España cayó en la
primera trampa que le propinaron en el camino. Advertíamos ayer que
Serbia era la gran tapada del torneo. Serbia ya no tiene nada que ver
con la antigua Yugoslavia y se mostraba en plena gestión de su futuro
sociopolítico cada vez más imprevisible en lo deportivo. Serbia es
todavía un melón por abrir. La gran victoria frente a la selección
española tampoco debe hacernos creer que es la rival a batir. Ayer
completaron un gran partido, explotaron todas y cada una de las
dificultades que se está encontrando Scariolo. Serbia se benefició de
la falta de equilibrio que está teniendo la selección española. Un
problema que tiene nombres y apellidos. No es grave el problema pero
bien hará Scariolo en buscar soluciones, no para esta noche pero si
para próximos partidos, bien contra Eslovenia, o bien contra Lituania o
Turquia. Quien sabe si los rivales de este próximo fin de semana.
La España que vimos ayer estuvo carente de fluidez. Tanto en la
ofensiva como en la defensiva. Incómoda ante la defensa zonal de los
serbios en algunos momentos. España no encontraba referentes. Bien
Ricky, bien Navarro o bien Pau Gasol. España ya había cambiado, puesto
que muchas veces el referente era Marc Gasol. Azar o no, me sorprendió
este cambio en el guión. Podría influir la presencia de Krstic pero la
selección española tiene múltiples variantes para generar superioridad
en el poste bajo. Recuerdo que en el partido de Israel la transición
ofensiva de España estaba monopolizada por Ricky Rubio, Rudy Fernández
y Marc Gasol. Ricky distribuía, pasaba a Rudy y este a Marc Gasol para
que decidiera si tirar, doblar o extraer la falta personal. Marc Gasol
que se ha convertido en toda la preparación en la referencia ofensiva
ayer pasó desapercibido.
El problema en sí no se encuentra en Marc Gasol. Estoy seguro que
resituando las referencias el equipo puede encontrar en parte sus
soluciones ofensivas. Pero esto es lo anecdótico. Lo que puede suponer
trascendental es la sustitución de dos piezas que antaño eran
importantísimas. Ayer las insinuamos y hoy deberíamos recordarlas:
Carlos Jiménez y Jorge Garbajosa. Uno ausente, otro presente. Ambas
eran las piezas del equilibrio de la selección española. Una selección
brillante, neurótica en la defensa e incisiva en el contraataque.
Jiménez y Garbajosa no formaban parte de estas virtudes que marcan a la
selección, sino que se incluían en ese elenco de jugadores que hacía
posible que el equipo se sintiera cómodo jugando de esa manera. Eran
los especialistas en la defensa estática, eran los guardaespaldas de
los referentes ofensivos de la selección. Jiménez lo era de Navarro,
Garbajosa lo era de Pau Gasol. Garbajosa aún presente pero lejos de su
mejor forma. Como el año pasado. Tampoco es tan importante su estado,
puesto que su lugar lo ocupa Marc Gasol que ha conseguido con esfuerzo
mayor protagonismo, pero sí su perfil en la cancha. De ahí que se tenga
que acelerar la adaptación de Victor Claver, su teórico sustituto.
El problema de Claver es que no tiene todavía el sentido táctico para
suplir a Garbajosa. El valenciano puede jugar tanto de alero como de
ala-pivot, cierto, pero está lejos de ser el jugador ideal para el
juego de la selección española. Claver es ofensivo, y muy espectacular
pero no es especialista en el equilibrio. Todavía no lo ha conseguido
en el otrora Pamesa, difícil lo tiene en el corto plazo en la
selección. No quiero reducir la derrota de España ni a Garbajosa ni a
Claver, ya que ello es inexacto, simplemente es una de las
explicaciones de las diferencias entre la España brillante de los
últimos años y la ineficaz del partido de ayer.
La otra diferencia que podemos encontrar es en la mencionada de Carlos
Jiménez. Cierto es que Mumbrú es su sustituto natural en el equipo.
Vinculándolo a Claver el valenciano será el sustituto del sustituto de
Jiménez. Mumbrú tampoco anda fino en la defensa, pero no es un problema
crónico sino puntual, ya que el catalán sí sabe defender, tiene
espíritu y mentalidad competitiva. Es cuestión de su falta de ritmo
provocada por su lesión.
Estas son dos de las claves en la falta de fluidez de la selección
española ayer. Dicha carencia perjudicó la tranquilidad ofensiva. El
equipo lanzó forzado y provocó muchas facilidades a los serbios.
Ofensivamente no tuvieron muchas resistencias lo que motivó una mayor
efectividad en sus lanzamientos y una mayor ansiedad por parte de los
españoles. No catalogaría el partido como el peor de los españoles,
puesto que han habido partidos más pobres pero que han sido resueltos
por el talento de los jugadores, pero sí el más nervioso que han jugado
en los últimos nueve años. La parte positiva de la derrota es que sus
consecuencias ayudará a estimular al equipo para el partido de hoy
contra Gran Bretaña, un partido que debe servir como oportunidad para
revisar las virtudes de un equipo que lo hacen superior a los demás
pero que estuvieron ausentes anoche.
Nuevos horizontes de cara al Eurobasket:
Con motivo del Eurobasket 09, la semana pasada cerré un acuerdo para colaborar con el portal de baloncesto TuBasket.com.
La tarde de ayer se hizo oficial y para mí es un honor confirmarlo. Dicha colaboración no significa el cierre del blog ni mucho menos sino el de ampliar este discurso a nuevas plataformas, más si cuentan con el apoyo y dedicación de uno de los más prestigiosos periodistas en cuanto a baloncesto se refiere como es el caso de César Nanclares.
Este post de hoy iba dedicada al espacio que me tienen reservado pero que a día de hoy no ha podido publicarse por motivos técnicos. A partir de mañana tendreis la oportunidad también de seguirme en Tu Basket.