Ingenieros israelíes trabajan en un interesante proyecto: la construcción de carreteras que puedan generar electricidad. Por el momento, son meros experimentos que se tienen que someter a diversos tests, pero quién sabe, quizás estemos cerca de una de las claves para recargar a los futuros coches eléctricos, que empezarán a circular de forma más numerosa por nuestras ciudades en torno a 2010.
Los coches eléctricos crecerán en número dentro de muy poco. Se estima que en 2010 haya muchos más modelos de distintos fabricantes que en la actualidad. Uno de los principales inconvenientes que presentan estos automóviles respetuosos con el medio ambiente es que dependen de un tipo de energía que se ha de alimentar constantemente. Muchos de ellos se tendrán que enchufar a la red eléctrica para recargar sus baterías (por el momento, para que la carga sea al cien por cien se necesitan entre seis y ocho horas). A esto hay que añadir la práctica ausencia de infraestructura para este tipo de automóviles. Por ello, diversos investigadores ya se las están ingeniando para solventar este problema.
Investigadores del Instituto de Técnica de Israel, en colaboración con la Environmental Transport Association (ETA), están trabajando en un interesante proyecto: carreteras capaces de general energía eléctrica, que a su vez serviría para cargar las baterías de los coches eléctricos. El proyecto en sí no es nuevo, pues hace un año la empresa inglesa Hughsresearch empezó investigaciones sobre unas rampas de carretera electro-cinéticas (las llamadas Electro-Kinetic Road Ramp). En el proyecto inglés, se aprovecha el peso de los automóviles a su paso por las rampas para generar esa energía. Las pruebas realizadas demostraron que, dependiendo del peso, se generaban entre 5 y 50 kW, de tal forma que las carreteras podrían ser autosuficientes, por lo que semáforos, farolas y otros paneles con señales luminosas se podrían alimentar gracias a este método.
En el caso de los ingenieros israelíes, la energía generada por el asfalto de ‘sus carreteras’ sería mayor que la del proyecto inglés. Calculan que unos 400 kW en un tramo de un kilómetro de carretera, energía suficiente para suministrar energía a ocho pequeños coches eléctricos (de características parecidas a un Ford Fiesta, según indican). Según sus cálculos, una autopista dotada de su tecnología podría generar la energía necesaria para 34.500 pequeños automóviles.
El equipo de ingenieros indica que el asfalto que están desarrollando contiene diminutos cristales piezoelétricos. Éstos son capaces de generar una pequeña cantidad de energía cuando los automóviles circulan sobre ellos.
Habrá que estar atentos a este proyecto y a otros similares. Sin abandonar tierras españolas, la empresa alicantina Renovae ha desarrollado una farola con paneles solares capaz de generar energía eléctrica. En ella, hay colocados varios enchufes que servirían para cargar las baterías de los coches eléctricos. Más sobre Renovae y su farola eléctrica (poner enlace).