Dos derrotas que duelen, la del Manresa- donde se vió lo mejor y lo
peor del Barça- y contra el Baskonia-rival al que sólo se expone el
vertedero de soluciones que ofrece este equipo durante toda la
temporada. Hace ya unos días que comenzó la campaña,
desde la infumable
campaña del Barça XP, lanzada por Mundo Deportivo hará unos días, hasta
la última, alumbrada por varios focos del entorno azulgrana que señalan
a los jugadores y a su mentalidad como culpables de esta mala racha.
Ahora la campaña se centra en la fe, que engloba creencia y mística
hacia unos colores y una historia. Como toda campaña, puede arrastrar
unos réditos positivos si el Barça logra tres victorias contra el
Baskonia, pero también puede condenar todo un proyecto de no ser así. Y
lo que ahora se teme no es quedar eliminados, sino la dureza que puede
resultar una eliminatoria rápida y contundente como la final de la ACB
de la temporada pasada. Una eliminación así de cruda supondrá la
liquidación a un proyecto que comenzó a ser atractivo pero esta siendo
totalmente presuntuoso y efímero.
Se habla de mentalidad pero no se engloba a todos por igual. Se habla
de que el Baskonia tiene la moral comida. ¿Moral comida a quien?,
reflexionaba un servidor ayer en la tribuna del Digital Garden, de unos
jugadores baskonistas a la plantilla azulgrana, o de un entrenador
baskonista -y con pasado reciente en el Barça, no lo olvidemos- a un
entrenador barcelonista novel y para más inri sucesor del antiguo
entrenador al que ahora tiene enfrente. Lo señalábamos hace unos meses,
los entrenadores también juegan y son los que deben gestionar los
momentos más complicados y cruciales de la temporada: finales de la
ACB, Copa del Rey y cruces complicados de Euroliga más finales. No es
cuestión de realizar un discurso repetitivo, es simplemente una
cronología de hechos repetidos, una cronología que con el tiempo forma
parte de la historia, y la acumulación de historia se concentra en un
tópico que ahora mismo carece el Barça en su primera fila: experiencia.
Desde mi punto de vista, no me inquieta que el Barça pierda contra el
TAU el primer partido, sino la visualización de todas las derrotas que
le está sometiendo el cuadro vasco al equipo azulgrana estos últimos
meses. Cuatro derrotas por ninguna victoria esta temporada, que se
elevan a siete si se tiene en cuenta la final ACB. Más crueles son las
de esta temporada, porque a priori se tiene un mejor equipo que el
pasado. No olvidemos que con Kasun, Acker, Marconato, Fran Vázquez,
Ilyasova y Trias, taras del equipo la temporada pasada, se supo ganar
al Baskonia los dos partidos de liga regular de la pasada temporada,
tanto en el Palau como en Vitoria. También mi memoria recuerdo a un
Barça ganando al TAU con Trias y Kakiouzis en el poste bajo en un
choque crucial hace dos temporadas. El Baskonia repite, tras muchos
años plantilla, mientras el Barça ha mejorado todas sus prestaciones.
Mejores pivots, exteriores y profundidad de banquillo que los vascos.
Algo falla.
De cara a esta noche temo dos cosas. Una que Pascual vuelva a
enloquecer como la temporada pasada. No estuve en la rueda de prensa
del Palau este martes pero me han contado varias fuentes que el
entrenador estaba tan desanimado como en aquellas fechas. No es tiempo
de enloquecer sino de buscar soluciones en la historia, incluída la
presente. El Barça siempre ha sido superior cuando ha encontrado un
equilibrio tanto exterior como interior. Y cuando hablo de equilibrio
me baso en jugar para el mejor referente que tiene el Barça, Andersen y
no al que mejor rendimiento está dando hasta la fecha, Vázquez.
Jugadores como el australiano tienen más experiencia en partidos
complicados que el mismo entrenador. Que ha vivido finales europeas
complicadas, algunas ganadas, como contra el Maccabi en Praga, como
siempre recuerda Messina, o perdidas como contra el Panathinaikos en el
OAKA. Andersen no merece ser tratado como si de Kasun se tratara y
tampoco debe vincularse al concepto de bulto sospechoso del equipo.
Consultando en Vitoria me han afirmado que si el Barça gana hoy lo hará
por el juego exterior. Yo añadiría con la aportación de Basile y el
navarrosistema.
Siempre con el marcador a favor para el lucimiento de Fran Vázquez y la
tranquilidad de los barcelonistas. Ivanovic se espera cualquier
decision que tome Pascual para el partido de hoy. De hecho los
especialistas vascos me han reconocido que Dusko para esta eliminatoria
va tres o cuatro pasos por delante de Pascual. Estoy de acuerdo con
esta exposición, Pascual es previsible en los antídotos, como anular a
Mickeal en el partido del martes, como en las zonas defensivas,
soluciones ya esperadas por Dusko.
Sólo le queda al Barça una gran actuación de Navarro y un gran acierto
en el tiro exterior. Esto es lo más factible para hoy. Lo que debería
ser, juego de pivots, sería victoria segura para los azulgranas porque
presentan una mayor solvencia que los Splitter y compañía. Lo que es
seguro es que el partido de hoy será vital para el desenlace de esta
eliminatoria. Una victoria del TAU significará no ya la llamada a la
épica y a la fe, sino a evitar un sonrojante 3 a 0 a favor de los
baskonistas. Una victoria del Barça abre la esperanza y a lo mejor a
una teoría más que sólida de que el Barça gane un partido en Vitoria
llevando la decisión final de nuevo al Palau. Difícil por otra parte.