
Estos días una pregunta corre por todas las redacciones de motor:
¿Estará Schumacher en Montmeló? Podría ir como asesor de Ferrari. Nadie sabe nada y nadie confirma, pero las cámaras –al más puro estilo paparazzi- se preparan para “cazar” al Kaiser en Barcelona. El piloto alemán lleva tan sólo unos meses jubilados, pero no para. Te contamos cómo es su retiro.
Michael Schumacher continúa ligado a Ferrari. No sabemos si calificarlo de “asesor”, pero lo cierto es que incluso ha abierto un centro de operaciones en su mansión donde estudia todos los grandes premios. La escudería, de hecho, todavía le tiene en nómina. Y vaya pellizco:
seis millones de euros al año por sus consejos. Y eso que el Kaiser no quiere hacer declaraciones sobre el actual campeonato: “por respeto”, asegura. Si va a Montmeló, podría ser su primera aparición pública en un circuito desde que abandonó la competición.

En los circuitos no se habrá dejado ver, pero sí en otras y variadas actividades. Schumacher se ha lanzado a cumplir sus sueños:
nadó con ballenas en Canarias (al lado del mediático David Meca, que organizó el tinglado), sigue corriendo la banda con su equipo de fútbol el Echichens II de la tercera división suiza (por cierto, que le han pedido que se dedique en plan profesional) y –cómo no- tiene sus compromisos publicitarios.
Muchos se reían cuando protagonizó el spot de Fiat Scudo como jardinero... pero ¿a qué no sabes que este año se
ingresará 15 millones de euros en publicidad?
Eso sí, nadie puede discutir que el Kaiser no se mueve solo por la pasta. Sigue prestando su imagen y su voz a
buenas causas.
Fue a Londres para promocionar la Semana de la Seguridad Vial de la ONU y nos concienció del problema de los accidentes entre los jóvenes. También ha hecho campaña a favor de los agricultores suizos.

Y, entre tanta actividad, un descanso en su palacio. Nada más retirarse se compró una “casita” a las orillas del Lago Ginebra. Dicen que tiene más de 650 metros cuadrados. En la zona se la denomina “
Schloss Schumi” (Castillo Schumi) y se rumorea que por sus jardines se puede ver paseando a famosos como Phil Collins o Celine Dion. Tiene una sala de cine con capacidad para 20 personas, helipuerto y playa privada.