Imagina un monoplaza fórmula fabricado con patatas, zanahorias y que utiliza chocolate como combustible. ¿Imposible? ¿Ciencia ficción? ¿Un cuento de niños? No, este coche de carreras es real y ha sido concebido por un estudiante del departamento de Investigación de la Universidad de Warwick (Reino Unido).
Bautizado como WorldFirst F3, este monoplaza es fruto del trabajo de James Meredith, cuyo objetivo era diseñar un coche realizado únicamente con materiales cien por cien reciclables y respetuosos con el medio ambiente. Las hortalizas y vegetales que provienen de la ‘madre tierra’ sustituyen a la fibra de carbono y al kevlar. Así, el WorldFirts F3 equipa un volante fabricado con zanahorias, el asiento está realizado con soja, y el chasis y la carrocería con patatas.
Además, su mecánica biodiesel utiliza chocolate como carburante y aceite vegetal como lubricante. Este sorprendente motor es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 200 km/h y su sistema de escape no contamina nada. Al contrario, mientras rueda sobre el asfalto limpia el aire gracias a la incorporación de un catalizador que elimina el CO2 de la atmósfera.
No sabemos si la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) decidirá utilizar prototipos como el WorldFirst F3 en el futuro, pues es una incógnita que el proyecto sea o no viable en competición. No obstante, para los ecologistas sería un sueño ver monoplazas que purifican el aire.
No es la primera vez que oímos hablar de combustibles fabricados con extraños materiales: unos investigadores asturianos presentaron un estudio en el que se demostraba que la basura podría fabricar biometanol; por no olvidar al Aston Martin que utilizaba vino como combustible, propiedad de Carlos de Inglaterra.