De madera. Les faltan tres años para el centenario y no abandonan sus raíces. Los Morgan continúan con un armazón de
madera para su carrocería, eso sí, forrado en alumnio.

Tú les pones inconvenientes, ellos te dan sus ventajas: “esta misma unidad es capaz de
pasar todas las normas de choque en Estados Unidos y en Europa; y eso no lo pueden decir todos los coches del mercado, que los hacen diferentes para cada mercado”. ¿Astillarse en un impacto? “De eso nada; con madera de roble, sí, pero nosotros usamos madera de arce”.
Tiene algo de truco, porque para conseguir que motores potentes y modernos no pongan fuera de sí al coche, el bastidor es de –también reciclable y duradero- aluminio.
Para el año que viene, incluso han encontrado socios como Linde (productor de hidrógeno), Qinetiq (tecnología armamentística y aeroespacial) y las universidades de Oxford y Cranfield para ser uno de los
primeros fabricantes en ofrecer al público general un coche de pila de combustible.

Nos terminan de convencer de que se trata del coche más “verde” del mundo con un argumento de peso. “
Nunca se dan de baja. No hace falta reciclarlos. Simplemente, pasan de padres a hijos o cambian de mano”.