Eludir los ‘flashazos’ de los radares de velocidad se está convirtiendo en todo un arte. Disponer de un trapo en la matrícula de la moto, colocar luces debajo de la placa para que el reflejo evite su identificación, utilizar sistemas que cambian el número de las mismas… las peripecias son cada vez más estrambóticas, aunque, sin duda, ésta se lleva la palma.
En Alemania, un conductor inglés trae de cabeza a la guardia del tráfico desde hace unos meses. Al parecer, el dueño de un Audi ha sido ‘cazado’ varias veces por radares excediendo el límite de velocidad, pero su identificación se está haciendo imposible. Este temerario conductor aprovecha la disposición cambiada del puesto del conductor de su coche británico para engañar ingeniosamente a las cámaras de los radares: coloca en el asiento del copiloto una marioneta de tal manera que parece ella la que conduce.
En el país germano la posición del conductor es, al igual que en España, a la izquierda, por lo que las cámaras están orientadas para hacer la foto en esa dirección. Tras encontrarse con la sonriente mueca del muñeco en varias ocasiones, la delegación de tráfico alemana está desesperada y ha decidido llevar la foto a los medios de comunicación. Como era de esperar, el cachondeo ha sido general. Y lo más sorprendente es que la gente está más preocupada por adivinar la identidad de la marioneta, ya que nadie sabe tampoco a ciencia cierta a quién representa. Parece un personaje de Barrio Sésamo, pero es difícil determinar cuál. Ver para creer.