
Es la segunda vez en pocas semanas que los problemas de suministro de determinados
componentes de automóvil en la planta que
PSA Peugeot Citroën tiene en Vigo obligan a la paralización de una cadena de producción. En esta última ocasión, el origen de la interrupción ha sido un
fallo en el suministro de la caja de cambios. La “broma” no debe haber hecho mucha gracia a la compañía, pues la factoría viguesa ha dejado de producir unos
380 coches.
Aunque la dirección de la fábrica no ha querido identificar a la empresa responsable del problema, que es de fuera de Galicia, no es la primera vez que ha tenido que pararse la cadena de producción. Los modelos afectados en este caso han sido el Berlingo y el Partner.
Pocas horas después fue posible volver a la normalidad en la planta y reanudar la actividad de la M1, la línea de producción afectada por este “pequeño” problema.