Desde su nacimiento, allá por el año 1963, el Porsche 911, modelo estrella del fabricante de deportivos germano, no ha dejado de renovarse. Si ya existen cinco generaciones del 911 y diversas variables deudoras de un amplio abanico de mecánicas, la idea del ‘lavado de cara’ afecta a cada una de ellas.
Fiel a esta filosofía, muy propia de un mundo en constante evolución como el de las cuatro ruedas, este año, la marca de Stuttgart no podía dejar de sorprender con nuevas modificaciones. Si hace unos días presentaba los cambios estéticos y mecánicos en sus modelos Carrera y Carrera S, ahora le toca el turno a los de tracción total: Porsche 911 Carrera 4 y 4S.
Eficacia absoluta
Si tenemos que destacar una novedad, ésta es el cambio del control de tracción. El fabricante alemán incorpora en sus pequeños con tracción a las cuatro ruedas un nuevo sistema, el Porsche Traction Management (PTM), que sustituye al tradicional sistema de tracción integral multidisco viscoso estrenado en su momento por el 911 Turbo y con el se equipó también al anterior Carrera 4. Con este novedoso dispositivo, ambos modelos ganan en estabilidad y el conductor puede disfrutar de un mayor nivel de tracción y un manejo más ágil. Además, según expone el fabricante ofrece un rendimiento impresionante reduciendo en un 12,9 por ciento el consumo y en un 15,4 por ciento las emisiones de CO2, aparte de incrementar su potencia en un 8,5 por ciento.
También incorpora un nuevo sistema de cambio de pronunciación imposible, el Porsche Doppelkupplung, que se resume (menos mal) en las siglas PDK y que ‘jubila’ al Porsche Tiptronic S. Este sistema de cambio semiautomático de doble embrague gestionado mediante siete velocidades, puede funcionar de forma totalmente automática o secuencial a gusto del conductor. Su ventaja principal es que engrana marchas electrohidraulicamente sin que el coche pierda tracción ni potencia. Es el mismo con el que han renovado los modelos de propulsión Carrera y el Carrera S.

Respecto a los motores, ambos han aumentado notablemente la potencia. En el caso del Carrera 4, monta un 3.6 litros de 345 CV (lo que supone un incremento de 20 CV respecto al modelo anterior). Por su parte, el del Carrera 4S, de 3.8 litros, incrementa su caballaje hasta los 385 CV, 30 más que su predecesor. Con la gestión del cambio PDK ambos logran un consumo increíble para sus características: el primero 10,1 L/100 km y el segundo 10,7 L/100 km.
Maquillaje discreto
Tanto en el Carrera 4 como el 4S, la estética ha sido sutilmente modificada. Al igual que el Carrera y Carrera S, incorporan un juego nuevo de luces frontales LED con sistema de iluminación diurna y ópticas traseras también LED. Destacan pequeños cambios en el parachoques y, respecto al equipamiento interior, incorpora un sistema multimedia, el Porsche Communication Management (PCM) con pantalla táctil y compatible con sistemas como Bluetooth, USB o iPOD.