràdio también esperaba a que comenzaran las ruedas de prensa.
Puerta cerrada, insisto, y se escucha la bronca que Pascual daba a sus
hombres. No os podría transcribir toda la charla a posterior del
partido, se escuchaban reproches individuales y palabras sueltas. Lo
que sí os puedo asegurar que Pascual, como es obvio, estaba enfadado.
Mejor dicho, en cólera.
Accedemos a la sala de prensa, entra Luis Casimiro y junto a él la
veintena de periodistas. Unos ya dentro, los televisivos y
radiofónicos. El resto, la prensa escrita siempre aguarda en el
vestíbulo para comentar el partido. Antes en la primera mitad consulto
con un compañero de prensa escrita sobre Pascual, conocer el hasta
cuando está la prensa dispuesta a conceder al inquilino del banquillo
azulgrana. "Ahora mismo nadie nos los cuestionamos, tendría que haber una racha de derrotas sonada y continuada, ahora mismo es impensable".
El calendario juega a favor de Pascual, el jueves se recibe al Prokom
Trefl y el miércoles de la semana que viene se juega contra el Ricoh
Manresa de nuevo en el Palau. Por lo que periodísticamente las derrotas
en Siena o contra el Estudiantes se pueden considerar como accidentes
domésticos que no causen gravedad.
Casimiro estaba bastante satisfecho. No sólo por la victoria sino por como se producía. “Hemos
hecho un planteamiento arriesgado con dos cincos cuando sabíamos ya que
su quinteto titular era con ilyasova. Nos ha salido bien y eso nos ha
dado confianza." Todo le salió de cara aunque hubieron
ciertos detalles que podrían haber echado por tierra todo el esfuerzo
táctico. El Estudiantes perdió muchos balones. Un total de 23. Casimiro
lo achacó a la juventud de su plantilla "tenemos que mejorar muchísimo porque es una constante no solamente en este partido".
Pascual bastante más tranquilo que hacía unos minutos razonó de la
siguiente manera "se nos ha espacapdo el partido de la forma más
absurda posible". No hay excusas, y más cuando te enfrentas a equipos
de la parte baja continuó explicando a un periodista que le preguntó
sobre la gestión de los partidos trampa. Reconoció el mal partido de
los azulgrana "cuando un equipo grande pierde lo hace por sí solo".
A Pascual le pregunté si hubo una falta de lectura de la defensa rival
pero el después de argumentar la defensa estudiantil creyó que "más que
errores de lectura hemos tenido mucho desacierto", remitiéndose de
nuevo a errores en lanzamientos abierto. En el discurso de Pascual se
repitieron varios términos: absurdo, inexplicable, injustificable,
estupidez, acciones disparatadas, acciones extrañas. Cierto es que algo
hubo en el partido de ayer, y me gustaría entender lo ocurrido como un
hecho aislado. Ahora bien, si comprendieramos todo como un conjunto
deberíamos reflexionar si después de diez partidos este equipo va a más
o no evoluciona. El Panathinaikos fue el paradigma de regularidad en el
juego azulgrana, pero la falta de continuidad es evidente, y se
demuestra que cualquier equipo trabajado puede poner en apuros al
Barça. ¿Entonces sigue siendo un hecho aislado?