¿Es necesario invertir grandes cantidades de dinero para conseguir que los automóviles sean más respetuosos con el medio ambiente? Estos sistemas que os mostramos demuestran que no. No tiene sentido realizar gigantescas inversiones en un motor hibrido o eléctrico: hay soluciones sencillas y baratas que permitirán a los coches ser más ecológicos.
Seat sorprende con una nueva tecnología basada en aprovechar la energía eólica, con la que se podrá equipar opcionalmente en el Seat Ibiza Ecomotive y, posteriormente, más modelos del fabricante. Como puedes ver en la foto, se trata de un sencillo dispositivo, idéntico a un molino de viento, que recoge la energía del aire y la transforma en electricidad para hacer funcionar los faros del coche. Para que sea efectivo, el coche tiene que alcanzar una velocidad superior a los 4 km/h, aunque para que los faros funcionen a la máxima potencia, es decir que se active el máximo alcance de los mismos, es necesario circular a más de 39 km/h.
Gracias a este ingenioso sistema, al que se ha bautizado como Aero-Tonto, el ahorro de combustible es notable. Su creador, Santos Inocentes, ingeniero del departamento de desarrollo de Seat, asegura que, junto a su equipo, está trabajando en un dispositivo más eficaz de mayor envergadura, que será capaz de surtir toda la energía eléctrica que precisa el coche, dando vida a los elevalunas, al climatizador e, incluso, al equipo de audio.
Kia no se queda corta y traslada la tecnología de los aviones a su recién estrenado Soul, con el Air Propulsion and Retardation Installation Line (A.P.R.I.L). Unos sensores ubicados en el frontal y la zaga detectan el viento y lo aprovechan a base de desplegar unos paneles, que ayudan tanto al desplazamiento como a la frenada. Cuando el viento empuja por detrás, el panel trasero se despliega para empujar el coche hacia delante. Así mismo, si frena, ayuda al vehículo a modo de aerofreno. Para completar el conjunto, también en las frenadas, el tubo de escape se tapa con un sistema, de tal manera que ofrece propulsión reversa, idéntica a la utilizada por los aviones para aterrizar y detenerse. Según los ingenieros del fabricante coreano, el A.P.R.I.L consigue reducir el consumo en un 25 por ciento y las emisiones en un 40 por ciento, aunque, si se dan las condiciones idóneas es posible dejarlas a cero.
BMW también aporta su granito de arena con el Magnetic Tow Technology (MTT), desarrollado junto a la NASA y que se traduce al castellano como tecnología de remolque magnética. Opera a través de unos potentes imanes que van colocados en la parte delantera del coche y le permiten ‘engancharse’ al rebufo del vehículo que nos precede. Tanto, que el conductor puede levantar el pie del acelerador mientras el coche situado delante realiza todo el trabajo. El motor deja de funcionar gracias al conocido sistema Star & Stop y se activa en cuanto se pisa el pedal del acelerador. Con el MTT, las emisiones se reducen de CO2 hasta un 30 por ciento.
Realmente son ideas originales, baratas y… sin sentido. No hay que ser muy perspicaz para caer en la cuenta: los fabricantes también celebran el Día de los Inocentes, que se celebra hoy en diversos países de Europa.