Los ciudadanos chinos vuelven a ser los protagonistas a la hora de hablar de métodos ilegales en la obtención del permiso de conducción. La voz de alarma ha saltado, en esta ocasión, en Lugo, donde, al parecer, personas de esta nacionalidad aprobaron la prueba teórica previo pago por las preguntas. La Fiscalía Provincial de la ciudad lucense está investigando este posible fraude.
¿Cómo obtener el permiso de conducción sin apenas conocer el idioma en el que se hacen las pruebas teóricas? Pues bien, los ciudadanos chinos son todos unos expertos, eso sí, empleando métodos ilegales.
El último caso conocido ha sucedido en Lugo, donde la Fiscalía Provincial está investigando un posible caso de fraude de ciudadanos chinos que pagaban por las preguntas y respuestas correctas de las pruebas teóricas de conducción. Jueces de la ciudad lucense junto a agentes de la policía están indagando el número de casos, los nombres de los ciudadanos chinos que pagaron así como la identidad de las personas que filtraban el examen. Al parecer, los hechos ilegales se sucedieron en 2004 y 2005.
La investigación se inició después de la denuncia formulada por los representantes de dos autoescuelas de Lugo, quienes se percataron del ‘tiempo récord en el que ciudadanos chinos obtenían el permiso sin saber nada de español’, en declaraciones recogidas en la edición digital de La Voz de Galicia.
Al parecer, durante determinados periodos de tiempo Lugo experimentaba un crecimiento un tanto extraño de la población china. Fuentes de la investigación han indicado que estos ciudadanos acudían a la ciudad gallega provenientes de toda España, siendo Andalucía y Levante los principales lugares de origen.
Hace ya unos meses, se dieron a conocer diversos casos repartidos por la geografía española en los que algunos ciudadanos chinos suplantaban a compatriotas suyos en las pruebas teóricas. Al parecer, aprovechaban su enorme parecido físico para hacerse pasar por otras personas sin que los examinadores se diesen cuenta. Sin embargo, algunos examinadores sí que se percataron de que el que hacía el examen nada tenía que ver con la fotografía del permiso de residencia de la persona sustituida. Pero aquí no acaba todo. Los asiáticos son muy ingeniosos y, en el mes de abril de 2008 en Tarragona, se dieron a conocer otros actos fraudulentos en los que usaban microcámaras y radiotransmisores durante los tests teóricos, mientras que sus otros compinches les chivaban las respuestas correctas.