Acaban de presentar una pintura de coche que puede cambiar con tan sólo apretar un botón. Y no es lo único que los fabricantes tienen en la recámara: automóviles “transformer” capaces de cambiar de todo terreno a deportivos, por no hablar de la avalancha de concepts que tendrán un exterior holográfico.
¿Sabías que el color plateado ha pasado de moda? Según el Informe Global sobre Popularidad del Color, los conductores europeos prefieren coches negros (un 25 por ciento). Sin embargo, los americanos se decantan mayoritariamente por el blanco (un 19 por ciento).
Muchos aseguran que el color del coche refleja la personalidad del conductor. Sin embargo, cuantas veces no te has atrevido con una tonalidad que te gustaba por miedo a cansarte. Pues se acabó: llega una pintura que cambia de color con tan sólo apretar un botón.
La ha presentado Nissan bajo el sugerente nombre de “Camaleón”. ¿Cómo funciona? Antes de que el vehículo reciba las capas de pintura, se le aplica un polímero especial que contiene las partículas de óxido de hierro “paramagnético”. Así, mediante una ligera corriente elécrica, se ajustan los espacios entre los diminutos cristales dispersos en la carrocería, afectando la manera en que refleja la luz y, por tanto, cambiando de color.
Tan sólo es necesaria una pequeña corriente eléctrica para mantener el color deseado. Cuando se detiene el motor del vehículo, el color de la pintura pasa a ser blanco.
Podrá reproducir cualquier color visible al ojo humano en menos de un segundo. No estará en el mercado antes de 2010, pero nos parece que tendrá muy buena acogida y no sólo entre los amantes del tuning.
De hecho, Nissan hace ya tiempo que ha visto el filón comercial que tiene las pinturas especiales. En el pasado Salón de Frankfurt, pudimos ver un particular Micra: el Colour + Concept (en la foto), que combinaba colores muy llamativos y que, según explicaban, se sentía como si fuera líquido al tacto. 
Hace ya unos meses Bayer presentó el 2k-PUR-Clear Coast, algo así como una pintura que cicatriza sola. Se autorrepararía igual que el hielo, en el que los arañazos desaparecen a medida que se va fundiendo. Utilizan una pintura con una densidad molecular específica y con unas determinadas propiedades de cristalización.
Los Transformers, una película de lo que se avecina
En verano, la película Transformers (en este enlace puedes ver vídeos de la peli) llegaba a los cines de la mano de Michal Bay. General Motors prestaba sus coches para que se convirtieran en asombrosos robots: en la película podíamos ver Chevrolet Camaro, Pontiac Solstice, Hummer H2 y GMC Topkick. Por no hablar del famoso anuncio del Citroën C4.
Sin embargo, no es todo ciencia ficción o, al menos, no lo será en un futuro muy lejano. Volkswagen ya cuenta con el CARmaleón (el nombre parece que no es muy original...): de momento, han logrado un Passat Variant V6 FSi que pasa de confortable a deportivo con tan sólo apretar un botón. Cambia la repuesta del motor, el cambio, la dirección, la suspensión... Pero es tan sólo el principio, la electrónica permitirá modificar la dureza de los asientos, la acústica interior y otros detalles del interior.
Y el siguiente paso será la carrocería transformable. En el pasado Salón de los Ángeles, se desarrolló un concurso de diseño con la propuesta “Robocar 2057”, coches que llevaremos en las ciudades de dentro de 30 años. Muchos fabricantes apostaban por auténticas metamorfosis sobre ruedas.
En el futuro, el tuning será virtual: carrocerías con exteriores holográficos que reflejarán imágenes virtuales que el conductor tomará de su librería digital interna. Audi proponía el Virtuea, un coche que se transformaría de un clásico de competición a un futurista deportivo. Pero, sin duda, el coche que más nos impresionó fue el Mercedes Benz Silverflow: según explicaban, se podía fundir en una especie de masa para volver a recuperar su forma mediante imanes. Su carrocería está formada por micropartículas metálicas, que se pueden ordenar según queramos. Nunca más tendremos que sufrir por una abolladura o por no encontrar un hueco para aparcar. Es como el Terminator de los coches.