El príncipe Marcus bien podría ser nuestro ‘Pocholo’ en versión germana. Con más títulos nobiliarios que la Duquesa de Alba, este alemán es descendiente de antiguas casas reales de su país. La inmensa fortuna que amasa le ha permitido tener su propia cadena de clubes, los famosos ‘Pure Platinum’, y una colección de deportivos que nada tiene que envidiar a la de Jamiroquai.
Famoso por sus continuos excesos relacionados con las fiestas, el sexo y las drogas, también gusta de hacer quedadas con sus amigos ricos en las que juntan los deportivos más increíbles que existen sobre la faz de la tierra. Una de las joyas de su garaje era este Porsche Carrera GT preparado por Gemballa. Una pieza de colección de tirada limitadísima, bautizada como Gemballa Mirage GT, que aumentaba los 612 CV del ya impresionante Carrera GT a 672 CV. Pocos afortunados tienen una de estas bellezas, entre los que se destaca, a parte del ‘principito’, el futbolista Samuel Eto’o.
Pues bien, el Conde de Askania (uno de sus tantos títulos), cogió su exclusivo Carrera GT y se dispuso a ‘darlo todo’ el circuito francés de Paul Ricard. Al final, lo que partió, para dolor de todo el que vea estas fotos, fue el pobre Gemballa. Marcus, en un momento dado, no pudo controlar la exagerada potencia de esta preparación, que acabó como puedes observar: el guardabarros trasero destrozado, de los faros ni hablamos, los airbag fuera e incluso, como se observa en una de las fotos detalle, un disco de carbono de los frenos completamente partido.
Si esto ya duele en el corazón, más lo hace la sonrisa del joven príncipe, que no sufrió heridas de gravedad tras el impacto y al que parece que poco le importa ver su Gemballa Mirage GT en este estado. 725.000 euros tirados a la basura. Sí, es para partirse de risa. Como se nota que guarda otros muchos ‘ases’ en el garaje de su casa.
