“¿Te gusta conducir?” Pues hazlo santamente: el Vaticano ha lanzado la Pastoral de la Carretera, donde se recogen
los 10 Mandamientos del Conductor Cristiano. Vamos, que algunas infracciones, además de peligrosas, pueden ser pecado. Te lo contamos y tampoco te pierdas
las fotos del coche que podía ser el “más santo del mundo”... y no es el papamóvil, del que también te hablamos.El Vaticano ha decidido actuar ante el gran número de accidentes que, cada año, provocan más de un millón de muertes en el mundo. Para ellos, la carretera “también es un camino de santidad”, pero ten cuidado: ahora mismo, se multiplican “la prepotencia, la violencia, el egoísmo, los homicidios, los gestos despectivos y la blasfemia”.
Da mucho miedo... Será por eso que la Iglesia
recomienda “santiguarse nada más arrancar” y, si realizamos un trayecto largo, “ir rezando el rosario”. Aseguran que no despista gracias a “su ritmo y su dulce repetición”. La pregunta que nos asalta es si vale ir escuchando “Radio María” o algo similar.
Los 10 mandamientos para los conductores 
I.- No matarás.
II.- Que la carretera sea para ti un instrumento de comunión y no de daño mortal.
III.- En la carretera, cortesía, corrección y prudencia.
IV- Ayuda al prójimo en la necesidad, especialmente si es víctima de un accidente.
V.- Que el automóvil no sea para ti expresión de poder y dominio y ocasión de pecado.
VI.- Convence con caridad de que nadie se ponga al volante cuando no está en condiciones de hacerlo.
VII.- Brinda apoyo a las familias de las víctimas de los accidentes.
VIII.- En caso de accidente, media entre la víctima y el conductor agresor para que puedan vivir la experiencia liberadora del perdón.
IX.- En carretera, tutela al más débil.
X.- Siéntete tú mismo responsable de los demás.

Pero no sólo van a predicar desde el púlpito. La Santa Sede ha ofrecido sus parroquias para que se reactive la educación vial y asegura
estar dispuesta a mandar a sacerdotes a las estaciones de servicio, las gasolineras y las áreas de más afluencia de tráfico.
El cardenal Renato Martino, que ha presentado el texto, afirma que conducir bien es una cuestión de “moralidad basada en principios teológicos, éticos, legales y tecnológicos”.
Recuerda que, según nos dice la Iglesia
, “un adelantamiento peligroso puede ser un pecado”. También nos avisa del peligro de usar nuestro coche como “un objeto de exhibición y como instrumento para eclipsar a los otros y despertar sentimientos de envidia”.
¿Qué opinas? ¿Has “pecado” en carretera últimamente? Consideras que hay actitudes al volante más peligrosas que la Iglesia no ha criticado. Hay gente para todo... Si no echa un vistazo a
las fotos que te ofrecemos y que hemos encontrado en Internet. Vamos, que hay veces que cierto tuning también debería de ser pecado (y mortal). 
Un poco de historia sobre el coche más divino del mundo El coche que utiliza su Santidad, el llamado “papamóvil”, normalmente, lo ha fabricado Mercedes, aunque Fiat también ha “llevado” alguna vez al representante de Dios en la tierra. De hecho, Benedicto XVI pasea por el Vaticano con un Fiat Campagniolo. Sin embargo,
el nuevo Papa es muy “pro Volkswagen”. De joven conducía un Golf, aseguran.
Otros papas se han movido en Land Rover, Cadillac Seville, Range Rover, Ford 150 o incluso en Renault Trafic. Santana preparó un vehículo para la primera visita de Juan Pablo II a nuestro país. Y es que las marcas se desviven porque su nombre se asocie al de su Santidad. Por ejemplo, Lancia ha ofrecido en ocasiones modelos Thesis y Citroën también ha donado un Lictoria Sex.
Pero el “papamóvil” por excelencia es el coche con grandes cristales por los que el Papa puede ir saludando.
El primero de estos vehículos se construyó en 1982 por la firma británica Leyland y contaba con un cristal antibalas.