
Este fin de
semana empieza la nueva Liga Endesa y Xavi Pascual ha concedido dos entrevistas
a los dos diarios deportivos más importantes de Barcelona, Mundo Deportivo y
Sport. Resulta muy interesante conocer las primeras impresiones del entrenador
azulgrana. Más reflexivas en una entrevista para un medio escrito que no
respondiendo en la sala de prensa. Empezamos la semana con la reivindicación de
la Era Pascual, la hemos pasado con las jornadas de puertas abiertas para que
entrenaran los hermanos Gasol culminadas con una rueda de prensa multitudinaria
en la sala de prensa del Palau Blaugrana y antes de comenzar la competición
doméstica Pascual dio su palabra.
No es
cuestión de hilar fino sino de analizar las primeras impresiones que puedan
generar al leer las entrevistas. Las sensaciones son contradictorias, de
entrada está satisfecho con la plantilla que tiene y ha recalcado la dificultad
de ganar en competiciones tan competitivas como pueden ser la Copa del Rey, la
liga Endesa y la Euroliga. Ha hablado bien de los cuatro jugadores que llegan
esta temporada-Eidson, Rabaseda, Huertas y Wallace- y ha reconocido las dificultades para suplir a los seis
jugadores que abandonaron la disciplina del Barça. De entrada todo es muy
satisfactorio y él ha recalcado que su trabajo consiste en aprovechar los
recursos que tiene. Loable.Sin embargo en ambas entrevista ha deslizado unas
reflexiones no inquietantes pero si cuestionables en la expresión ya que puede
ser objeto de malinterpretaciones. En
la entrevista concedida a Xavier Martínez Olivar para el diario Sport se le
cuestionó sobre si el equipo se había reforzado como él quería, el entrenador
respondió "El equipo es el equipo y a
estas alturas no vale la pena en absoluto hablar de si el entrenador no está
contento en alguna alguna cosa." Para luego matizar "Dicho esto, quiero dejar claro que estoy encantado con la plantilla
que tengo". El razonamiento que da Pascual es que está contento con los
jugadores que tiene pero que la plantilla no se ha reforzado como él querría.
La siguiente pregunta de Martínez Olivar trata sobre si esta
plantilla es mejor que la del año pasado, según el periodista Pascual hizo un
razonamiento irónico indicando que "normalmente
cuando nosotros fichamos a quien sea, estos jugadores se convierten en los
mejores de la competición, mientras que si están en otros equipos son jugadores
correctos" para luego añadir en la misma respuesta "nosotros sentimos el equipo como un colectivo capaz, con posiblidades y
con mucho potencial de crecimiento. Estamos convencidos y tenemos la máxima
confianza de que podremos intentar ganar todos los títulos". No responde a
la pregunta de si esta plantilla es mejor que la temporada pasada e indica que
para el entorno azulgrana los jugadores
que llegan son jugadores correctos y que cuando él los entrena los mejora.
Ya
en la entrevista de José Ignacio Huguet en Mundo Deportivo el periodista le
cuestionó sobre la idoneidad de Wallace por atentar contra el espíritu de la
norma su pasaporte congoleño, Pascual se desmarca con un "Yo no tengo ningún tipo de valoración, yo me encargo de entrenar
jugadores, el club me da unos jugadores para entrenar y yo los intento entrenar
de la mejor manera posible.". Pascual lógicamente se desmarca de la
responsabilidad y se la cede al secretario técnico o al responsable de la
sección.
De entrada,
se puede admitir que un servidor pueda estar pendiente de alguna frase con
riesgos de malinterpretación. De todas formas al entorno azulgrana siempre se
nos había informado que Joan Creus y Xavi Pascual consensuan todas las
decisiones respecto a la primera plantilla. Tanto altas como bajas. Sí es
cierto que Creus es el que propone fichajes y Pascual es quién los entrena y
quién más adelante les saca todo el rendimiento para llegar a final de
temporada con aspiración a ganar todos los títulos en juego, y ganarlos. Pero
desde aquí indicar que ni Joan Creus tiene todo el poder ni Pascual no tiene ni
voz ni voto. Creus y Pascual forman un equipo y como tal se escuchan, se
analizan y se solucionan todos los problemas que puede tener el entrenador.
Ya de entrada
en esta plantilla que Pascual reconoce que está contento pero que no vale la
pena saber si es la plantilla que a él le habría gustado tener él como
entrenador ha tomado decisiones. Cuatro son suyas, una arriesgada, la
renovación por dos temporadas de Pete Mickeal, la insistencia de la renovación
de Boniface Ndong, la recuperación de Rabaseda y la más importante, el fichaje
de Joe Ingles. De Pete Mickeal el club quiso renovarlo por una temporada con la
opción de renovarle por otra temporada más. La razón, muy sencilla, ha estado
ocho meses lesionado y pese a que se confía en el jugador, principalmente por
se un jugador diferencial, le va a costar coger la forma. El jugador quiso
tener dos años garantizados y Pascual insistió en la renovación.
Segundo caso,
las negociaciones para la renovación de Boniface Ndong, el club le hizo una
renovación a la baja -pasó de cobrar un millón y medio de euros a cobrar menos
de un millón de euros-. El club sondeó alternativas, llámese Xavi Rey o llámese
la que habría sido la incorporación más sonada de la temporada, Mike Batiste,
por su implicación en el Panathinaikos y porque había una mínima posibilidad
dada la crisis griega. Ndong renovó primero por no haber alternativa y segundo
porque el entrenador estaba muy interesado en su continuidad. Ha pasado de ser
el tercer pívot en minutos, por detrás de Lorbek y Fran Vázquez y disputándose
los minutos con Perovic a ser en esta presente temporada un jugador
imprescindible en sus planteamientos.
Tercer caso,
el fichaje de Ingles la temporada pasada. Fue una oportunidad de mercado y
siempre se ha entendido como una apuesta personal de Joan Creus. Sin embargo
quién conocía más al jugador era Xavi Pascual cuando él estaba en las categorías
inferiores del club. Ingles, de muy joven, estuvo entrenando temporadas atrás
pero no se cometió su contratación al tratarse de un jugador extracomunitario -nacionalidad
australiana-. Pascual tenía muchas referencias de él y Creus apostó por él. Un
fichaje hecho en equipo.
Cuarto caso,
la no renovación de Lakovic. Al jugador se le renovó por dos temporadas,
finalizándose su vinculación este verano. Jugador querido por la grada y
siempre puesto en el ojo del huracán en cuanto a su rendimiento en la pista. Ya
era el tercer base del equipo y pasó a ser un jugador a recurrir en momentos
complicados. Esta decisión fue consensuada entre entrenador y secretario
técnico.
Sobre esa
impresión irónica que pueda tener el entorno de que aquí se fichan jugadores
normales y que aquí se convierten en los mejores de Europa cuando se le
pregunta sobre si esta plantilla es mejor que la pasada indicar que la norma no
escrita incidía en que antes se fichaban a jugadores que en algún momento han
puesto en apuros la pizarra azulgrana. El paradigma es Mickeal pero podemos seguir
con David Andersen y su sustituto en el CSKA Erazem Lorbek, Terence Morris
cuando estaba en el Maccabi, Ndong y Santiago cuando jugaban en el Unicaja,
Marcelinho Huertas cuando jugaba en el Baskonia y Ricky Rubio cuando jugaba en
la Penya. A parte de eso han llegado jugadores contrastados como Kosta Perovic -jugador
que se sorteaban los mejores en Europa cuando acabó contrato con el Valencia- o
Chuck Eidson-justo lo mismo este año tras su buen rendimiento en el Maccabi-.
Sí es cierto que Wallace o Rabaseda son jugadores con más potencial que
presente competitivo. Aunque ya Pascual en una rueda de prensa la temporada pasada ya reconoció que Rabaseda tenía un futuro inmediato en el equipo azulgrana. Es por este motivo que un servidor no entiende el fin de
su razonamiento irónico.
Se puede
admitir, por supuesto, que la plantilla es mejorable, un servidor así coincide
en este aspecto, pero en lo que se refiere a que el entrenador sólo está para
entrenar no es del todo cierto puesto que siempre, y así me consta, Creus y
Pascual han formado un buen tándem que ha llevado al club a las cotas más
altas. Lo siguiente, y estoy seguro que es posible que un servidor lo
malinterprete es desviar la
responsabilidad y en caso de mal dadas apuntar hacía más arriba de la grada del
Palau o lo más tendencioso, romper el tándem formado. Aunque seguramente un servidor lo haya malinterpretado, o un lapsus del entrenador.
Sígueme en Twitter @elcapitaenciam