
La desaparición del Plan Prever ha ampliado la edad media de los vehículos que circulan por las carreteras españolas. Su supresión ha incrementado la oferta de vehículos de más de 10 años de antigüedad en un 64,7 por ciento en el primer trimestre de año. La eliminación del Prever ha engordado la cifra de coches usados de menos de 1.000 euros que se venden en España. El promedio de edad de estos automóviles roza los 16 años (15,7 años) y el precio medio ronda los 700 euros en función del modelo y estado del vehículo.
Esta situación ha dado una segunda vida a estos coches, generando un mercado de “tercera mano” (para los que buscan su primer coche y para los inmigrantes) y elevando la edad del parque automovilístico español, uno de los más viejos de Europa, con una media de 13,4 años. En España, la cifra de turismos que superan los 10 años representa el 32 por ciento del parque actual de turismos.
El bajo precio de estos vehículos es el principal atractivo para su “venta rápida” por encima de otro tipo de consideraciones ecológicas o de siniestralidad. Las marcas que cuentan en cartera con un mayor porcentaje de vehículos con un precio inferior a 1.000 euros son Renault (15,5 por ciento), Ford (13,6 por ciento) y Opel (12,5 por ciento). Y entre los cinco modelos que más se pueden encontrar por debajo de estos precios son el Opel Corsa, el Ford Fiesta, el Volkswagen Golf y el Seat Ibiza.