Buscar soluciones para el mañana es una de las principales metas del sector automovilístico. Crear el vehículo perfecto para una ciudad supone concebir un modelo pequeño, manejable y cero contaminante. Ya te hemos hablado de ideas descabelladas como el Smart ForTwo de dos pisos, pero, lo que tienes ante tus ojos no se trata de una broma pesada. Este singular vehículo, difícilmente catalogable en la actualidad, se encuentra a medio camino entre el patín autopropulsado patentado por Segway y una moto scooter, y es fruto de la colaboración entre General Motors y la mencionada Segway.
El nombre del proyecto, con cierta ironía intrínseca, es PUMA, lo que responde a las siglas de Personal Urban Mobility and Accessibility (Movilidad y accesibilidad urbana personal). A diferencia del Segway PT presentado en 2001, se trata de un vehículo viable para circular por ciudad, gracias a su habitáculo semicerrado, a que alcanza una velocidad de 55 km/h y a que cuenta con una autonomía de unos 56 kilómetros. El PUMA ha sido concebido para sortear los atascos con la misma solutura con la que el animal que le da el nombre caza en el bosque; para ello consta de una alta capacidad de movilidad y maniobralidad, y se complementa con un navegador GPS que indica al conductor las zonas que pueden estar embotelladas en la ciudad.
Su segundo apellido es ‘verde’, porque no emite ni un gramo de CO2 a la atmósfera gracias a su propulsor eléctrico que con baterías de ion litio. Para conseguir la mayor autonomía posible, dispone de un sistema digital de gestión inteligente de la energía. Desconocemos el precio con el que se comercializará el PUMA y si finalmente será rentable para el GM, por ahora el público ya le ha visto rodar por las calles de Manhattan y tu puedes observar como funciona en este vídeo.