Los ayuntamientos se muestran cada vez más decididos a actuar contra los gorrillas. Este trabajo de dudosa honradez, lleva años siendo criticado por los conductores que, muchas veces, se han visto obligados a pagar a esta especie de aparcacoches. La frase ‘yo no necesito nadie para aparcar’ seguramente ha salido alguna vez de la boca del dueño de un coche. Por ello, las administraciones han decidido tomar cartas en el asunto.
La última localidad en hacerlo ha sido Lugo. Después de que los vecinos de esta ciudad reunieran 600 firmas en protesta contra la actuación de este gremio, el Régimen Interior de Lugo ha redactado una ordenanza de civismo que prohibirá la ‘ocupación’ de los gorrillas.
Hasta que se apruebe la nueva ley, a fin de evitar que éstos sigan ofreciendo sus servicios a los conductores, habrá una mayor presencia policial en las áreas más afectadas. De éstas, se destaca la zona de aparcamientos del hospital lucense del Xeral.