Con el Mini hicieron todo un negocio. Ahora, BMW podría tener otro as en la manga: el Isetta. Sí, el coche huevo. Su historia es tan apasionante que no sólo ha encandilado a Steve Urkel.
El Isetta nació después de la II Guerra Mundial. Era una genial mezcla de coche y moto: el automóvil más corto de su época, con apenas metro y medio de distancia entre ejes. BMW adquirió su licencia de fabricación en 1954 y aprovechó los motores de cuatro tiempos de sus motocicletas para impulsarlos.
Al principio, sólo tenían tres ruedas. Sin embargo, BMW impuso los de cuatro ruedas e incluso se llegó a fabricar versiones cuatro plazas. ¡Increíble! Su rival más directo era el Escarabajo de Volkswagen.
Ahora, si al final vuelve a fabricarse, su “enemigo” será el Smart Fortwo. Al menos, de momento, porque ahí está la nueva gama Up! de Volkswagen o el Toyota iQ, que todavía son concepts.
La prensa alemana ha publicado ya algunos dibujos de cómo sería el nuevo Isetta. Claro que no tendría la puerta al frente, que se abría llevándose consigo la columna de dirección del volante.
Según el diario alemán Bild, tendrá dos puertas y será un dos plazas. Además, citan que el mismísmo Nobert Reithofer, presidente de BMW, apoya el proyecto. Ciertamente, hay muchas razones que invitan a pensar que se hará realidad: la principal es el éxito que ya cosechó con el Mini. Además, el nuevo Fiat 500 confirma que la moda retro gusta entre los compradores. Por otro lado, no nos podemos olvidar de la nueva normativa anti CO2. Este coche sólo necesitaría motores pequeños y poco contaminantes.
La moda retro parece triunfar: hace unos meses también se publicaban dibujos de un nuevo Citroën 2 CV. Se rumorea que el Trabi podría volver a las carreteras europeas, la Volkswagen Bullit... ¿Te comprarías uno de estos coches? ¿Te gustan los modelos retro?