La crisis afecta a todas las profesiones, aunque éstas no sean precisamente honrosas o legales. Los ladrones de coches parecen haber bajado el listón en los últimos meses: ahora sus objetivos son coches de gama media-alta frente a los habituales Premium que acostumbraban a robar.
Los datos los facilita la compañía Detector, encargada en nuestro país de la recuperación de vehículos robados que cuenten con un localizador. Según lo que llevan observando en estos tiempos de crisis, coches como el Volvo S60, el Audi A3 o el Toyota Yaris han comenzado a situarse en el ránking de los más sustraídos.
Anteriormente, según expone Detector, los modelos favoritos para los cacos eran el Toyota Land Cruiser, el Mercedes-Benz CLS o el Audi Q7. Sin embargo, el elevado precio de estos modelos, el más barato en su versión más espartana es el Land Cruiser (35.629 euros), dificulta su posterior comercialización en el mercado negro. Por este motivo, estos delincuentes se han visto obligados a buscar alternativas más ‘asequibles’. Otro de los automóviles preferidos para estas ilícitas prácticas es el Seat León FR (que se comercializa en nuestro país por 28.300 euros) y, en general, las gamas deportivas del Ibiza y el León. Como refleja Mutua Madrileña, este modelo fue uno de los que más robos sufrió el año pasado gracias a su fácil salida en el mercado ilegal de los países del Este.
No obstante, Detector asegura que el coche estrella para los ladrones sigue siendo el Toyota Land Cruiser: la desaparición de este modelo fue la más habitual el pasado año.
Una buena opción para evitar el robo de tu coche es disponer un buen sistema antirrobo y lo ideal es dejarlo, si se puede, en un garaje. A pesar de ello, no podemos estar seguros al cien por cien: la tecnología de la que disponen los ladrones es cada vez más avanzada.