
Es el padre del
baloncesto contemporáneo español. Fundó la ACB junto a José Antonio Gasca a
espaldas de la Federación Española de Baloncesto. Fueron los primeros contestatarios al poder de Raimundo Saporta. La
ACB se consolidó como modelo deportivo en los años siguientes siendo la Copa
del Rey, que la próxima semana celebrará su 25ª edición en el actual formato,
uno de los éxitos de su gestión a lo largo de 30 años de su vinculación en la
ACB. Se le recordará también como el
impulsor de la modernización del baloncesto español, de la independencia de las
ligas europeas respecto a FIBA Europa y a su vez como uno de los padres
fundadores de la actual Euroliga -a pesar de sus múltiples versiones desde
su creación en el año 2000-. Sin embargo nada es eterno, ni siquiera para este
dirigente que dinamizó la política del baloncesto nacional. Llegó el final de
una etapa, el fin del reinado de Eduard Portela.
Portela es el rey
de copas de la baraja del baloncesto español. Desde finales de la temporada
pasada ni reina, ni gobierna, sólo representa. Es el principio de la abdicación del rey. La simbología del rey de
copas se vincula a la figura paternal.
Sostiene en ambas manos y a la misma distancia tanto el cetro como la copa que
lleva en la mano. La copa donde se transporta el vino como elemento de ocio
-en este caso el baloncesto. El cetro como símbolo de las relaciones políticas
en el baloncesto. La figura paternal respecto a dos de sus "hijos", uno de
ellos Josep Senespleda -anterior director general de la ACB-, otro de ellos Jordi
Bertomeu -también de la ACB hasta que se convirtió en el líder de la Euroliga-. Senespleda fue su empleado fiel,
Bertomeu el hijo necesitado de matar al padre para la obtención del poder.
El poder de Portela era ni más ni menos que el de ser presidente de la ULEB,
con conveniencia de la liga francesa, la italiana y la griega.
El principio de
intento de abdicación del rey de copas no fue la temporada pasada sino hace
tres temporadas. Bertomeu anunció la Euroliga 2.0, un intento de posmodernidad,
de relativización de los progresos
realizados y de compartir unas tesis de fracaso en la renovación radical que se
planteaba desde la ULEB. Desde ese lejano verano de 2008 Bertomeu contando
con la complicidad de un Josean Querejeta reforzado por la negligencia de Real
Madrid y Barça convirtieron la Euroliga en un coto privado reservado a los
clubes más importantes de Europa. Un "desde Auswitchz ya no se puede escribir poesía"
en clave baloncestística. Ya no había marcha atrás.
Los clubes ACB
afectados, entre ellos los abanderados por la causa Manolo Llorente -ex presidente
del Valencia Basket y ahora en el Valencia CF- y Jordi Villacampa, anteriores
miembros de la baraja de espadas, no
llegaban a comprender como Portela el presidente de la ULEB no estaba al
corriente de lo sucedido en aquel entonces. El limitar las plazas de la
Euroliga a base de licencias repartidas a dedo, bien por posición de mercado o
bien por posiciones estratégicas. La ACB amenazó con llevar el caso a la
justicia comunitaria. No se supo si hubo demanda o no la hubo, si prosperó o no
prosperó. Lo seguro es que desde ese
momento la posición de Portela comenzó a erosionarse.
La explosión
ocurrió la temporada pasada. Se unieron los interesados en apartar a Portela -Josean
Querejeta como líder del movimiento- junto con un grupo de equipos satisfechos
de su gestión pero creyentes en la necesidad de un cambio de rumbo -significativa
la posición del Manresa-. Portela ofreció la cabeza de Josep Senespleda para salvar
su presidencia honorífica y evitar su salida de la ACB.
Su figura siempre
ha sido mal vista en Madrid, hablo del epicentro mediático, no de ningún club
en concreto. Nunca sintieron la
comodidad del desplazamiento del poder baloncestístico de Madrid a Barcelona. Es
en Barcelona donde están la sede de la ACB, de la Euroliga y de la ULEB. En
Madrid sin embargo están la FEB, el Consejo Superior de Deportes y los medios
periodísticos más influyentes. La
política en un lado, la influencia en el otro. Y Portela reinando gracias a
Salvador Alemany que aglutinaba a toda la baraja incluso al ahora temido clan
de la baraja de bastos. A partir de su ausencia Bertomeu comenzó la estrategia,
el matar al padre, el desplazamiento de Portela tarde o temprano era
inevitable. La influencia la seguirá manteniendo, pero todo llega, incluso para
él , su abdicación simbólica como rey de copas de la baraja.
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