Desde el 12 hasta el 25 de noviembre, la Dirección General de Tráfico (DGT) pone en marcha una campaña de control e información sobre el uso del teléfono móvil y otro tipo de factores que pueden provocar la distracción en el conductor. Acompañamos durante unas horas a una patrulla de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en uno de los controles rutinarios. Te contamos las excusas más frecuentes que cuentan los conductores cuando son pillados ‘in fraganti’.
‘Al volante, sólo el volante. No te distraigas’ o ‘Hay historias que acaban por el móvil’ son algunos de los eslóganes que va a utilizar durante los próximos días la Guardia Civil en su campaña de control e información sobre el uso del teléfono móvil y otro tipo de distracciones. Dicha campaña finalizará el próximo 25 de noviembre.
Hemos tenido la ocasión de acompañar a agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en uno de los primeros controles de esta campaña. Ante esta oportunidad no hemos dudado en preguntar a uno de los agentes que nos acompañaron, concretamente el Teniente José Luis Vega, sobre algunas de las excusas más recurrentes de todos aquellos conductores que han sido pillados ‘in fraganti’ hablando por el móvil mientras conducían.
‘Llegar tarde al trabajo y avisar para hacerlo saber’, ‘espero una llamada crucial e ineludible’, ‘avisar al marido o a la mujer para que sea él o ella el que recoja al hijo en la escuela’, son algunas de las excusas -nadie dice que sean verdaderas o no- que suelen dar los conductores sancionados. Una conductora, según agentes de la Guardia Civil, estaba tan nerviosa después de haber sido pillada y parada por la Guardia Civil, ‘que al principio, no articulaba palabra y después, nos comentó que esperaba una llamada súper, súper trascendental’. Como lo ves, por muy místico, filosófico y misterioso que te pongas, ante los agentes de la Benemérita las excusas no valen.
Tirar el móvil o esconderlo, una de las primeras reacciones
Cuando son parados algunos conductores, éstos, en primer lugar, pretenden negar lo que previamente los agentes han visto con sus ojos. Otros conductores, al darse cuenta de que han sido pillados, de forma inmediata y haciendo hasta movimientos raros con los brazos tiran el móvil o lo esconden en algún lugar poco visible (pantalones, chaqueta o debajo del asiento, por ejemplo).
Situaciones peligrosas
Antes del momento de que los vehículos en cuestión sean parados, los agentes de la Benemérita admiten haber visto maniobras extrañas y peligrosas de conductores que estaban sujetando con una de sus manos el móvil. No es raro, confiesan los agentes, ver a menudo cómo un conductor sujeta con la mano derecha el celular y con la mano que le queda libre, la izquierda, accionar la palanca de cambios. Sobre esta peculiar situación la Guardia Civil nos reitera que es altamente peligrosa, pues coincide la mera distracción de hablar por el móvil con un instante en el que ninguna de las dos manos está al volante.
Otra situación similar, pero en lugar del accionamiento de la palanca de cambios con la mano izquierda es hacer un giro (ya sea a la izquierda o a la derecha) con una sola mano. Agentes de Tráfico han llegado a observar como diversos conductores que usaban el móvil en una glorieta estaban tan distraídos que rodaban varias y varias vueltas hasta tomar la salida que deseaban.
La distracción, en cuatro de cada diez accidentes
Los datos de accidentes de circulación son siempre estremecedores, pero si analizamos algunas de las causas, nos damos cuenta del gran número de actos inconscientes que realizamos mientras conducimos. Según datos de la DGT, hasta octubre de 2008 se han registrado 1.610 accidentes, de los que 614 (un 38 por ciento) son consecuencia directa de la falta de atención.
Manipular el GPS, hablar por el móvil, encender un cigarrillo, cambiar el CD del reproductor, buscar papeles en la guantera son algunas de las acciones que provocan distracción al volante. De ellas, sólo la manipulación en movimiento del GPS y hablar por el móvil son sancionables con una multa de 150 euros y pérdida de tres puntos en nuestro permiso.