La simulación digital se ha convertido en un elemento fundamental en el proceso de desarrollo y diseño de un automóvil. Los fabricantes cada vez invierten más en potentes ordenadores capaces de recrear situaciones reales, a fin de comprobar el comportamiento de los vehículos en varios aspectos.
Uno de los más importantes es la seguridad. Conocer cuan fiable es un coche en caso de accidente es esencial para la satisfacción del cliente final. Bien lo sabe Audi que, recientemente ha adquirido un nuevo modelo de ordenador para este fin. Éste, aseguran, es el más rápido de toda la industria del automóvil y uno de los más veloces del mundo (se sitúa en el puesto 81 a escala mundial).
Se trata de varios HP ProLiant BL460c que están equipados con 608 procesadores que permiten realizar 29.000 millones de operaciones de computación por segundo. Cada uno de ellos es capaz de simular una cantidad infinita de impactos de una manera precisa y realista.
Uno de estos ‘cerebros de la bestia’ realiza 1.000 simulaciones por semana sobre los distintos modelos que Audi prevé sacar al mercado en los próximos años. Dichas recreaciones se realizan durante 48 meses hasta que, por fin, se decide someter a los prototipos a test de choque reales. Según exponen desde la marca de los cuatro aros, la mayoría de los automóviles ya han logrado estándares de seguridad extremadamente altos en las simulaciones digitales.