
Una buena lectura inicial del partido ha hecho posible que el Barça haya pasado por encima del Estudiantes. Pocas conclusiones se pueden sacar de un partido en el que un equipo gana por 46 puntos a su rival. Para ganar por tanto margen de diferencia o bien se puede cuestionar la preparación del equipo rival -discutible y decepcionante a partes iguales por el Estudiantes de Pepu Hernández-, o bien porque la preparación del partido por parte del cuadro técnico ha sabido encontrar las debilidades del rival y aún así han sabido mentalizar a sus jugadores para no caer en la relajación durante dos últimos cuartos intrascendentes. Posiblemente han sido una suma de ambos factores equipo vencedor y equipo arrollado pero a estas alturas de temporada no era de esperar un partido tan desigual sino más bien un encuentro discutido por ambos lados.
El guión del partido ha discurrido por ofrecer una contienda en el poste bajo en ambas canastas, tanto por parte azulgrana como por parte estudiantil. En el Barça eran Ndong y Lorbek los que anotaban y repartían 22 puntos mientras que por parte colegial era Germán Gabriel el que anotaba 12 puntos de forma dictatorial. Gabriel ha anotado 19 puntos en total. Las cosas cuando suceden por una vez puede ser por una cuestión de azar, si se repiten puede ser una coincidencia y si se vuelven a repetir podemos decir que es por casualidad. Cuando ocurren otra vez más es cuando se debe admitir un problema y cuando no se admite sino más bien uno se mantiene en el riesgo es cuando se llega demasiado tarde. De lo negativo, poco destacar y de momento poco preocupante eso sí, es la defensa a los jugadores interiores. Pasó la semana pasada en la Supercopa de Bilbao contra Madrid y Baskonia, volvió a ocurrir el domingo contra el Murcia y se repitió contra el Estudiantes en el partido de esta jornada. Cierto es que la defensa azulgrana mejoró bastante a partir de principios del segundo cuarto -y el Estudiantes comenzando a ceder en el partido-, continuó en el tercer cuarto -ante un rival ya descentrado- y se mantuvo en el último cuarto final -con un Estudiantes dejándose ir- mientras el club azulgrana más que ceder aumentaba la intensidad en el juego.
Si la defensa de los hombres interiores es francamente mejorable el juego ofensivo entorno a los hombres altos del Barça es lo más solvente de este primer tramo de temporada. Bloqueos y continuaciones de libro, buscando continuamente a Ndong en la pintura o bien a Lorbek fuera de ella. Tiene que ver también que los pívots ya llevan dos temporadas jugando, conocedores del sistema y que lo aplican en el mejor momento del partido. Se garantizan canastas sencillas y no se pasan riesgo en las transiciones ofensivas. Hacen de lo complicado hace unos años la materia más sencilla en el equipo actual. Los hombres altos azulgrana -Lorbek, Ndong, Fran Vazquez y Wallace- han anotado 54 puntos.
Cierto es que no siempre van a tener una posición tan influyente en el juego durante toda la temporada, y que partidos como el de hoy es complicado que se repitan, pero en partidos en los que: Navarro no se muestra del todo letal, Ingles tiene que decidir qué ser de mayor, en los que Eidson Pascual tiene que decidir qué Eidson quiere qué sea de mayor, Marcelinho que ha dedicado el partido más a explorar que a incidir y ante todo partidos en los que Mickeal está haciendo su pretemporada particular pues es evidente que la anotación interior soluciona muchos problemas y facilita que el equipo se sienta más cómodo en la pista, que jugadores como Rabaseda no salgan tensionados y que tengan confianza, que el público asistente se divierta, que debute Mbaye y que la retransmisión televisiva se dedique a señalar que el Palau estaba lleno cuando realmente eran tres cuartos del aforo total -5.200 personas de 7.500- y que cuando Joan Creus aparece en la media parte -con el partido ya encarrilado- en lugar de hacer preguntas incisivas, como por ejemplo pedir su opinión sobre el hecho de que Kosta Perovic -un fichaje al que Creus llegó a calificar en su momento como una gran oportunidad de mercado la temporada pasada- no haya sido convocado en los últimos cuatro partidos oficiales, y se dediquen a hacer preguntas empalagosas que ya hemos escuchado de boca del secretario técnico al menos 7 veces entre pretemporada y temporada.
Los resultados están acompañando en un inicio de temporada que deberia ser tortuoso ya que son meses que en teoría se invierten en la puesta a punto del equipo de cara a los compromisos más serios de la temporada, Copa del Rey -el Barça ya estha clasificado por ser el anfitrión-, TOP 16 de Euroliga -en los que el Barça debe quedar en primera posición de cara a garantizarse el factor cancha a favor en play offs de la Euroliga-, segunda vuelta de la fase regular de la Liga Endesa -para conseguir la primera plaza y garantizarse el factor cancha a favor en todos los partidos de play offs por el título-, la llegar a la Final Four de Estambul -objetivo prioritario del equipo- y los play offs de la Liga Endesa. En estos meses sólo se invierte en la pretemporada de Mickeal y Pascual corre el riesgo de no ser del todo objetivo dejando jugar casi 20 minutos a Mickeal -Eidson ha jugado 18- puede ser que Pocius se aproveche de su superioridad fisica, que Barlow lo repita pero que Carlos Jimenez se atreva a hacer un cambio de ritmo y dejar a Mickeal roto es indicativo de muchas cosas, todo esto en detrimento de la integración de Perovic en el Barça esta temporada y corriendo un riesgo innecesario en estos momentos. Al no ser que Pascual se guarde un as en la manga que sorprenda no sólo a todos sino a un servidor inquieto por este asunto.
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Ficha técnica
Barcelona Regal (31+16+28+22): Sada (-), Navarro (8), Eidison (10), Lorbek (15), N'Dong (21) -cinco inicial- Wallace (10), Vázquez (8), Mickeal (4), Huertas (8), Ingles (7) y Rabaseda (7).
Asefa Estudiantes (19+16+11+5): Granger (6), Flores (4), Wright (-), Simmons (2), Gabriel (19) -cinco inicial- Driesen (9), Jiménez (7), Fernández (4) y Clark (-).
Árbitros: Francisco de la Maza, Carlos Cortés y Castillo. Sin eliminados.