Llega el primer coche que funciona con aire comprimido. El proyecto ha sido respaldado por Tata Motors y se comercializará en India por 3.300 euros.
Han sido muchos los proyectos que presentan alternativas a los combustibles convencionales que no han visto la luz. Su falta de viabilidad o su poca rentabilidad han sido las principales causas.
El primer paso lo dieron los biocombustibles y los motores híbridos, pero son medidas de transición que mezclan lo novedoso con lo tradicional. Una de las alternativas que no había tenido éxito aún era la de coches que funcionan con aire comprimido. Parece que el primer proyecto viable se está llevando ahora a cabo con el OneCat, un concepto diseñado por el ingeniero francés Guy Negre que ha sido avalado por Tata Motors.
El OneCat utiliza aire comprimido como combustible: el aire empuja los pistones que, a su vez, son estimulados por un quemador de combustible encargado de calentar el aire a fin de conseguir una mayor presión, lo que permitirá a este automóvil ofrecer mejor rendimiento en trayectos largos que sus antecesores.
Este ‘verde’ carburante se almacenará en unos tanques de fibra de carbono que van sujetos al chasis. Cada tanque, según explica Negre, tarda solo tres minutos en llenarse (mucho menos que un coche que funciona con baterías) y puede conectarse a la red eléctrica para cargar el compresor en un tiempo máximo de cuatro horas.
El OneCat es un pequeño automóvil que pesa unos 350 kg gracias a una ligera carrocería fabricada con fibra de vidrio. A pesar de su limitado tamaño, tendrá capacidad para cinco plazas.
Por ahora, se prevé que se comercializará sólo en India por unos 3.300 euros, ya que Tata es el único fabricante que tiene la licencia para venderlo. Sin embargo, Negre espera que inversores europeos se interesen su ecológico modelo. El francés confía en que éstos establezcan sus propios talleres y produzcan sus modelos con el 80 por ciento de materiales propios. Esta idea empresarial es igualmente ecológica ya que, como afirma el ingeniero, “Permitirá hacer un gran recorte de las emisiones debido a que los componentes no tendrán que ser transportados por todo el mundo”. Las previsiones de Negre son, quizá, un poco ambiciosas: espera lograr en los próximos años el 1 por ciento de las ventas globales en el mundo de la automoción, lo que supondría comercializar 680.000 unidades al año.
Respecto a la seguridad que ofrece, su creador afirma que, en caso de accidente, los tanques no explotarían poniendo en peligro la vida del conductor, sino que se romperían causando únicamente un gran estruendo sólo dañino para los oídos del conductor.