
Si existen dos nombres complicados para el baloncesto azulgrana esos son Ocktay Mahmuti y el Abdi Ipekçi de Estambul. Si fijamos estos nombres como punto de partida en la victoria de hoy comprenderemos algunas fases de un partido en el que a priori el Barça es superior, pero no es indicativo de nada. El Barça históricamente se le atragantaban partidos como el de esta noche, con todo a favor, victoria cuesta abajo hasta que tres canastas seguidas erradas permiten al equipo local suspirar por la victoria. Y a veces ocurría. Eran momentos en los que se cuestionaba la mentalidad de la plantilla, o bien la inexperiencia, o bien no saber jugar marcadores reñidos cuando todo dependía no de 39 minutos sino de 10 segundos para decidir un partido. Este era el guión que se encontraría el Barça en Estambul, y no por la calidad del Galatasaray -que puede ser- sino porque enfrente estaba Oktay Mahmuti y estaba el Abdi Ipekçi.
No es cuestión de convertir a Oktay Mahmuti en una kryptonita azulgrana porque no lo es. Mahmuti es un buen entrenador al que seguí parte de su trayectoria en el Efes Pilsen. Entrenador meticuloso, de ritmo lento, de defensas aguerridas y de marcadores muy bajos. Sí, este es el baloncesto que propone Mahmuti, lleno de trampas, de atajos para llegar a la canasta; en definitiva, es un entrenador que plantea un terreno de minas en un parqué de baloncesto. Y le sale bien, por eso ha entrenado a tres equipos de Euroliga -Efes, Benetton y Galatasaray- y por eso estuvo a punto de ser entrenador del Baskonia bien para sustituir a Dusko cuando éste aceptó entrenar al Barça y después cuando el aficionado del club alavés clamava por la cabeza de Boza Maljkovic. En ambas situaciones Querejeta apostó por otros nombres, Perasovic primero y Spahija después.
El Barça en el Abdi Ipekçi ha hecho de todo, desde perder categóricamente a perder por culpa de los tiros libres finales después de remontar 11 puntos de diferencia, también ha sabido ganar, frente a Bogdan Tanjevic. Contra Mahmuti en Estambul recuerdo un partido complicado, a pocos puntos y que se tenía que ganar por mentalidad. Hoy ha sido un partido de similar guión pero en los momentos importantes el Barça se ha mostrado sólido. En el segundo cuarto con la mejor versión de Mickeal y con toda la segunda unidad azulgrana - Sada, Ingles, Ndong y Wallace- a pleno rendimiento. Fue en ese momento en el que el Barça se aplicó en defensa y supo contrarrestar en ataque.
En especial se debería destacar a CJ Wallace que ha ofrecido un partido muy interesante. Wallace tiene dos virtudes, una el lanzamiento exterior en los momentos importantes -entrarán o no pero él siempre se ofrecerá-, la segunda y más importante radica en la fortaleza mental que tiene el jugador en labores defensivas. A menudo confundimos el trabajo de un pívot y lo limitamos a la anotación y en la capturación de los rebotes. Y lo idolatramos si apenas comete faltas. Wallace no, es la antítesis, difícilmente en el Barça anotará 15 puntos y capturará 10 rebotes, lo podrá hacer algún momento pero su labor específica es distinta. Wallace está para fajarse en defensa y ofrecerse en el lanzamiento exterior. Trabajo oscuro lo llaman algunos entrenadores. Por eso Wallace está en el Barça, por partidos como el de hoy en el Abdi Ipekçi.
Al Barça se le podía exigir hoy ganar por 15 puntos de diferencia -de hecho estuvo varias fases del encuentro defendiendo esa renta-, pero a Mahmuti difícilmente se le ganará por esta renta jugando a domicilio. Que el Barça anotara sólo tres puntos en siete minutos del último cuarto hoy sí es una anécdota, otros días quizás sería una tragedia, aunque habrá alguno que se acuerde del partido de la Fonteta. Jugando en el Palau no descarto rentas mayores y un resultado más abultado, pero frente a una afición que empujaba al equipo en todo momento, y pese a un Galatasaray que en el segundo cuarto jugó sin espíritu y con un Lakovic que jugó sin alma, ganar hoy sólo anotando 70 puntos lo deberíamos calificar como de resultado aceptable y para mostrarse satisfecho. En otras temporada, un partido así era como una prueba de nivel de cara a la Copa del Rey.
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Galatasaray 66: Lakovic (3), Shipp (9), Lucas (8), Songaila (2), Aldemir (6) -cinco inicial- Andric (17), Açik (4), Özer (-), Arslan (8), Shumpert (7), Topaloglou (-) y Pachulia (2)
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Barça Regal 70: Marcelinho Huertas (9), Navarro (12), Eidson (8), Lorbek (14), Vázquez (3) -cinco inicial-, Wallace (9), Sada (3), Mickeal (10), N'dong (2), Ingles (-) y Perovic (-).