Parece que el bueno de Lewis Hamilton no sabe separar su doble función de piloto y automovilista convencional. El británico ya ha protagonizado más de una ‘travesura’ fuera de los circuitos –como ser multado por circular a 200 km/h por la autopista- lo que le ha granjeado la fama de ser un conductor al que le gusta pisar el acelerador más de lo debido.
La última persona que se ha quejado de sus modos al volante ha sido, precisamente, alguien que recorre bastantes kilómetros con él. Estamos hablando de la novia del piloto británico, la espectacular Nicole Scherzinger, cantante del grupo Pussycat Dolls.
La hawaiana ha admitido que tiene pánico a la hora de montar con Hamilton en coche y que, incluso, se ha planteado no hacerlo más, pues no distingue entre un circuito y la carretera. ‘Su coche y él son uno mismo. Me siento aterrorizada cuando me saca a dar un paseo en coche’, ha señalado la cantante, que, posteriormente, ha matizado sus palabras: ‘es muy bueno conduciendo y confío en él’.
No obstante, Lewis no confía en Nicole. Prueba de ello es que el piloto de la escudería McLaren ha prohibido a su novia que conduzca sus coches. Ella sostiene que es una buena conductora, pero Hamilton lo tiene claro: por la propia seguridad de Scherzinger, mejor que no coja automóviles tan potentes.