Tras su victoria en Shangai, Lewis Hamilton está en su mejor momento: con el campeonato prácticamente en el bolsillo a falta de una prueba por disputarse, el británico de McLaren puede alzarse en Interlagos como el piloto más joven de la historia en conseguir el título en la Fórmula 1 (récord que ostenta actualmente Fernando Alonso). Tras el fiasco de China el año pasado y el del GP de Japón de la presente temporada, Hamilton quería luchar contra la mala suerte y asegurar su triunfo en el gigante asiático. Para ello, solicitó los servicios del ilusionista Uri Geller, ‘mago’ conocido por doblar cucharas y parar relojes con la mente. Parece que los ‘poderes psíquicos’ del israelí, que asegura ser un gran admirador del británico, han surtido efecto: el de McLaren dominó la carrera de principio a fin.
Aparte del tema de la magia y de su probable corona, Hamilton es feliz. El joven inglés se siente dichoso de tener un trabajo que le permite conducir coches impresionantes. Y no sólo nos referimos al monoplaza plateado que pilota, sino a los automóviles que Mercedes-Benz le regala por ser su piloto estrella; un privilegio del que sólo él disfruta: Fernando Alonso tuvo que pagar por el SLR McLaren que adquirió la temporada que estuvo en el equipo de Ron Dennis.
Seguramente, Hamilton ya está soñando con el McLaren F1 que Dennis le prometió a principios de temporada si ganaba el Mundial (enlace), pero mientras tanto, el piloto se conforma con el nuevo ‘regalito’ de la marca de la estrella: el nuevo Mercedes-Benz GL-Class. ‘Yo siempre conduzco al límite en la pista, por eso, en carretera me gusta relajarme. El GL-Class es perfecto para eso, espacioso y con un equipo de audio impresionante, además, en el GL puedo ir erguido y ver perfectamente la carretera’, explica haciendo referencia a la posición que obliga el monoplaza.
El GL-Class del precoz piloto, como no, es de los más altos de la gama, equipa un nuevo propulsor 3.0 V6 GL 320 CDI que rinde 224 CV de potencia. Con tracción total amparada por el sistema 4MATIC, cuenta además con el dispositivo 4ETS Electronic Traction System. Así mismo, el cambio automático 7G-TRONIC y la suspensión AIRMATIC completan la mecánica de este lujoso SUV alemán.
El equipamiento es, de la misma manera, de lo más completo, primando los elementos de seguridad pasiva. Además cuenta con un equipo de audio de última generación, con cargador de CD/DVD integrado, que se une al completo ordenador que incluye navegador, disco duro con los mapas de Europa y Bluetooth. El precio del GL-Class es de 53,615 liras (68.944 euros), vamos una baratija para el inglés si tenemos en cuenta el ‘pastizal’ que gana.