A principios de 2009, el preparador Hamann sorprendió con una preparación para dos de los deportivos más elegantes del mercado, el Bentley Continental GT y el Speed GT. Aquella no era más que un esbozo de lo que hoy toma el apellido de Imperator.
El prestigioso tunero alemán ofrece un kit de carrocería para estos modelos, otorgándoles un carácter mucho más agresivo que lo que pudimos ver en enero. La imagen exterior del Bentley Continental GT adquiere personalidad gracias a una mayor anchura otorgada por las aletas laterales y los pasos de rueda, que aumentan su envergadura en 70 mm. Mientras, la delantera y la zaga permanecen casi inalteradas respecto a las de hace cuatro meses: imponentes faldones y paragolpes integrando las primeras ópticas LED diurnas.
El conjunto se remata con una nueva versión de las ya conocidas llantas Anniversary. Cambian el diseño a multirradio y crecen hasta las 22 pulgadas. Además, la suspensión neumática, con un nuevo módulo de control electrónico, reduce la altura del Continental GT Imperator en 30 mm delante y 20 mm detrás, aumentando ostensiblemente su dinamismo sobre el asfalto.
Las mecánicas también han sido ‘alimentadas’ a base de retocar la centralita electrónica. De esta manera, el Bentley Continental GT pasa de los 560 a los 630 CV. Por su parte, el GT Speed incrementa su entrega de 610 a 651 CV de potencia. Dicha modificación permite mejorar las prestaciones de ambos: consiguiendo una punta de 322 y 331 hm/h y una aceleración hasta llegar a los 100 km/h de 4,4 y 4,5 segundos respectivamente.
Por si no fuera suficiente, Hamann ofrece la posibilidad al comprador de elegir entre varios acabados interiores y de equipamiento, ya sea el tapizado de los asientos, las alfombrillas, el pomo de la palanca de cambios, el revestimiento del salpicadero y un largo etcétera. No cabe duda: no encontramos ante una de las preparaciones más impresionantes del Continental GT.



