Con esta premisa tan interesante, Ford se embarca en una arriesgada estrategia de marketing bautizada ‘Fiesta Movement’. Durante seis meses, los afortunados elegidos tendrán a su disposición un Ford Fiesta sexta generación recién salido de fábrica a cambio de escribir la experiencia de conducirlo en un blog. La mala noticia es que esta iniciativa se realizará exclusivamente en EEUU, donde todavía no se comercializa la nueva versión del urbano del óvalo (llegará a suelo norteamericano en 2010).
Esta singular campaña sólo está dirigida a jóvenes norteamericanos nacidos entre 1979 y 1985. Para la selección, a la que se han presentado 4.000 personas, era necesario enviar un cortometraje que narrase su experiencia en Internet. Estos fueron colgados en la Red y se valoró el número de descargas que tuvieron, así como la creatividad, la calidad técnica del vídeo y la capacidad de atraer el mayor público posible.
Esta estrategia publicitaria es un arma de doble filo, ya que puede haber elogios, pero también críticas para el Fiesta. No obstante, han decido arriesgarse en base a varios objetivos: encontrar una repercusión masiva en las redes sociales (Facebook, YouTube, Twitter, MySpace, Twitter), realizar un lavado de imagen de la marca de cara al público estadounidense (donde la imagen de un Ford se asocia a un coche grande, familiar y contaminante), dirigirse a un nuevo público más jóven y competir con las marcas japonesas, (principalmente Honda y Toyota) líderes de ventas en el segmento de los urbanos.
Se como fuere, cien jóvenes disfrutarán de un Ford Fiesta gratis durante medio año. Ya podían existir iniciativas similares en nuestro país.